domingo, 25 de abril de 2021

"Infosurr", 148

Este nuevo número de Infosurr corresponde a los siniestros meses de marzo y abril de 2020, en que cientos de millones de seres humanos fueron privados por el Estado de sus más elementales “libertades” (por primera vez en la historia de la humanidad se encerró a la gente saludable por causa de una epidemia, primer paso antes de prohibirle incluso respirar al aire libre).

Los que hicieron eso y siguen haciendo cosas similares merecen algo más que el alquitrán y las plumas simbólicos con que Infosurr castiga a quienes festejaron el centenario del movimiento surrealista en 2019, lo que es en efecto abusivo. En 2019 podía haberse celebrado el nacimiento de la escritura automática, “expresión suprema de la libre subjetividad individual y colectiva” y “respuesta radical a la destrucción del sujeto por el proceso de automatización moderno” (Michael Löwy), pero no el del movimiento surrealista, que surge como tal en 1924.

Felicitadas por el contrario son una serie de publicaciones y exposiciones. Entre las primeras, el boletín digital Dreamdew, el número 62 de la revista colombiana Punto Seguido (con presencias de Laurens Vancrevel, Jean Benoît, Ludwig Zeller, Alain Joubert), las últimas entregas de Javier Gálvez, la correspondencia de Simone Debout y André Breton, La conférence de Charleroi de Paul Nougé, el inaugural número de The Room, la espléndida novela de Mattias Forshage End of the railway, beginning of the world y el corpus de rarezas de Yves Elléouët Dans un pays de lointaine mémoire.

Las exposiciones atendidas son “Wellspring of the imagination” (País de Gales), Isabel Meyrelles en Famalicão, “Encounters under black lamplight” (grupo surrealista de Leeds), Catalina Chervin (cuya conexión con el surrealismo no parece ir más allá del recurso a un cierto automatismo) y “Métamorphoses du paysage”, de Jacques Lacomblez.

infosurr 148

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Infosurr da noticia de esta revista, apadrinada por el gran Silbermann:

l'ouroboros