Por último, de los años 80 es una de las características cajas de Allan Glass, La flauta de Rousseau:
miércoles, 15 de julio de 2026
Henri Rousseau y el surrealismo (2)
domingo, 12 de julio de 2026
Henri Rousseau y el surrealismo (1)
El "mirífico" Henri Rousseau, como lo llamó André Breton, está presente en el surrealismo desde sus orígenes. En efecto, Les Champs Magnétiques iba a llevar nueve ilustraciones inspiradas en sus cuadros, aunque al final se limitara a los retratos picabianos de los dos poetas. Al año siguiente, en la valoración de Littérature (n. 18), recibe altas calificaciones por parte de la plana mayor del grupo: sobre 20 puntos, 17 le da Aragon, 15 Soupault, 14 Breton, Éluard y Fraenkel. Soupault incluso le dedicaría un libro, en 1927 (Henri Rousseau, le douanier), pero más interés ofrece el entusiasmo que Breton le manifestaría a lo largo de las décadas siguientes. Está bien estudiado en el imprescindible Dictionnaire André Breton dirigido por Henri Béhar, por lo que me limitaré a señalar unos pocos hitos, del mismo modo que limito este dosier a un puñado de datos que recuerdo o tengo anotados. El primero de esos hitos bretonianos fue, ya en 1922, conseguir que Jacques Doucet comprara una de sus obras más emblemáticas, La charmeuse de serpents.
En 1939, Jacques Brunius filma Violons d'Ingres (VER), obra pionera que incluye un homenaje a Rousseau (Ado Kyrou la vería como "la primera aplicación del género pintura filmada", mucho antes de que Alain Resnais se estrenara con su Van Gogh).
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| La rencontre du 2 bis rue Perrel |
viernes, 10 de julio de 2026
Baudelaire, los waoranis y una princesa turca
Si en el dosier de Kafka y el surrealismo inserté la imagomorfosis de Robert Benayoun, no hice lo mismo con la de Baudelaire en el suyo:
miércoles, 8 de julio de 2026
Miró, Ubú, Brassaï
lunes, 6 de julio de 2026
Baron, Teige, Poesía, Irma Vep
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| Karol Baron, Objeto mutante para Teige, 1970 |
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| Karel Teige, 1942 |
sábado, 4 de julio de 2026
lunes, 29 de junio de 2026
Jacques Lacomblez (1934-2026)
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| El concilio boreal, 1989 |
Partió este último sábado y era una de las grandes figuras del surrealismo (aunque no lo verás en las historias y pendejadas al uso). A guisa de homenaje, hemos preparado un pequeño dosier con cuatro de sus catálogos: el de 1987 en la galería de Bruselas Le Miroir d'Encre, el de 2002 en la de París L'Écart Absolu, el de 2009 en Saint-Brieuc y el de 2016 en la galería Quadri de Bruselas, que tan bellas publicaciones le dedicó.
También reproduzco la entrada de Caleidoscopio surrealista a este inmenso poeta y artista de personalidad extraordinaria, con el añadido de posteriores publicaciones suyas o sobre él.
http://infosurr.net/depart-de-jacques-lacomblez/
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Jacques Lacomblez. Poeta y pintor, y autor de textos críticos y aforismos. En Bélgica frecuentó a Marcel Lecomte, Marcel Havrenne, Achile Chavée y André Lorent. Lacomblez se sentiría más cercano al grupo de París que al de Bruselas, incluso en la entrega al automatismo –y en el interés por el romanticismo alemán, con el que mantiene una relación esencial. Comenzó en el grupo Phases para fundar en 1958 la espléndida revista Edda, que tuvo cinco números entre esa fecha y 1965. En ese año de 1958 conoció a Breton –de quien diría en 1967 que fue un “gran inventor de libertad y de vida”–, participando al siguiente en la exposición “Éros” y en 1960 en la de Nueva York. Colaboró luego en La Brèche (números 3 y 5), con prosas y dibujos, firmando además, en estos primeros años 60, importantes documentos con el grupo. En 1962, escribía Robert Benayoun: “El periplo de Jacques Lacomblez, a la vez subterráneo, glaciar, desértico, desemboca, a través de un circuito introspectivo voluntariamente desorientado, en una suerte de espeleología del pensamiento”.
Ha ilustrado libros de Guy
Cabanel, Édouard Jaguer, Roger Brielle, Franklin Rosemont, Laure Missir, Claude
Tarnaud. A este último lo llamó “el hombre de la transparencia” –Jacques-B.
Brunius, por cierto, los consideraba a ambos los poetas más “radicalmente
originales” de la poesía francesa posterior a la guerra. Del máximo interés es
su Conversation avec Claude Arlan,
publicada por las ediciones Tandem en 1998, así como Le peu quotidien, (“humoresques, impromptus et bagatelles”), en
Syllepse, 2001, con ilustraciones de Jacques Zimmermann y un interesante
prefacio de Pierre Zimmermann. Otra entrevista destacable hay en el tomo 1 de L’art du jazz, con Éric Benveniste
calificándolo de “pintor sonoro-solar, cuya gama cromática se escucha como gama
musical”.
Desde 1962 viene publicando libros de poemas y aforismos: L’aquamanile du vent (1962, ilustrado por Guido Biasi), Un pays pour la haine des mots (1963, con cubierta y frontispicio de Juan Carlos Langlois), Grande ligne (1974), Filigranes (1974), L’agonie, l’heure, le vent mêlés (1975, con frontispicio de Urbain Herregodts), Le balcon sur le fleuve (1975, con cubierta y frontispicio de Zimmermann), Corps cité (1981), Cité de mémoires (1984), Un peu de la tisane universelle (1992), Pour une phrase voilée (1996), Le voyageur immobile (2001), Extrême du temps (2007, con ilustraciones de Lucques Trigaut), La nuit défénestrée (2009), Un temps de corte paille (2011), Presque rien (Mélans légers) (2011, con ilustraciones de Laure Missir), Jetées d'exil (2013) De dérive et d'instant (2016), Bois flottés (2016 y 2017), Sautes d’instant, brins d’humeur et un petit bout de jardin (2024, con dibujos de Jean-Claude Silbermann) y Souvenirs, avatars & peccadilles (2025). En 2010, su antología D’ailleurs le désir lleva collages de Suzel Anya y prefacio de Claude Arlan.
Desde 1998, en que le dedica La forêt protégée ou les fées au vert,
ha prodigado las referencias a obras y pasajes de textos de André Breton, como L’air de l’eau (1999). En 2001, siete
dibujos suyos y seis “postulados” de Édouard Jaguer se inspiraban en Pez soluble (En marge de “Poisson soluble”).
De 2006 son los dibujos de Douze constellations de Jacques Lacomblez
pour André Breton où gravitent les étoiles renversées de Guy Cabanel.
De aforismos se publicaba en 2008
Pages de mégarde, con ilustraciones
de Jean-Claude Charbonel, quien en 2009, al organizarle una exposición,
dedicaría a su obra plástica “El
tiempo cristalizado o la búsqueda de lo real absoluto”, señalando sus
“afinidades profundas con la materia de Bretaña”. En el catálogo de Les Yeux Fertiles, donde expuso en 2002, hay
textos de Benayoun, Havrenne, Henein, Jaguer, Lecomte, Tarnaud, pero más
importante aún es el bello catálogo de la galería Quadri en 2004 Jacques Lacomblez de 1950 à 2004, con un
gran ensayo de Jaguer y muy completa documentación (otro, en 2014, llevará
textos de Guy Cabanel, Jean-Michel Goutier y Laurens Vancrevel). En 2011, se
editó el filme de Ludovic Tac Jacques
Lacomblez, marxiste et surréaliste, y en 2019 aparecía en Le Grand Tamanoir una "antología de miradas" sobre su obra, titulada Un jardin universel, con escritos de Gérard Durozoi, Heribert Becker, Guy Cabanel, Jean-Michel Goutier, Jean-Pierre Lassalle, Georges-Henri Morin, Pierre Prigioni, Michel Remy, Ludovic Tac, Jacques van Lennep y Laurens Vancrevel. Fiel
al surrealismo, aún vemos colaborar a Lacomblez en el almanaque Lo que será
de Brumes Blondes, 2014.
“No
conversar más que con los que consideran a las medusas como la lencería fina de
bellas náufragas”.
Jacques Lacomblez es un nombre recurrente en este blog desde sus inicios hasta los últimos años. Recopilando las principales entradas que le he dedicado, reparo que en una de ellas había yo reproducido ya el primero de los catálogos que he subido hoy al pdf.
2012 quadri gallery2016 surrealistas belgas y andré breton
2019 jacques lacomblez
2020 lacomblez en sonámbula
2020 miradas sobre jacques lacomblez
2022 jacques lacomblez por natan schäfer
2023 catálogo 1987
2025 jacques lacomblez al día
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| Autopsia del fantasma de E.T.A. Hoffmann, 1988 |
jueves, 25 de junio de 2026
El poema collage, estudiado por Georges Sebbag
Ya nos hemos referido a la poca relevancia crítica de que ha disfrutado el poema collage, tan cultivado por el surrealismo desde sus orígenes. Por fin, los poemas collages han sido estudiados en profundidad por Georges Sebbag, centrándose en sus primeros tiempos, pero llegando ahora a los años 30 con un inesperado practicante de los mismos: el célebre pintor Pablo Picasso.
Los hitos iniciales del poema collage surrealista los marca, como es de suponer, André Breton, quien desde 1918 da el puntapié de salida, antes incluso de que haya nacido la escritura automática, con el poema collage versificado "Para Lafcadio". Del 13 de enero de 1919 es la espectacular carta collage a Jacques Vaché (quien había muerto una semana antes de que Breton, sin saberlo, la escribiera), objeto del fascinante libro de Georges Sebbag L'imprononçable jour de sa mort. Jacques Vaché. Janvier 1919, donde se reproduce el facsímil de la carta. Bien conocido era, a diferencia, y del mismo año, "El corsé misterio", poema collage confeccionado a partir de material periodístico, o sea de sus artículos y su publicidad, que contagia a sus amigos Louis Aragon y Théodore Fraenkel (quienes por añadidura también habían recibido de Breton cartas collages). Pocos años después, concretamente en 1924, este tipo de poema collage es cultivado por otros miembros del grupo, como Jacques Baron, Simone Breton, Robert Desnos, Max Morise y Georges Limbour. Con posterioridad, otros surrealistas se han interesado por el procedimiento, sin que hasta la fecha nadie haya hecho ni siquiera un inventario mínimo de este curioso apartado creativo.
El nuevo libro de Sebbag, titulado Aragon, Leiris, Péret, Fraenkel, Picasso, collagistes surréalistes. Mars 1920-décembre 1935, procede al análisis de los poemas collages de estos autores, a partir de las fuentes periodísticas con que fueron elaborados, al alcance hoy gracias a la tan útil digitalización de la prensa. Sebbag reproduce casi todas esas fuentes, y el resultado es un volumen que es todo un placer lúdico para el lector, con la añadidura de la inteligente interpretación que va haciendo el investigador de todos los poemas, aunque en ocasiones esa interpretación sea difícil y hasta imposible.
Los dos primeros surrealistas abordados son Aragon y Leiris, el primero con cuatro poemas de 1924 y el segundo con otros cuatro incluidos en los relatos de Le point cardinal (1927). Uno de los motivos más atractivos a lo largo del libro es el de las conexiones entre los nombres de la constelación surrealista a la hora de los recortes, coincidiendo los orígenes de tal o cual material de Aragon con otros de Baron, Simone o Breton, los de Leiris con otros de Péret y Breton, los de Péret con otros de Breton y Aragon y los de Fraenkel con otros de Breton.
Los de Benjamin Péret, "el amante inmoderado" como lo designa para título de su capítulo Georges Sebbag, son los más apetitosos del conjunto, en especial "Aussitôt parue..." y el de ...et les seins mouraient... El primero de estos ya ofrece una llamativa composición tipográfica, pero el segundo es una de las piezas maestras del género, la joya de más quilates en la colección presentada por Sebbag Recordemos que el delirante relato peretiano se publicó en 1929, pero está datado en 1926, y que su personaje, Macarelle, sumergido en constantes aventuras, al echarle una mirada al cielo veía en él el siguiente poema collage, reproducido a doble página:
martes, 23 de junio de 2026
"Soapbox", 253-255
Nuevo trío de Soapbox, con Pierre Peuchmaurd, Jan Svankmajer, Massimo Borguese (un homenaje a los "alquimistas surrealistas"), un poema de Christine Delcourt a Guy Cabanel, etc.:
domingo, 21 de junio de 2026
"La Révolution Surréaliste", 7
Aparecido el 15 de junio de 1926, el número 7 de La Révolution Surréaliste es algo menos potente que los anteriores, pero manteniendo un nivel que aún hoy pasma. En la portada, una foto desviada de Atget (populares observando el eclipse de 1909), mientras que la vuelta de portada señala la aparición en las Ediciones Surrealistas de la bola de nieve de Picasso, y anuncia las de Man Ray, Tanguy, Malkine, Picabia y Arp, aunque solo se editaría la del primero (cuyo Revolving Doors, acabante de salir, también se publicita aquí); curioso es otro proyecto truncado: una antología poética en diez discos por Aragon, Artaud, Breton, Desnos, Éluard, Morise, Péret y Soupault. Al otro lado de la página, se dan lúdicamente los nombres de los artistas que están exponiendo en la Galérie Surréaliste:
El privilegio editorial se concede a Artaud, con su L'enclume des forces, que preside la foto de Man Ray con su maniquí entre un cono y una esfera, punto de partida de su cuadro Aline y Valcour. Otras ilustraciones hay en este número de Chirico, Arp, Dedé Sunbeam, Picasso, Masson y tres debutantes: Tanguy, Pierre Roy y Malkine. Tanguy aún se vale del collage y de la fantasía gráfica, y aún presenta figuras antropomórficas. De Chirico hay dos: una es La partida del poeta, y la otra El enigma de la fatalidad, que ilustra la continuación de El surrealismo y la pintura y perteneció al propio Breton. También está la foto de la vitrina de corsés, un clásico de Atget, ilustrando la sección de los sueños (uno de Marcel Noll y otro de Michel Leiris). De La noche de amor de Malkine dirá Édouard Jaguer que es "uno de los cuadros más felices que el primer surrealismo haya engendrado"; helo aquí, en color:
jueves, 18 de junio de 2026
Les Yeux Fertiles: Guylaine, GSP
lunes, 15 de junio de 2026
"La Révolution Surréaliste", 6
Se abre el número 6 con un poema de Éluard que incluiría Aldo Pellegrini en su prestigiosa antología; este año publica Éluard Capital del dolor. En la página contraria, se anuncia una revista del grupo (con el de Clarté) que no vería la luz: La Guerre Civile, pero en contrapartida sí tendría alguna posteridad la Galérie Surréaliste, que se inaugura el 26 de marzo con una exposición de cuadros de Man Ray y objetos de las islas, cuyo catálogo es la segunda de las Éditions Surréalistes (la tercera sería la bola de nieve de Picasso). Esta exposición la consideró "indecente" la prensa por la colocación en la vitrina de una escultura oceánica que es la que, fotografiada por Man Ray, aparece en la cubierta del catálogo; pertenecía a Breton, como la mayoría de las obras expuestas.
Una sorprendente colaboración es la de las fatrasies de Bataille; no lleva firma y fueron pedidas por el grupo a través de Michel Leiris. Sigue una defensa de Lautrémont por Paul Éluard, contra la revista Le Disque Vert, que dirigía el vanguardista Paul Dermée.
Los "Textos surrealistas" son cuatro claves poemas de Breton que incluiría luego en Le revolver à cheveux blancs y que aquí no llevan sus títulos: "Camp volant", "Non-lieu", "Sur la route qui monte et descend" y "Les attitudes spectrales"; el segundo de ellos sería antologado por Pellegrini y concluye con el bello verso "Jamais la liberté que pour la liberté".
De Soupault, al borde de su justa defenestración, hay un relato, pero más interés ofrecen la "Entrada de los súcubos" de Aragon (quien este año publica El campesino de París, el gran libro surrealista de 1926) y la entrega final de "Esos animales de la familia" de Péret. Los papeles secantes fotografiados en el consejo de ministros sirven para mostrar "el cretinismo de nuestros dirigentes", "esas almas imbéciles" tan similares a las de hoy en cualquier país, y en la misma dirección, la foto sin comentarios del Prix Femina recuerda que la madre de los imbéciles está siempre preñada y no hace distinciones de sexo. Siguen una "confesión" de Desnos, maravillosa como todos sus escritos de esta época, y la tercera parte del Glosario de Leiris. Una de las palabras definidas, "Ruina" ("l'air y bruit, l'ennui s'y amenuise") fue ilustrada por Masson, quien también haría la portada del libro, solo editado en 1939:
martes, 9 de junio de 2026
Jarry en Silbermann y Welson
Uno de los catálogos de exposiciones de Jean-Claude Silbermann que poseen especial relieve es el titulado Jean-Claude Silbermann. Le pointillé clandestin, Brest, 2007.
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| "et il commença de s'assoupir près de sa compagne endormie dans l'absolu" |
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| "on ne fait pas grand, on laisse grandir" |
jueves, 4 de junio de 2026
Surrealismo en Shangai
Y van tres avisos consecutivos de Juan Jesús González Gómez, esta vez sobre un trabajo que se ocupa de la espinosa cuestión del surrealismo en China.
el surrealismo y china: terreno desconocido
Ya en Caleidoscopio surrealista señalábamos que solo un chino había participado en el movimiento surrealista: Raymond Tchang, y que las cosas se complicaron cuando el sistema de Mao se encargó interminablemente de aquel desdichado país, por no hablar de su famosa "revolución cultural", que tanto encandiló a mucha izquierda occidental.
Este trabajo que nos señala JJGG se centra en Shangai y, tras hacer un buen balance de China en el imaginario del primer surrealismo, aporta algunos nombres, empezando por el de Lang Jingshan, fotógrafo famoso influido por el surrealismo y buen conocedor de la obra que hacía Man Ray, con quien se encontraría en París. Luego se centra en dos grupos: la Sociedad Tempestad, que entre 1932 y 1935 montó en Shangai cuatro exposiciones que incluían "obras de inspiración surrealista", y la Sociedad China de Artistas Independientes, que expuso en 1935. De los artistas del primer grupo el más surrealista fue Pang Xunquin, y del segundo Zhao Shou, buen difusor de quien se dice que tradujo el segundo manifiesto, aunque esperemos que no sea similar a la que tantos años se repitió que había hecho Fernando Vela en la Revista de Occidente, y que no pasaba de una vulgar reseña. A estos dos grupos les destruyeron casi todas sus obras, primero con la guerra japonesa y luego con la "revolución cultural", que solo aceptaba el realismo socialista.
El surrealismo en Shangai no parece haber ido más allá de lo que llama Laurent Walden, autor de este trabajo, la "estética surrealista". En la nota 22, al comentar que "los surrealistas europeos "se entusiasmaron ingenuamente por el nuevo régimen maoísta", generaliza erradamente, y cuando pone como ejemplo el trabajo de Marcel Mariën en Shangai durante los años 63-65, no añade que salió tan escaldado de todos los horrores allí vistos y hasta sufridos (relatados en detalle) que la violencia de sus juicios indignó a sus íntimos Scutenaire y Nougé, tristes estalinistas hasta la muerte, aunque nunca se fueron a vivir a sus amadas dictaduras.
Y un apunte final: no es cierto que André Breton no haya estado en China, a donde le habían predicho que iría, y quien lo dude que consiga como pueda, si aún no la tiene, esta pequeña maravilla de Guy Girard: Breton en China.
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| Salvador Dalí, Alexandra David-Neel y André Breton ante un convento de lamas automático, fotografía de Raymond Tchang |
domingo, 31 de mayo de 2026
"Dreamdew", 40
André Breton y Meret Oppenheim en el nuevo número de Dreamdew; la parte de Breton, con análisis de Georges Sebbag a los sueños con Vaché.






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