viernes, 29 de mayo de 2026

Lautréamont en "Los Huevos del Plata"

También debo a Juan Jesús González Gómez el alerta sobre este verdadera rareza periodística: un homenaje al cisne de Montevideo en la revista Los Huevos del Plata, motivado por el centenario de la publicación del primer canto, o sea datado en 1968. 

Incluye la semblanza de Rubén en Los raros, el poema de Supervielle, un fragmento de Bachelard seguido del análisis que hizo de su bestiario, el artículo de Breton en la Antología del humor negro y "El gran socorro mortífero" traducido por César Moro, un ensayo de Carlos A. Culleré y el testimonio de su condiscípulo Lespès (extraído, signo de los tiempos, de la pedantesca basura de Pleynet).

lautrémont en los huevos del plata

jueves, 28 de mayo de 2026

Marianne Ivsic (3)

Este poema de Marianne Ivsic fue espléndidamente presentado por Alain Segura. No sé si está incluido en su libro sobre ella, ya que nunca lo pedí por estar limitado, al parecer, al asunto político.

Me lo hace llegar Juan Jesús González Gómez, quien se ha convertido ya en el mejor colaborador de este blog.

le poème de marianne

lunes, 25 de mayo de 2026

Carta V de Sète: gloria a Pierre Peuchmard

Con la letra V, la Carta de Sète se sitúa en su recta final, pero lo hace de modo excepcional, celebrando la aparición de las poesías completas de Pierre Peuchmaurd.

La presentación del libro ha corrido a cargo de Jean-Yves Bériou, y nadie mejor, porque no solo es un gran poeta (mi predilecto de las últimas décadas, con Raúl Henao y Sergio Lima), sino un ensayista brillante y vibrante. No discrepo un ápice de todas las citas que se transcriben de su presentación, caracterizando el "lirismo radical" y distanciándolo de la tan común "poesía filosófica". Y también es memorable la reflexión de Alain Roussel sobre la libertad y las imágenes.




pierre peuchmaurd: obra poética completa

*

Y ya que hablamos de POESÍA, hemos de saludar, aunque ya lo haya hecho Paul Mc Randle, la aparición de un nuevo poemario de Alice Massénat, a quien comenzamos a conocer precisamente por consejo de Pierre Peuchmaurd.

miércoles, 20 de mayo de 2026

Tarot de Alberto Mayol

Alberto Mayol, artista de Barcelona a quien nos hemos referido en varias ocasiones (ver sobre todo este enlace), acaba de modernizar los arcanos mayores, que nos han ocupado últimamente, a raíz de la publicación de un volumen sobre el surrealismo y el tarot, del que dijo Eliphas Lévi nada menos que "es una obra monumental y singular, sencilla y fuerte como la arquitectura de las pirámides, en consecuencia, durable como ellas; libro que resume todas las ciencias y cuyas combinaciones infinitas pueden resolver todos los problemas; libro que habla haciendo pensar; acaso la obra maestra del pensamiento humano y con certeza una de las cosas más bellas legadas por la Antigüedad", mientras que Cirlot encontraba en él "un simbolismo especializado tan vasto como el de los sueños", lo que ya lo acerca plenamente al surrealismo.

Aunque haya en Mayol el influjo de otras corrientes creativas modernas, es el surrealismo la que más lo inspira, como se demuestra nuevamente en estas cartas muy inventivas y llenas de detalles sabrosos.

alberto mayol tarot

domingo, 17 de mayo de 2026

Roman Erben

 

En el número 178 de Infosurr, da noticia Michel Remy de la actualidad de Roman Erben:


Más sobre esta magnífica figura del surrealismo checo trasladada a Alemania:

1. Esta preciosa publicación en Ab Irato:


2. En el número 5 de la segunda serie de Phases, el ensayo que le dedicó Procop Voskovec, localizable con otras muchas cosas en la página de Phases (https://mouvementphases.fr).

3. Poemas en el n. 4 del Bulletin de Liaison Surréaliste y en los números 7 y 8 (segunda serie) de Brumes Blondes.

4. Muchas colaboraciones en Le Melog.

5. Nota de Petr Král en el Dictionnaire général du Surréalisme (1982):


6. Caleidoscopio surrealista:

jueves, 14 de mayo de 2026

Marianne Ivsic (2)

En 2016 dediqué una nota a Marianne Ivsic (VER), sobre quien se publicó hace un par de años un libro de Alain Segura, apoyado en una caracterización típicamente palurda de Guy Debord (Marianne Ivsic como "la última surrealista") y centrado en su relación con ella durante mayo de 1968.

Ahora, una subasta Drouot nos da acceso a tres collages-poemas suyos, que son una verdadera rareza:

https://drouot.com/fr/s?query=marianne+ivsic&searchId=7637425171902060265

Antes seguía yo estas subastas, y hasta recibía sus bellos catálogos, pero ya no, por lo que debo esta información a la amabilidad de Natan Schäfer.

Añado esta otra imagen, muy mal reproducida, que se encuentra en otro lugar del catálogo:

martes, 12 de mayo de 2026

"Signo Ascendente", revista surrealista argentina


Como ya en su día dimos el enlace de las revistas clásicas del surrealismo en la Argentina (VER), añadimos ahora (y de nuevo gracias a la sagacidad y amabilidad de Xesús González Gómez) el de Signo ascendente, seguido del que nos lleva a una nota de Silvia Guiard y del pasaje de Caleidoscopio surrealista en que se ubicaba y caracterizaba sucintamente esta aventura del surrealismo en aquellas tierras.

https://americalee.cedinci.org/s/americalee/item/8968

https://archivosenuso.org/acerca_de_revs_surr


En 1976, Argentina se sume en el horror de una dictadura militar. Aquí sería preciso reproducir en su integridad la relación de Silvia Guiard* “Buenos Aires: el surrealismo en la lucha contra la dictadura”, escrita en 2005 para la edición castellana de La estrella de la mañana de Michael Löwy, y también disponible en el n. 2 de A Phala. Sin ninguna conexión con los grupos anteriores del surrealismo en el país ni con el surrealismo internacional, en los años 70 se va forjando un nuevo grupo, primero al calor de un resurgir por el surrealismo en el movimiento estudiantil y en revistas como El Hemofílico (cuyo director, Juan Carlos Otaño, sería encarcelado al reproducir en portada una de las pinturas de Clovis Trouille) y luego como respuesta al espeluznante orden militar, contra el cual el grupo surrealista intervendrá, en las medidas de sus posibilidades, de manera constante. En 1977 se gesta el grupo Poddema (designación tomada de un libro de Michaux), que en 1979 publica el primer número de la revista homónima y en 1980 el segundo, ya con el cuarteto clave de la época: Julio del Mar, Silvia Grénier (o sea, Guiard), Alejandro Mael y Alberto Valdivia. Hay en ella, aparte los escritos de los componentes del grupo, textos, entre otros, de Jacobo Fijman (muy interesante personalidad, al igual que Miguel Ángel Bustos, cuya poesía ha sido recogida en Visión de los hijos del mal), Pierre Mabille, Aloysius Bertrand y Metzergenstein, seudónimo de Otaño. Con el mismo fin de Poddema, o sea, “para que la aspiración humana a la libertad se mantenga, como pedía Breton, en la posibilidad de recrearse sin cesar”, aparece en octubre de 1980 el primer número de Signo Ascendente, en el que, con portada de Dorothea Tanning, encontramos textos de André Breton y de Benjamin Péret (entre ellos, “Signo ascendente” y “La sopa deshidratada”) y homenajes a Robert Owen y a Charles Cros; en la dirección y redacción, Julio del Mar, Silvia Grénier y Alberto Valdivia. Fructífero es el encuentro con Josefina Quesada, pintora que trabajó con Batlle Planas y en cuya casa se reúnen los surrealistas, permitiéndoles contactar con el grupo de París y luego con el de Praga, y así acceder a publicaciones centrales de la década anterior, como en particular los números de Surréalisme y La civilisation surréaliste. En 1981, un boletín especial, con escritos de los miembros del grupo más Juan Perelman, llegado de Bolivia, incluye un texto de Michael Löwy y un dibujo de Martin Stejskal. La apoteosis del grupo, que, con libros de sus integrantes, intervenciones políticas y declaraciones, llegará hasta los años 90, es sin duda el n. 2-3 de Signo Ascendente (“El surrealismo en mayo de 1982”), verdaderamente extraordinario. Los miembros del grupo son Josefina Quesada, Julio del Mar, Silvia Grénier, Juan Perelman, Alejandro Mael y Alberto Arias. En la presentación se habla de “hacer nuestra la tradición surrealista, contribuir en todo y por todo a la prosecución de la aventura surrealista, he aquí los dos ejes esenciales sobre los cuales se fundan nuestros objetivos”. Hay poemas, relatos y ensayos, aparte los miembros del grupo, de Michel Zimbacca, Aurélien Dauguet, Michael Löwy, Vincent Bounoure y Vratislav Effenberger, e ilustraciones de Julio del Mar, Silvia Grénier, Alejandro Mael, Cecilia Heredia, Felicitas Artigas, Eva Svankmajerová, Jean Terrosian, Karol Baron, Marianne van Hirtum y Jean-Louis Bédouin. Silvia Grénier presenta unos poemas de Benjamin Péret. Una encuesta sobre el automatismo, de extremo interés, incluye una respuesta de Marianne van Hirtum y va seguida de la traducción de “El mensaje automático” de André Breton. Hay varios textos automáticos colectivos, varias prosas a dúo y dos juegos: el de lo uno en lo otro, que debe tenerse en cuenta a la hora de estudiar este juego central en el surrealismo, y el de interpretación táctil basado en el que había organizado Jan Svankmajer en 1977 (Surréalisme, n. 2). Un homenaje de Josefina Quesada al pintor mediúmnico Casimiro Domingo, admirado por Batlle Planas. Y una sección central dedicada a los “escándalos”, en particular el de una exposición del surrealismo en el Museo de Bellas Artes patrocinada por la Philip Morris y el de la participación de Enrique Molina y Olga Orozco en los jurados de los execrables concursos culturales de la Coca-Cola. En una nota, el grupo reivindica las obras de Jacobo Fijman, Batlle Planas, Roberto Arlt y Alejandra Pizarnik (“e, incluso, pese a todo, la de Enrique Molina”); mezquina y sectaria en cambio es una nota de Mael ajustándole cuentas a Pellegrini porque consideró a Batlle Planas en su Panorama “neorromántico” y no surrealista y en cambio colgó obras de no surrealistas en la exposición “Surrealismo en la Argentina” (donde, por cierto, y ello se silencia, había… ocho obras de Batlle Planas), la arrogancia llegando al extremo de preguntarse que “quién era Pellegrini” para no considerar a Batlle Planas surrealista.

Tras este número, el grupo contacta con Juan Andralis, Sylvia Valdés y Carmen Bruna*, que se integran en Signo Ascendente, como hacen los jóvenes Ricardo Robotnik y Gloria Villa. En los muy activos años 85-88 participan –ya no encontramos al aguerrido Mael– Arias, Bruna, del Mar, Grénier, Robotnik, Villa, Sonia Rodríguez y Carlos Marcaida (los dos últimos de presencia efímera). “El grupo –escribe Silvia Guiard– difunde su producción sensible en recitales, muestras y presentaciones con músicos amigos, al tiempo que continúa expresándose en volantes y declaraciones y, a veces, en algunos periódicos como Nueva Presencia o La Razón que, en el 86, tendrá el inusual gesto de dejar en manos del grupo un suplemento recordando el aniversario de la muerte de Breton”. Entre el 83 y el 88, Signo Ascendente publica Morgana o el espejismo y Lilith de Carmen Bruna, Salomé o la búsqueda del cuerpo y Los banquetes errantes de Silvia Grénier, Una temporada en Tenerife de Ricardo Robotnik, Himnosis de Alberto Arias y Crisol de sábanas de Daniel Fernández, más, en 1986, la preciosa “cajita visual” Severa vigilancia, con creaciones de Villa, del Mar, Robotnik y Sergio Lima. Este último nombre señala el enlace Buenos Aires-São Paulo, a donde han viajado en 1985 Silvia Grénier, Julio del Mar, Gloria Villa y Ricardo Robotnik, invitados por Lima, a una mesa redonda sobre el surrealismo en América Latina. Es este el momento en que se escribe el “Manifiesto de los surrealistas argentinos” contra la presencia de Jean Schuster y José Pierre (publicado posteriormente por Mário Cesariny como n. 11 de sus Noa-Noa Surrealist Editions). En la inauguración, Grénier, del Mar y Lima cuestionaron al dúo francés, que eludió la polémica, abandonando la sala inmediatamente Lima y Geyser Péret. En el manifiesto se alude a los que “se apartaron voluntariamente del movimiento, teniendo la pretensión de cerrarlo detrás de ellos, como quien cierra una lápida fúnebre”; se señala que para los surrealistas argentinos “el surrealismo no tiene nada que ver con las exposiciones magistrales, con las crónicas meramente históricas o académicas, en fin con las palabras vacías de pasión que estos personajes nos trajeron aquí”; y se afirma que, al contrario, “el proyecto surrealista se encuentra lejos todavía de haber sido alcanzado y conserva para nosotros toda la vitalidad, todo el furor y la pasión que tenía en su comienzo”. La “pareja infernal”, como los ha llamado Alain Joubert, es descrita como una “caricatura” que pretende “lucrar el resto de su vida con la obra del surrealismo ocultando lo que evidentemente ya no les pertenece: la rebelión surrealista”, sin dejar pasar la visión despectiva y galocéntrica de José Pierre con respecto al surrealismo en Latinoamérica. Al año siguiente, es Octavio Paz quien recibe una “Breve carta abierta”, que repudia sus posiciones reaccionarias proyankis, y también se publica el boletín Amor=Unión libre, contra la política eclesiástica de olvidar los crímenes militares, y se lee una declaración de denuncia del “genocidio iniciado en América con la llegada del primer encomendero de indios: Cristóbal Colón”, señalando no solo la responsabilidad de la iglesia, sino –dedo en la llaga que se pone pocas veces– la de la idea de progreso defendida por los liberales como Sarmiento, ideólogos de la “conquista del desierto” con su “darwinismo social”. Todas estas intervenciones –y solo puedo aquí resumir– llevaron a un reagrupamiento a partir del cual el grupo lo formaban Óscar Pablo Baldomá, Luis Conde, Carmen Bruna, Julio del Mar y Silvia Grénier, quienes elaboran juegos colectivos y se relacionan con los grupos de París, Praga, Estocolmo, Chicago y Madrid. Como “Grupo surrealista de Buenos Aires” firman en 1991 el primer Boletín Surrealista Internacional, respondiendo a la encuesta sobre los objetivos presentes del surrealismo, y proponen a los demás grupos una acción conjunta repudiando los festejos del V Centenario del “descubrimiento” de América, que cristaliza en el segundo Boletín. Dificultades de todo tipo llevan en seguida a la suspensión de la actividad colectiva, siguiendo Silvia Grénier una obra que se manifiesta a través de las revistas del movimiento en otros países.

jueves, 7 de mayo de 2026

"Infolettre" 14

Édouard Jaguer, Polen de volcán,
dibujo realzado, 1945

Aunque suponemos a los lectores de este sitio suscritos a la página de Phases, por si acaso remitimos a la última "infolettre", interesantísima, dedicada a los dibujos de infancia de Édouard Jaguer y a su correspondencia con Claude Tarnaud.

Tarnaud es una figura mayor del planisferio surrealista, pero está sumido en el olvido fuera del área estrictamente surrealista (y aún ahí lo deconocen muchos de los surrealistas "actuales", por no decir la mayoría de ellos), ya que los críticos prefieren seguir dando la tabarra con los artistas más que bien conocidos (ahora mismo, hay nuevas exposiciones de Leonora Carrington, Lee Miller y Giacometti, por no hablar de la esperpéntica Frida Kahlo, esa dolencia crónica).

infolettre 14

Claude Tarnaud, El incendiario
objeto poema, 1961

jueves, 30 de abril de 2026

"Halo", n. 2


Para junio próximo se anuncia el número 4 de la bella revista Halo, lo que resulta como mínimo intrigante ya que no existe el 3. Sí el 1, al que ya aludí a propósito de las máscaras surrealistas de Lou Dubois, y el 2, que es un festín de surrealismo, aunque al igual que ocurre con in toto, haya alguna que otra vertiente aparte de la propiamente surrealista.

Como para recordar el número inaugural, o sea el consagrado a René Alleau, este segundo abre con un característico ensayo suyo, "Les voiles féeriques de la voie", rescatado de un Cahiers du Sud de 1954, y lo ilustran acuarelas y collages propios. Su temática anunciaba la obra maestra de Bernard Roger sobre la interpretación hermética de los cuentos tradicionales, Initiation et contes de fées, aparecida en 2013.

Una breve semblanza de Sergio Lima deja paso a un sentido, penetrante y combativo homenaje de Bruno Barnabé, que nos devuelve la presencia de este surrealista de proa (y como tal, poco consensuado) en todo su esplendor. Sergio Lima estuvo muy unido en sus últimos tiempos a Miguel de Carvalho, así que la transición se hace sin ruptura alguna con sus respuestas al cuestionario formulado por Yoan Armand Gil, en principio sobre las ediciones de Debout sur l'Oeuf, pero que va más allá de ese apartado para tratarse de un autorretrato perfecto, largo y tendido, de la infatigable labor, tanto personal como colectiva, de este vivaz surrealista de Portugal, que ha posibilitado la perpetuación del movimiento en un país donde este fue tan importante, a diferencia, por ejemplo, de lo ocurrido en Bélgica; además, en la línea de la revista, hay abundantes ilustraciones de sus obras.

Aunque Lucien Coutaud, como tantos otros, se "retiró" del surrealismo (a raíz de la expulsión de Victor Brauner), la investigación que hace Jean Binder de su amistad con Gilbert Lely y de sus trabajos de ilustración de Ma civilisation, interesan a todos los seguidores tanto de Lely como del divino Marqués; aquí se reproducen no solo todos los trabajos para Lely, sino pinturas sobre Sade y su castillo.

De Natan Schäfer hay dos colaboraciones, una de ellas a partir de un poema de Anne Éthuin, pero que es tan personal, incisiva e inteligente como la otra y todas a las que nos tiene acostumbrados. Sigue un relato de sueño inédito de Endre Rozsda, presentado y comentado por Patrice Conti, y una sorprendente declaración sobre el centenario del surrealismo por Michel Minnekeer, que incita a leer su libro L'Or du temps. À feu couvert, del que ha sido extraída y también publicado o por publicar en Venus d'ailleurs.

Por si fuera poco, completan este número, con entera brillantez, un ensayo de Patrick Lepetit sobre gnosis y surrealismo (que rehace el capítulo de Le surréalisme. Parcours souterrain), otro de Aristide Gripon sobre Rrose Sélavy y un último de David Nadeau sobre el rollo alquímico de Fabienne Havard, todos de extremo interés. Difícil pedir más, y solo falta añadir que hay también ilustraciones de Bruno Barnabé, Yoan Armand Gil, Rik Lina, Aurélie Aura, Aristide Gripon, etc., en un conjunto de una belleza y solidez que poco ya esperábamos.

halo 2

Bruno Barnabé, 
Main de cartes, carte du corps, 2025

Sergio Lima, collage de
As aventuras do Máscara Negra, 1954

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Los interesados en la alquimia y el surrealismo encontrarán en el vasto catálogo  de Venus d'ailleurs el cuaderno de Flambermont Ma-dame de Paris, conjunto de poemas prefaciados por Patrick Lepetit y dedicados a Élie-Charles Flamand, con ilustraciones de Yoan Armand Gil y un collage del propio Flambermont.


viernes, 24 de abril de 2026

Las comunicaciones de Jean-Claude Silbermann

Jean-Claude Silbermann, enseña, 1974,
recorte sobre madera

En el número 177 de Infosurr, se daba noticia de un cuaderno de Jean-Claude Silbermann titulado Le Gouvernail et le Grappin, en que, a partir de unas reflexiones sobre el sentido que se puede dar a los términos "contemporáneo" y "moderno" cuando se aplican al "arte", se llegaba a la cuestión del surrealismo, para afirmar, apoyándose en citas de Breton y de Péret, que su base sería menos el automatismo que lo maravilloso. 

También lamentaba Richard Walter, el autor de la nota, que estas periódicas comunicaciones de Silbermann sean tan "raras y subterráneas". Y tanto lo son que su tirada es de treinta ejemplares, para hacer llegar a un puñado de amigos y conocidos privilegiados. Si Le Gouvernail et le Grappin es de febrero de 2024, a enero de 2025 corresponde Un bruit de pas dans le coquillage y a febrero de 2026 Déjà, la primera en las Éditions Enclos de Six Bananes (!) y la segunda en las habituales Éditions Sam Berlinn. 

Un bruit de pas dans le coquillage es un modelo de escritura libre, inventiva, incisiva, que imagina y poetiza e indaga sobre lo imaginario y la poesía, con atención especial a los sueños, incluidas frases escuchadas como "La vida es el teatro del tiempo" o un reencuentro en el café con André Breton y Joyce Mansour (uno de esos sueños que "nos impiden morir durmiendo"). En el capítulo "Pesca" (los otros son "Infancia" y "Lilou"), de un poema se salta a magníficas reflexiones como esta que nos recuerda la importancia decisiva para nuestra supervivencia de los grandes hontanares del surrealismo y de los nombres más señeros y vivificantes del surrealismo (todos ellos agitantes a través de los libros, por mucho que algunos bobos del propio surrealismo hayan querido oponer los libros a "la calle"):

"No habrá nunca un colegio Sade, ni un instituto Lautrémont. Sus pasiones no son compatibles con la vida en común. Por muy diferentes razones, yo dudo que pueda haber una avenida Benjamin Péret o un bulevar Antonin Artaud. Sus pensamientos, a pesar de estar tan alejados el uno del otro, divergen demasiado del pensamiento corriente. En las noches del tiempo, Sade, Lautréamont, Péret, Artaud, Jarry, Duprey, Rodanski, abrazan ante nosotros un futuro permanente".

Esta otra cita, que cierra el cuaderno, merece traducirse en una época en que no pocos surrealistas se contentan, políticamente hablando, con que el monstruo del Estado resida en manos de una izquierda cada vez más corrupta, imbécil y con harta frecuencia criptoestalinista (esa misma que dio toda su medida liberticida en los años 2020-2022):

"El hecho de que las probabilidades de una revolución anarquista exitosa parezcan imposibles no significa que debamos abandonar nuestro ideal, dice el rumor sin fin".

Déjà es una entrega más breve, pero cuenta con muchos pequeños dibujos de esos tan característicos de Silbermann. Los vasos comunicantes con la otra plaquette son por lo demás evidentes, con el mito de "los grandes despreocupados", la reaparición de la citada frase del tiempo (que era el tema máximo de Le Gouvernail et le Grappin) o el motor onírico, aquí partiéndose de un sueño de caída desde un avión.

Los cuadernos de Jean-Claude Silbermann son de lo mejor que se publica en un plano surrealista o en cualquier plano que sea. Y a mí particularmente me reactivan dos sueños despiertos: el de una recopilación de todas estas rarezas y el de un libro a todo lujo sobre su singularísima obra plástica, que es una de las auténticas maravillas del surrealismo de las últimas seis décadas.

Página de Déjà

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Algunas de las apariciones de Jean-Claude Silbermann en Surrint:


viernes, 17 de abril de 2026

Prévert y Rimbaud: "Enfance 2"

Este collage de Jacques Prévert no lo tengo datado, aunque supongo que será de los años 60 o principios de los 70:


Su título, Circulaban bestias de una elegancia fabulosa, procede de la segunda parte del poema de las Iluminaciones, "Infancia". De allí mismo tomaba Max Walter Svanberg una frase anterior: "El enjambre de hojas de oro rodea la casa del general", que comenta José Pierre en la página 88 de su libro sobre el artista sueco, con la hipótesis de que las dos figuras puedan ser también aquellas bestias de fabulosa elegancia:


Este sublime poema, en que "la lejana infancia se defiende contra la muerte y el olvido" (José Pierre) y que ha sido visto como "admirable poema de la inquietud" (Jean-Pierre Richard), debe leerse en su totalidad, pero me limito a reproducir la parte a que remiten estas dos bellas imágenes:


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Como adenda a esta adenda, señalemos que, entre 1942 y 1963, Clovis Trouille trabajó en este maravilloso cuadro cuyo título más conocido es Le bateau ivre, pero que tiene muchos otros: La experiencia inconfesableLa bella (evasión de forzados)Naufragio -mi naufragioLa orgía La bella la Medusa:


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Y aún, esta nota de Jean-Claude Silbermann en el léxico de erotismo contenido en el catálogo EROS (59-60), con el retrato de Jean-Louis Forain:


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Repasando los catálogos de la subasta Breton, encuentro este dibujo de Sade en prisión que, aparte estar en su casa, aparece titulado de su puño y letra, por lo cual se le atribuye:


Asimismo, este fantasmal Retrato de Apollinaire, datado en 19 de marzo de 1949:


Ambas imágenes han sido ya incorporadas a los capítulos que he dedicado a estos ilustres antecesores del surrealismo.

domingo, 12 de abril de 2026

Cinco máscaras surrealistas

Estas cinco máscaras fueron creadas por Lou Dubois para la velada organizada por mi inolvidable amigo Sergio Lima el 2 de abril de 2024, como celebración, en el Museo de Arte Moderno de S. Paulo, del centenario del primer manifiesto del surrealismo. 







Han sido reproducidas en el muy bello primer número de Halo, dedicado a las máscaras y las carnestolendas. Tan pronto llegue a mis manos, comentaré el segundo, que contiene mucho material surrealista.

martes, 7 de abril de 2026

"Images pilleuses" de Roland Sig

Constelación de los peces, 1983

Hace unos días dábamos noticia de la aparición de una monografía sobre Roland Gil que viene a hacerle justicia plena, valiendo una vez más aquello de que más vale tarde que nunca. Recordemos que se relacionó libremente con André Breton y de modo esporádico con el grupo parisino, no solo porque vivía lejos de París sino por poco gusto hacia la actividad colectiva. No parece que manejara una buena brújula, cuando vemos cómo optó por seguir a Jean Schuster (quien le dedicaría un buen artículo en 1988) y no se aproximó al equipo de Bounoure, aparte lamentar la expulsión de Max Ernst, más que justificada a tenor de aquello en que acabó convertido quien fuera su primera fuente de inspiración como collagista; también lamentaba, aquí tal vez con razón, que en el café se hablara más de jazz y cine que de poesía. Pero esto es ya anecdotario histórico, y carece de relevancia a la hora de lo principal, que es la emergencia de una obra muy singular y olvidada casi por completo.

El corazón crítico de este catálogo con infinidad de ilustraciones es de Patick Lepetit, quien se ha convertido en los últimos años en uno de los mejores estudiosos del surrealismo. Con magisterio, y tras haber enfocado en otros trabajos su prolongada faceta francmasónica, analiza sus collages, su situación en el surrealismo y su obra escrita, concluyendo con la afirmación de que Roland Sig "se inscribe plenamente en el movimiento surrealista". Hay también un estudio de Pierre Dourthe sobre sus collages eróticos y pornográficos, la mayoría de estos de un carácter blasfemo que hubiera puesto en éxtasis a Benjamin Péret, y entre ellos un homenaje a Oscar Panizza y El concilio de amor. Este estudio es seguido del relato erótico inédito "Alberte en tenue lamée la nuit", que iba a llevar ilustraciones de uno de sus amigos, Robert Lagarde. Otras páginas hay suyas, destacando "La comtesse aux images", y al final una cronología, pero la parte del león se la llevan las reproducciones de sus obras, que solía agrupar en series: "decalcomanimágenes", "colorocolages", "erastitudes", "transapariencias", "constelaciones", "Mutus liber", "Alvéolos del sueño", "Las iluminadoras", un brillante alfabeto, etc.

No todos los días se descubre un conjunto tan explosivo como este. Destaquemos además una bella carta-collage a Breton en 1951 (de la que se reproducen algunas de sus... 36 páginas). Breton poseía también un gran manuscrito ilustrado, pero más material procede de los archivos de Annie Le Brun y Radovan Ivsic o ha sido facilitado por su propia familia. En conjunto, un arsenal de collages, dibujos, pinturas, escritos y cartas que convierten este esmerado y hermoso volumen en una fiesta de la poesía y la imaginación.

"El deseo es mi dinamismo-dinamita".


Pedidos: librairie.metamorphoses@gmail.com. Y recordemos que esta librería ya ha publicado dos libros surrealistas extraordinarios: Chimères de Paul Paun (VER) y Tourbillon d'être de Ghérasim Luca (VER).
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Una de las "iluminadoras" de Roland Gil es Justine, así vista en 1971 y que sumamos a nuestro inventario sadiano:

sábado, 4 de abril de 2026

Roland Sig, iluminador iluminado

Roland Sig, Autorretrato, 1955

Roland Sig es una de las figuras que Sarane Alexandrian hubiera elegido para su serie "Celui qui sort de l'ombre", publicada regularmente en Supérieur Inconnu. Muy poco se sabía de él allá por el cambio de siglo, pero poco a poco se ha ido revelando su gran importancia, como collagista y artista en general, y como personalidad de verdadero carácter, asociado a André Breton y a algunos pocos amigos surrealistas. En varias ocasiones llamamos aquí la atención sobre él, particularmente por los estudios de Patrick Lepetit y David Nadeau concernientes a la logia Thébah, y ya el 30 de marzo de 2018 por la celebración de una pequeña exposición en una remota población de Francia. En la nota a esa exposición, ansiaba yo por una buena monografía sobre él, y mis deseos se han cumplido exactamente ocho años después, gracias al esfuerzo de tres librerías parisinas, entre ellas Métamorphoses, que ya editó en 2023, lujosamente, las Chimères de Paul Paun.

Esta monografía es el catálogo que acompaña una exposición primaveral, y aunque la reseñaré próximamente, me congratula remitir aquí y ahora al ya de por sí bello dosier de presentación de tal maravilla:

https://librairiemetamorphoses.com/roland-sigimages-pilleusesdu-9-avril-au-30-mai-2026/

domingo, 29 de marzo de 2026

Dos libros de Bruno Jacobs

Bruno Jacobs, obra onírica

Quien ponga en el buscador de este blog el nombre de Bruno Jacobs, encontrará numerosas referencias a las señales que viene emitiendo desde la costa gaditana hace más de una década. Allí arribó en el año 2001, tras formar parte del grupo surrealista sueco y conectándose durante un tiempo al de Madrid, con muchas colaboraciones en Salamandra y en especial, y hasta el presente, con Javier Gálvez. En Cádiz, restan memorables sus diferentes exposiciones callejeras, con que hacía burla de las exposiciones de los mercados y mercadillos artísticos.

Ahora, tras la publicación, en 2024, de La página blanca, donde mostraba su ubicación (sobre todo) en el pensamiento de Ducasse y de Nougé, avanza con dos libros de maravillosa calidad visual en que recoge material disperso y añade muchas novedades. Los títulos son Jornada permanente de salud visual y Los días naturales, pudiendo adquirirse a través del espacio propio La Grieta, donde también se muestran algunas de sus páginas.

Jornada permanente de salud visual consta de 82 páginas y 69 fotografías, todas ellas sobriamente tituladas y nos recuerda que la fotografía continúa siendo, con el collage, y desde hace ya unos buenos años, la más habitual manifestación del surrealismo. Tres fotos al final ("La memoria fotográfica", "La revelación fotográfica" y "El silencio fotográfico") reflexionan sobre su práctica, pero todas son un convite a la imaginación y a la inteligencia.

Los días naturales es un proyecto más ambicioso, urdido con habilidad y con numerosos textos, incluidos poemas, amén de las imágenes. El resultado es un volumen de gran dinamismo, del que, pese a la diversidad de sus seis capítulos, es difícil o imposible destacar alguno en detrimento de otro. "La poesía permanente", "Mimetismo poético" y "Notas sobre la ciudad onírica" establecen teorías sobre la poesía y el sueño, de pleno valor surrealista, pero son los pasos del caminante los que generan el ardor de estas travesías la mayoría por los parajes gaditanos menos conocidos, pero una parte por rincones de la ciudad de Veracruz, lugar de elección suyo por motivos precisamente oníricos. Y muchas veces, con las antenas muy atentas a las manifestaciones de la cultura popular, en la onda que propagaron sobre todo los surrealistas de Chicago, otro de los colectivos de los que él ha estado muy próximo.

Bajo el título principal de Los días naturales, aparece el de Obras nocturnas, como para señalar su relevancia, ya que se trata en realidad de su quinto capítulo. Incluye las citadas "Notas  obre la ciudad onírica", fotos nocturnas de Veracruz, una serie de "obras oníricas" y otra de "fotografías oníricas" (o sea, "vistas como tales en sueños", entre las cuales la antológica "Copa para amantes", el conocido "Paisaje  con el perfil de Marcel Duchamp" y una "muestra de un recién descubierto libro sobre André Breton compuesto de poemas escritos sobre tablones"), todo ello en consonancia con la bella aventura de Dreamdew, a la que ha estado asociado muchos años con el amigo Sasha Vlad. El siguiente y último capítulo de Los días naturales reproduce los tres números de La voz de la calle, "hoja callejera" cuya irrupción saludamos aquí en su día.

A veces seguimos a un poeta (o lo que sea) durante años, pero olvidamos con facilidad lo que de él hemos visto o leído. No es el caso de Bruno Jacobs, ya que la gran mayoría de las imágenes y textos mostrados en Los días naturales y que ya habían aparecido antes, logré detectarlos al instante. Lo que es inequívocamente la mejor señal, la de que estamos ante un surrealista que hace cosas intensas y por tanto memorables.

El amor libre

martes, 24 de marzo de 2026

Bajo el signo del rinoceronte

Añadimos otro rinoceronte, en este trabajo de Ted Joans y Rik Lina, hecho durante una de las visitas del primero a Amsterdam, con acampada en el estudio del segundo.



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Y complementando la reseña sobre tarot y surrealismo, he aquí dos preciosas imágenes relativas, encontradas al azar de mis últimas relecturas, la primera de Maurice Baskine (El mago, años 50) y la segunda de Ludwig Zeller (Las hormigas y el tarot, 1985):


viernes, 20 de marzo de 2026

"Soapbox", al día

soapbox 249-252

Jean-Pierre Paraggio.
Les osselets du désastre sont toujours florissants
(2013)

sábado, 14 de marzo de 2026

Hablan Mimi Parent y Jean Benoît

Caja de Jean Benoît para Le la de André Breton, 1962

Aunque la página de Infosurr es uno de nuestros enlaces fijos, algunos lectores pueden despistarse con estas dos entrevistas excepcionales a Jean Benoît y Mimi Parent.

La primera, del 7 de marzo de 1960, nos los presenta en la exposición internacional del surrealismo. Jean Benoît comenta su ceremonia sadiana y Mimi Parent afirma contundentemente que la libertad es el "gran principio" del surrealismo, "la libertad contra todas las formas de opresión".

La segunda es de 1977, y habla solo Mimi mientras se fuma un purito. El amor como "fuerza revolucionaria", André Breton, el grupo surrealista, la ceremonia sadiana de Benoît pero también la del sargento Bertrand, Julien Gracq, Lâchez tout de Annie Le Brun, el confusionismo de los estudios universitarios del surrealismo, son algunos de los temas que se van abordando.

1960

1977

mimi parent filmada

Mimi Parent, J´habite au choc, 1955

Obsérvese que Mimi Parent, en el primer documental, abre algunas de las puertas de esta fascinante obra suya.

lunes, 9 de marzo de 2026

"in toto", revista de la poesía


Es casi un milagro que en tiempos como estos surja una publicación periódica como in toto, y encima sin subvenciones. Se trata de una "revista de la poesía", y como la dirige en Arabie-sur-Seine A. K. El Janabi, cuenta con un montón de material surrealista. Uno de los componentes del comité de redacción es Mark Kober, lo que contribuye a darle un cierto aire a Supérieur Inconnu, la añorada revista del añorado Sarane Alexandrian. Muy ágil de contenido y muy bien maquetada e ilustrada, a todo color.

Ya han salido siete números, pero me detengo en el quinto y el sexto, porque son los que cuentan con una mayor presencia surrealista. El quinto es de 2023, y su portada parte del collage Constelación de los pájaros, de Roland Sig, sobre quien hay un dosier con semblanza y la reproducción de varios bellos collages de los años 70 y 80. Otro dosier, espléndido, es dedicado a Jimmy Gladiator y otro a Mesens, en realidad un homenaje al "luchador dormido", con su genial didáctica del collage y un texto de Robert Benayoun de 1985. 

Cristmas Circus, collage comunicante,
por Kiberlain, Moscovici y El Janabi

El número se abre con el interesante juego de los collages comunicantes, aplicación al collage del procedimiento de los cadáveres exquisitos, con cuatro ejemplos, y también incluye más adelante una serie de collages paralelos inéditos, por Conroy Maddox, John Welson, Peter Wood, Gerald Stack, A. K. El Janabi, Anne Éthuin y Tony Earnshaw. Pero hay aún más: Mark Kober y Fanco Wu investigan y practican al collage textual, tan presente en el surrealismo desde sus primeros vagidos y del que hemos señalado alguna vez la inexistencia de un estudio de conjunto, ofreciendo cuatro ejemplos, entre los que seleccionamos este, confeccionado a partir de los Alcoholes de Apollinaire:


Hay en las primeras páginas un gran texto de Paul Paun, "Los poderes de la quimera", que ya vale el precio de la revista; se trata de la única respuesta a esta pregunta formulada por Ghérasim Luca en 1952 y contenida en el envío colectivo a André Breton: "El poder de la quimera a través de la transición de durmiente a sonámbulo. ¿Estarías dispuesto a comprometer tu vida en esta vía?". Más adelante, Ludovic Tac presenta a Jean-Noël Domptier, con quien animó el colectivo editorial de título bretoniano Bison Blanc, entre 1991 y 2010, y A. K. El Janabi al escritor Horus Schenouda (1917-2010), muy estimado por Henein desde que en 1943 publicara Phantasmes, que fue ilustrado por Fouad Kamel. Otra figura recordada en la revista es la de Max Holzer, traduciéndose su "Oda a André Breton" (que ya conocíamos por La Tortue-Lièvre), junto a otros poemas.

El número sexto, de 2025, cuenta también con notables dosieres, en particular sobre Aline  Gagnaire, Ounsi El Hage y Marie Cavadia. Aline Gagnaire era un poco cortita y, como su marido Arnaud, prefería al movimiento de Breton, que juzgaba "dogmático", el Colegio de Patafísica, el Oupeinpo y hasta el malhadado Surrealismo Revolucionario; pero al mismo tiempo era una artista muy creativa, y de ella se reproducen bellas imágenes, acompañadas principalmente por un breve poema del gran André Frédérique, a su catálogo del año 68, como otro, pero extenso, había hecho para la del 46. Ounsi El Hage recibió un par de veces la atención de Supérieur Inconnu, y merece sin duda ser recordado aquí nuevamente. En cuanto a Marie Cavadia, presentada por Kober como "surrealista esotérica en El Cairo", es otra figura muy estimada por Henein, y de ella se nos brindan sus doce inéditos "Cantos del Zodiaco", que gustarán en especial a los amantes de la astrología.

Lou Dubois es otro enlace con Supérieur Inconnu. Su inventiva es inagotable, como lo es su humor, con el que presenta nueve páginas de su proyecto de libro de collages con fondos de texturas de las vetas de diferentes maderas, uno de las cuales vemos abajo con su comentario correspondiente. En este tramo final del número, encontramos también un artículo sobre el retrato que en 1980 hizo Paul Paun de Dolfi Trost, a partir de una foto de 1950, pero también una semblanza de Trost por Denis Moscovici como preámbulo a un generoso extracto de un magnífico inédito ("La línea florífera"), ilustrado con algunos ejemplos de sus tan originales y sorprendentes procedimientos gráficos.



En el número quinto se proponía una encuesta sobre el automatismo, que en el sexto recibe más de treinta respuestas. Exceptuadas las de un par de surrealistas o cercanos al surrealismo, la mayoría son irrelevantes y hasta irrisorias, lo que no es extraño cuando uno piensa en la debacle de la inteligencia más elemental a que asistimos entre 2020 y 2022, tras la cual todos estos ejercicios intelectuales resultan más que penosos. Algunos exhiben su ingenio con un trabajo de escritura automática, otros reducen el automatismo a la escritura, un par de ellos no pierde la ocasión para marcar sus distancias del surrealismo o para burlarse de él, Laurent Doucet aprovecha para hacer propaganda de su chiringuito de Saint-Cirq-Lapopie y un tal Peter Hauff la de un tal Oulipo Francfurt. Sin embargo, esta encuesta nos regala una inesperada carcajada, antológica: la Imbecilidad Artificial responde a la cuestión de si André Breton adaptaría su visión del "funcionamiento real del pensamiento" al contexto contemporáneo, y a lo que Breton hubiera pensado de ella, de la Imbecilidad Artificial, que responde en cinco párrafos a través del "Chat Generative Pre-Trained Transformer". ¿Qué quieren que les diga? Que no sé por qué, o quizás sí lo sé, me acordé inmediatamente de la definición del surrealismo dada por las mentes pensantes de la URSS allá por los años 50 ó 60, que causó tanta jocosidad entre los surrealistas del grupo de París. (Adenda: en uno de sus último comunicados, Le gouvernail et le grappin, Jean-Claude Silbermann se cuestionaba sobre el automatismo y llegaba a la conclusión de que la base del surrealismo no sería tanto el automatismo como lo maravilloso, propuesta que me parece muy lúcida y seductora.)

De in toto ya está disponible el número 7, con un tema central: los jeroglíficos. En los números del 1 al 4 abundan los inéditos y recuperados, en particular de Marcel Duchamp, Gilbert Lely, Édouard Jaguer, Robert Benayoun, Élie-Charles Flamand, Paul Paun, Félix Labisse, Ted Joans, Tony Earnshaw y Jean-Claude Barbé. Lo que dota sin duda de una clara unidad a este proyecto de El Janabi y sus amigos.