miércoles, 28 de septiembre de 2016

Los jeroglíficos espectrales de Will Alexander

Como ya anunciamos, se ha publicado (y presentado en Coimbra, dentro de los eventos de la exposición internacional de collages surrealistas) el importante libro de Will Alexander Spectral hyerogliphics. Es un nuevo as de la colección editorial Rêve à Deux, iniciativa de Richard Waara.
La actividad de Will Alexander en estos últimos años es tremenda, y desde la última reseña que de él hicimos han aparecido, en 2015 y 2016, dos poemarios más (The audiographic as data, con Carlos Lara, en Oyster Moon Press, y Based on the Bush of ghosts, reviviendo el bello libro del nigeriano Amos Tutuola Mi vida en la maleza de los fantasmas, publicado en 1954 y con este título traducido al español), la “novella” Alien weaving, Secrets prior to sun y el volumen teatral At night on the sun.
Respondiendo a un hábito muy surrealista, las ilustraciones abundan, en este caso numerosos dibujos a tinta china de Rik Lina y tres cubomanías de Richard Waara, cada una cubomanizando el rostro de los tres componentes de esta “troika” poética, a saber Antonin Artaud, Roger Gilbert-Lecomte y Aimé Césaire. Esta elección extraordinaria hace, a partir de ahora, tener que contar con estos muy extensos poemas hímnicos de Will Alexander cada vez que haya que tratar seriamente de cualquiera de estas figuras.
Richard Waara, Antonin Artaud
Hace el prólogo Laurens Vancrevel, quien sitúa a los tres poetas y define el objetivode Will Alexander: revelar “la intensa determinación de tres espíritus libres por alcanzar una manera de vida plenamente poética” y demostrar “la actualidad de sus visiones revolucionarias”.
El gran antecedente de estos tres poemas es The brimstone boat, dedicado a Philip Lamantia y ya comentado aquí. De nuevo, Will Alexander se dirige a sus poetas en tono conversacional (pero en un lenguaje a la vez suntuoso), y, sin perder nunca aliento, va explorando sus mundos, que conoce como se conoce lo que se ama.
El poema a Antonin Artaud (“El único cuerpo verdadero”) nos resarce de tanta pedantería crítica como le ha tocado sufrir a don Antonino (de hecho, Artaud es un ejemplo de surrealista secuestrado por la crítica universitaria más fatua, farragosa y pretenciosa, desde al menos los años 70 y pese a los esfuerzos de Paule Thévenin). “Yo sé que tú me escuchas”, dice Will Alexander de aquel cuya voz era “una sombra en llamas” y de quien reconoce con acierto –algo completamente ignorado por el referido discurso crítico– que intentar analizarlo “es como intentar analizar el poder de los terremotos o de los volcanes”. Este poema hubiera entusiasmado a un Mário Cesariny, y nada mejor puedo decir de él.
Rik Lina, ilustración para Spectral hieroglyphics
El contraste con Césaire lo señala el propio Will Alexander: el desinterés de Artaud por lo social y lo político, aunque su revuelta, a mi entender, era mucho más radical, y a la vista están las ocupaciones ínfimas a que Césaire se dedicaba en su actividad de diputado-alcalde, o su creencia en un “nuevo humanismo”, por no hablar de sus años colaborando con el estalinismo, por todas las razones prácticas que se quiera. No puede discutirse en cambio su poesía ni su posición tan lúcida como férrea contra la civilización blanca desde su fundación griega. (Sobre su poesía sí que no creo en el juicio del profesor emérito A. James Arnold, cuando, en palabras que funcionan como epígrafe del poema, afirma que está más próxima a la de Artaud que a la de Breton.) En una nota al poema, Will Alexander dice que ha leído a Aimé Césaire como quien experimenta la técnica de la decalcomanía, y el resultado de su “conversación” con él debe situarse, por lo que se refiere a los escritos esenciales que tan alto poeta ha generado, con las vibrantes páginas de Annie Le Brun.
Por último, Roger Gilbert-Lecomte, a quien lo llama “amigo mío”, es captado “en los límites del vértigo”. Más cercano a Artaud que a Césaire y ubicado en Le Grand Jeu, Gilbert-Lecomte era muy apreciado por Breton, quien lo calificó en 1948 “poeta del conocimiento y a la vez de un lirismo de alta tensión” para, ya en 1963, decir de su poesía que le había parecido siempre “de las más altamente situadas”, lamentando no haberlo conocido mejor, dadas “las muy vivas afinidades que entre nosotros yo advertí de entrada”. Es, con René Daumal, la figura capital de un grupo que el paso del tiempo ha acabado aproximando al surrealismo de modo indisoluble.
Este es un libro precioso de concepción y edición, con tres poemas soberbios, a la altura de tres poetas ineludibles. 

Cincuentenario de André Breton

André Breton y Ted Joans, 1966

Hoy que se cumplen 50 años de la muerte de André Breton, volvemos a recomendar el blog que ha abierto Carlos Barbarito, una gran idea con bellos resultados. Predominan las aportaciones valiosas, junto a imágenes ya conocidas pero que siempre es bueno recordar.
Entre esas aportaciones hay muchas de nombres conocidos del surrealismo y cercanías, como Richard Misiano-Genovese, Rik Lina, Aldo Alcota, Enrique de Santiago, Miguel Ángel Huerta, Sergio Bonzón, Víctor Chab, Miguel de Carvalho, Miguel Lohlé, Rodrigo Verdugo... De una frescura y una gracia llamativas es el collage de Verónica Cabanillas Samaniego, titulado Tus pasos perdidos son mis pasos encontrados.
Especialmente celebro los poemas de Rafael Gabino Britez (“L’union libre du sud”), Carlos Barbarito (“Gabinete”) y Héctor Ranea “(Por si un día puedo visitar Batignolles)”, así como los retratos de Adam B. Cook (con la cachimba de Breton saliéndose, humeante, del cuadro) y James Sebor. Hay también una larga entrevista de 1961, en youtube.
Por mi parte, aprovecho para subir una imagen que me exalta cada vez que la veo: la del gran Ted Joans recogiendo en 1966 la antorcha bretoniana en su apartamento de la Rue Fontaine.

Duendes de Polonia y Patrick Hughes, en “Infosurr”

El número 122 de Infosurr trae una reseña de Laurens Vancrevel sobre el “surrealismo social” de los años 80 en Polonia, que es toda una revelación, y que interesará especialmente a quienes agitan o quieren agitar una verdadera subversión social. El movimiento de las “gentes naranjas” o de los “duendes” (así llamados por el color y la forma de sus gorras) lo componían estudiantes animados sobre todo por Waldemar Fydrych, quien en 1981 publicaba su Manifiesto del surrealismo social, opuesto, con un humor corrosivo, a la decadente dictadura comunista. Vancrevel los asocia a los provos holandeses, que en su caso combatían a la burguesía de su país, otro tipo de dictadura estatal, aunque más solapada. Exaltando la imaginación, el Manifiesto afirmaba que “la única solución para nuestro porvenir y para nuestro presente es el surrealismo”.
Ahora, Fydrych ha escrito la historia de este movimiento, cuya traducción inglesa puede obtenerse tanto en libro como en pdf:

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Patrick Hughes

En otra página de Infosurr, Michel Remy reseña una voluminosa monografía de Patrick Hughes: A new perspective, publicada por la Flowers Gallery, con la reproducción a toda página de más de 200 de sus obras. Es un gran homenaje, en el 75 cumpleaños de este formidable artista y gran figura del surrealismo británico.

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Contiene este número asimismo buenas reseñas sobre las obras de Alain-Pierre Pillet (por Guy Girard), sobre el número templario de La Vertèbre et le rossignol (por Laurens Vancrevel), sobre J. Karl Bogartte (ídem) y sobre A Phala (por Richard Walter).

domingo, 25 de septiembre de 2016

Richard Misiano-Genovese, explorador de los azares del inconsciente

Richard Misiano-Genovese,
Narciso onírico 1
La Belle Inutile acaba de editar una recopilación de escritos de Richard Misiano-Genovese, en total diez textos la mayoría de los cuales de alcance teórico, aunque con frecuencia inclinados sobre sus propias invenciones y el extenso poema “Comtesse deshabillée”, de elaboración muy reciente. Título: The cheese devours the mouse, and other writings.
El ensayo que da título al libro da cuenta de cómo Misiano-Genovese ha retomado la invención de los “estiramientos” de Marcel Mariën (con quien él llegó a entablar contacto), superando rotundamente la consideración del surrealista belga como un procedimiento de uso único, cuando se trata, en efecto, de un “método virtualmente ilimitado”. Sobre esto, por cierto, decíamos algo hace muy poco, a propósito de un juicio desafortunado de Benjamin Péret sobre Jorge Cáceres.
Richard Misiano-Genovese, Superimposición
Algunos de estos textos aglutinados ya eran conocidos. Así, la crítica de Los ojos sin rostro de Georges Franju, publicada en el número 7 de Patricide, y que va más allá de una simple crítica de un filme para convertirse en un ensayo sobre el cine en general y el surrealista en particular. Así, el titulado “Castillo cráneo”, sobre la tecnología, aparecido en el n. 2 de Hydrolith y, en traducción francesa, en el n. 2 de Loup-Garou. Y así, la reflexión sobre las “superimposiciones”, que abría la muestra en libro que de ellas hizo el artista recientemente. Las notas sobre las “excavaciones”, en cambio, combinan las ya conocidas de 1985 con otras de 2006. Del mismo modo, las notas sobre las “litografías alteradas” viajan de 2002 a 2010, aquí Misiano-Genovese señalando la necesidad de explorar el lado oscuro del ser humano, con su naturaleza destructiva y su crueldad, lo que subvierte de inmediato el “buen gusto”, una noción que, aunque nacida en el siglo XVIII, se ha ido metamorfoseando continuamente hasta llegar a los tiempos políticamente correctos. Y es que todo siguen siendo cortinas de humo; y que, como le escribió en una ocasión Victor Brauner a André Breton, “los hombres han tenido siempre miedo del sueño y de la inspiración”.
Otras notas, de 2014, se ocupan de la fotografía, la que “abre las puertas de lo maravilloso” (noción clave en el artista y ensayista, como las de azar, inconsciente y metamorfosis) frente a la que –omnipotente espanto– no es más que “el simple eco de la banalidad contemporánea”.
Completan la decena dos textos magníficos en que se refieren experiencias muy del surrealismo. “Calles inclinadas” narra un encuentro callejero misterioso, y “Privación del sueño” una experiencia alucinatoria tras dos días sin dormir ni un segundo.
Richard Misiano-Genovese nos aporta un conjunto de escritos donde prosigue en belleza la prospección surrealista del pensamiento y donde se cumple la actitud exigente del surrealismo cara a la vida.

Traducción francesa de una obra clásica del surrealismo serbio


Acaba de traducirse al francés, en la colección Philosopie de las ediciones Mimésis, uno de los textos claves del surrealismo serbio, que en 1931 publicaron Koča Popović et Marko Ristić. L’esquisse d’une phénoménologie de l’irrationnel es, en efecto una aportación teórica de altos vuelos, con la noción de “ultraconsciente”; una parte iba a ser publicada en Le Surréalisme au service de la Révolution. Así presentan esta obra sus editores:
L’Esquisse d’une Phénoménologie de l’Irrationnel, que Koča Popović et Marko Ristić publièrent en langue serbe en 1931, est sans conteste la réalisation théorique la plus achevée du groupe surréaliste de Belgrade. Leur texte, qui envisage le recours systématique à la dialectique paranoïaque de Dalí pour surmonter le refoulement structurant la morale normative bourgeoise, aurait dû paraître également en français en 1932, mais le projet n'aboutit pas: au fil des années, l’Esquisse devint ainsi un texte mythique, dont tout le monde connaissait l’existence, mais que presque personne ne pouvait se flatter d’avoir lu. Aujourd’hui, la publication de la traduction française de Ristić vient combler une lacune majeure dans le domaine des études surréalistes et de la modernité. En couplant au surréalisme la psychanalyse et le marxisme, Popović et Ristić dressent ici un sévère réquisitoire contre l’art classique et moderne et prônent le recours à la dialectique paranoïaque de Dali pour combattre la morale normative bourgeoise. Plaidoyer pour une morale moderne et révolutionnaire dépendant de la dialectique sociale, l’ouvrage s’insère de plein droit dans le débat en cours sur le lacano-marxisme, affichant une actualité insoupçonnable: car seule l’application systématique de la méthode paranoïaque-critique peut aujourd’hui amener les masses à prendre conscience de la véritable nature de classe d’une réalité, la mondialisation, qui se présente trompeusement comme post-idéologique”.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Homenaje a André Breton

Her de Vries, Caja-retrato de André Breton, mayo de 2006

Tras el homenaje de Peculiar Mormyrid, Carlos Barbarito, el espléndido poeta argentino, ha tenido la bella idea de abrir un blog dedicado a Breton en su cincuentenario, que se cumple el próximo miércoles. Este blog, ya con muchas aportaciones, recibe, escaneados, collages, fotografías, grabados, pinturas, poemas, etc. El título es “Breton: 18 de febrero de 1896-28 de septiembre de 1966”, seguido de un oportuno pasaje de “El bosque en el hacha”.
http://bretonandrecincuenta.blogspot.com.ar/

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Javier Gálvez: “3 poemas espeluznantes”

Javier Gálvez, foto en 3 poemas espeluznantes
Este nuevo tríptico de Javier Gálvez, en Ardemar Ediciones, vuelve sobre tres de sus poemas, reelaborados “bajo un estado alucinatorio”, que es como conviene elaborar y reelaborar.
Si la nota de Ruiz de Murag considera que “su espíritu rimbaudiano y negro los acerca a la poesía de desguace”, no sorprende que el primero de ellos se titule “Rinbow”. Fue publicado sin título en el n. 6 de Salamandra (1993), mientras que los otros dos, “Pasión del corcho” y “Solve et solve” vieron la luz en el n. 7 (1995), sin título aquel y este con el de “Todos los poetas surrealistas son tontos”. Por el azar de las páginas, “Rinbow” iba con una tinta de Lurdes Martínez, “Pasión del corcho” con otra de Olga Billoir y “Solve et solve” con un grabado de Roman Bergam. Es bueno volver a manejar estas revistas, ya que el tiempo ha sido bondadoso con ellas y están llenas de páginas que sigue siendo grato e incitante leer, tanto en la vertiente crítica como en la creativa.
Ahora, la única ilustración es una foto erótica del propio poeta, pero ante todo merece resaltarse lo significativo de las dedicatorias: a Lurdes Martínez, a Eugenio Castro y a José Manuel Rojo. Porque estos tres nombres, más el de Javier Gálvez, componen el cuarteto de figuras decisivas del grupo surrealista de Madrid en su ya larga y tan fértil andadura. Felizmente, y como es sabido no son raros en el surrealismo estos casos de fidelidad, admirables en un mundo donde reinan la frivolidad, la palinodia y la inconsecuencia.
La poesía de Javier Gálvez es una nube de tormenta. Para la apreciación de sus movimientos insospechados, es preciso proveerse de periscopios que solo se pueden obtener en algunas tiendas fantasmas de Lisboa, junto al río y los bares marineros.

Guy Girard: el poema de Tucheng

Frontispicio de Pierre-André Sauvageot
Surrealista con un buen oriente, Guy Girard aporta a sus autoediciones de Saint-Ouen –¡esta hace el número dieciocho!– un largo poema firmado la pasada primavera en Tucheng, pero no en el Tucheng de Taiwán, sino en un recóndito pueblo de montaña así también llamado, en el noroeste de la provincia de Ghizhou.
Regido por el sueño, Le poème de Tucheng lleva como es habitual un frontispicio de Pierre-André Sauvageot (a partir de una foto de Hu Shao Rong), donde vemos al poeta acompañado por la personalidad porcina de Zhu Bajie “preparándose para atravesar el espejo de lo posible”, esto último permitiendo apreciar a la vez uno de esos cuadros donde el color exalta lo maravilloso, como son todos los de Guy Girard.
La poesía de Guy Girard es un gallo retinto y de espuelas negras que solo pelea de frente. Recorre vastas extensiones, tanto en el tiempo como en el espacio, y para verlo combatir basta hablar con una de esas diminutas tortugas hechas de lapas y burgados que suelen vagabundear por las playas de piedra.
“Sobre la otra orilla pronto se echarán a volar dos globos aerostáticos. / Uno tiene la forma de una llave y en el otro acaba de saltar un tigre”.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Claude-Lucien Cauët

Desde hace años, Claude-Lucien Cauët es uno de los nombres fijos del Grupo Surrealista de París, apareciendo en sus publicaciones colectivas y en las del movimiento surrealista internacional (A Phala, Analogon, Lo que será, La chasse à l’objet de désir, Lithaire, Peculiar Mormyrid). Pero también lleva a cabo una obra personal muy fecunda, con poemas y relatos en pequeñas ediciones. Entre los cuadernos poéticos y de relatos se encuentran, desde 1991 y hasta 2015, Nomades, Pour quatre vies, Anecdotes (con ilustraciones de Kathleen Fox), Brocéliande, Rencontre (luego aparecido en la colección del umbo como L’Ange), À portée de voix, En voilà des histoires, En cours, Le passager incertain, Éclats d’âme, Dépêches aux dés y Les trois cris. Una pequeña semblanza al final de Éclats d’âme nombra también su Essai d’autocosmologie.
De sus tres entregas más recientes, Dépêches aux dés (reunión de 26 poemas) se obtiene a través de lulu, Les trois cris (extenso poema) pertenece a la Collection de l’umbo/Passage du sud-ouest y Éclats d’âme (muy bello poema en 36 estrofas) muestra sus datos en la portada que reproducimos.

Patrick Piérart, frontispicio de Les trois cris

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Claude-Lucien Cauët, L'explosante
El relato de Claude-Lucien Cauët “L’explosante”, incluido en el número 3 de Peculiar Mormyrid, viene acompañado de este collage suyo, lo que merece destacarse dado lo inusual de sus incursiones en este medio. El relato, incluido en el homenaje que la revista le ha hecho André Breton con motivo del cincuentenario de su muerte, es hilarante y está lleno de guiños surrealistas.
Otros textos suyos muy bien presentados son, en Lithaire, una serie de extractos de “Débordements” y de “A portée de voix”, con una imagen de Guy Girard y cuatro de Zazie, y, en el n. 3 de A Phala, el poema “Le hamac de lune”, con un collage de Pierre-André Sauvageot inspirado en el poema.

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Aparte su presencia en las publicaciones colectivas del grupo parisino (Surr..., Le Pied de Grue, juegos como el de la refutación y el del pulgón de la frontera, L’An 2016), Claude-Lucien Cauët ha colaborado fructíferamente con Guy Girard y Pierre-André Sauvageot, habiendo sido los títulos resultantes ya comentados en Surrint: Les cerises, le soleil et l’escargot (resultado del “juego de influencias”, con Guy Girard), Pornographie courtoise (con Girard y Sauvageot) y el puramente maravilloso Paris Thèbes (con Sauvageot).
Sin embargo, se nos ha escapado aquí una publicación notable en que interviene Claude-Lucien Cauët con algunos de sus amigos del grupo y con otras figuras del surrealismo: se trata del cuaderno de La Belle Inutile Insidieux, sobre la infamia divina, aparecido en 2014, con textos de Cauët, Guy Girard, Alfredo Fernandes, Jean-Pierre Dépetris y Pierre Petiot, e imágenes de Bernard Dumaine, Richard Misiano-Genovese, Pierre-André Sauvageot y Zazie. Es esta una nueva pieza en la larga trayectoria del implacable anticristianismo surrealista.
Distribuyen Insidieux lulu y Amazon, y en la página de esta se pueden ver además la portada con collage de Sauvageot, el índice, la ilustración de Bernard Dumaine y el texto de Petiot:

Ayer se inauguró la exposición “A la luz de los castillos vitrificados”

Ayer sábado fue inaugurada la exposición de collages surrealistas en Figueira da Foz. Esperamos comentar próximamente el catálogo, donde, a lo largo de 120 páginas, se hace una semblanza de cada uno de los 24 participantes, con reproducción a todo color de una obra de cada uno.
Si anteriormente reprodujimos el texto de Rik Lina sobre el sentido de la exposición, ahora hacemos lo propio con el de Miguel de Carvalho:
collages ffoz
Coincidiendo con el evento, el martes se presenta en Coimbra, como ya señalamos, el nuevo libro de Will Alexander.


Gómez Correa en las Islas Baleares


Mañana lunes se inaugura en la Universidad de las Islas Baleares la exposición “Plástica, homenaje al centenario de Enrique Gómez Correa”, que continuará hasta el día 14 de octubre. Los artistas participantes son Jorge Herrera Fuentealba, Enrique de Santiago, Rodrigo Verdugo, Singwan Chong Li, Freddy Flores Knistoff, Jorge Herrera Fuentealba, Neco Beth, y Patricio Blues.
Se anuncia también un seminario del 5 al 7 de diciembre en torno al Grupo surrealista Mandrágora a cargo de Perfecto E. Cuadrado y Patricio Blues. 

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Magia y vuelo de Verónica Cabanillas Samaniego

Verónica Cabanillas Samaniego, mixta de la nueva luz, 2016

Nacida en Lima en 1981, Verónica Cabanillas Samaniego ha hecho por sí sola resurgir el surrealismo en una de sus tierras de elección. Con ella, el Perú vuelve a inscribirse en la geografía planetaria del surrealismo, y con una fuerza pasional arrolladora, que es precisamente de lo que estamos siempre necesitados. Véase si no la semblanza que de sí propia hace en su blog “Visión cosmogónica”, y que es todo un manifiesto:
“Surrealista desde el vientre hasta consumarse. Poeta del ser. Pintora y dibujante; vertedora de universos paralelos. Soñadora ferviente de todos los mundos imposibles para hacerlos posibles aquí y hoy. Sombra negra que atravesó el delirio para poder ver los subterráneos mundos del cosmos interior y exterior, y sacar de allí la fórmula de una salvación en curso. Luz violenta y brillante que subvierta nuestra terrible condición humana. Manos –maga. Mente –alas”.
Participante en proyectos colectivos del surrealismo internacional, merecen destacarse ahora dos de sus investigaciones más recientes: “Mixtas de la nueva luz” y “Tintas automáticas”. A la primera pertenece la imagen de portada del número último de La Vertèbre et le Rossignol, y esto es lo que ella dice de estas imágenes cuya técnica incluye de modo variable tintas, carbón prensado, lápiz carbón y pasteles:
“Este es un proyecto donde la técnica mixta prevalece y mediante ella se es portadora de una nueva imagen, una luz otra. Siempre en el camino del descubrimiento y no del re-conocimiento o de lo pre-establecido o conceptual-izado. Este es el camino de la imaginación que obra de manera libre y espontanea sobre el soporte cual sea. Este camino no está trazado, se construye sobre el abismo de lo que sigue, para reafirmar ese paso y dar continuidad al siguiente, siempre invisible. Por eso la sorpresa es manantial diario de los ojos y la mirada que se deja llevar y sorprender de sí misma”.
La sorpresa y la poesía rigen no menos la serie de las “Tintas automáticas”:
“La pulsión de las energías en perfecta continuidad y armonía, encontrando cauce, los vasos comunicantes entre ese ser interior y los medios y lenguajes, la tinta sobre el papel, el automatismo, el mundo exterior que emerge; la imagen, el arte. Así en directa conexión, sin pre-conceptos, la idea se modela en sí misma sobre el vacío, el silencio. Nada interviene entre la intuición y la acción. El sentimiento de ser una onda, pero que muestra la visceralidad, la realidad resarcida hasta los aleros de la mente fatigada, que grita, excitada siempre. Tintas que recorren la mente –como un laberinto– en el mismo instante en que aparecen y diagraman la herida interior. Tintas a la velocidad idéntica entre el tiempo de pensar y hacer. Es el mismo punto en que los paralelismos confluyen donde emerge la huella interior, aquí mía”.
En los enlaces que damos pueden verse otras felices series anteriores, en concreto “Acrílicos surreales”, “Dada art work” (nuevo capítulo de ese surrealismo que ha seguido bebiendo en lo mejor del hontanar dadaísta) y “Dibujos surrealistas”. Emerge de todo esto un mosaico creativo en verdad fascinante.

Verónica Cabanillas Samaniego, mixta de la nueva luz, 2016

René Alleau, por David Nadeau

René Alleau, En la floresta de Hermes, 1985

David Nadeau prosigue su serie de retratos de surrealistas que estuvieron asociados a la Logia Thebah en los años 50 y 60. Tras Jean Palou, es el momento de René Alleau, a quien seguirán Bernard Roger, Élie-Charles Flamand, Guy-René Doumayrou, Roger Van Hecke y Henri Hunwald (este doctor húngaro mucho menos conocido en sus relaciones con el surrealismo que el resto de los nombres citados). Sin duda, será un libro del máximo interés el que reúna todos estos retratos.
Aparece este estudio de Alleau en el n. 78 de las Chroniques d’Histoire Maçonnique, revista asociada al Instituto de Estudios y de Investigaciones Masónicas del Gran Oriente de Francia. Y aborda en particular el mito ctónico de los Cabiros, cuya influencia en la alquimia y en la organización social del Patio de los Milagros parisino fue indagada por Alleau.

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Por despiste, muchos de los enlaces a blogs y carpetas de Surrint se habían desactivado, incluidos los de René Alleau y Cabina de barlovento, pero ya están funcionando nuevamente.

Acción surrealista en Cádiz


Un comando surrealista llevó a cabo una acción el pasado día 31 de agosto, en las calles de Cádiz, aprovechando la caducidad de la primera edición de Caleidoscopio surrealista.
La acción, óptima para romper la calma estival, consistió en colocar en lugares apropiados trece recortes de las semblanzas del libro, en concreto las correspondientes a Joyce Mansour, Penelope Rosemont, Javier Gálvez, Agustín Espinosa, Vratislav Effenberger, Emila Medková, Gösta Kriland, Mário Cesariny, Guy Girard, Ghérasim Luca, Georges Henein y Magloire-Saint-Aude. A las tres horas, el de Joyce Mansour había desaparecido.
El ejemplar del libro fue colocado en el Parque Genovés, sobre el tronco cortado de un árbol, con la información de que se trataba de un “regalo público”; a las tres horas allí seguía, aunque sin la pegatina en el corte delantero del libro, o sea que ya había sido abierto. Se dio a esta acción el título de “Presencias surrealistas”.


“Matérika”, “Las llaves del deseo”, André Breton

Ya puede consultarse el nuevo número de Matérika. Es, apropiadamente, el 12, ya que se ocupa de las culturas originarias de América, con ensayo, leyendas, narrativa, poesía, dossier, muestra gráfica.
A la vez remitimos a la reseña que de la exposición “Las llaves del deseo” ha hecho uno de sus organizadores, Alfonso Peña:

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El n. 1157 de La Nouvelle Quinzaine Littéraire, segunda quincena de septiembre, estará dedicado a André Breton, con documentos inéditos, entre ellos la correspondencia con Guy Lévis-Mano.
También sobre Breton, anunciamos a partir del 30 de septiembre y hasta marzo la exposición “André Breton, surrealismo y política”, en el espantoso mamotreto donde se encontraba el muy bello mercado de Les Halles.

lunes, 12 de septiembre de 2016

domingo, 11 de septiembre de 2016

Collages surrealistas



“A la luz de los castillos vitrificados”, título tomado del poema “Fata Morgana” de André Breton, designa la exposición de collages que, entre el 17 de septiembre y el 31 de diciembre, dedicada al fundador del surrealismo en el cincuentenario de su muerte, tiene lugar en el Museu Municipal Santos Rocha de Figueira da Foz, junto a la sede de la Cabo Mondego Section of Portuguese Surrealism. Participantes: Alberto Asumpção, Arnost Budik, Cristina Vouga, Florent Chopin, David Coulter, Guy Ducornet, Guy Girard, Giordano Bruno, Gregg Simpson, Jan Giliam, John Richardson, John Welson, Jorge Leal Labrín, Jean-Pierre Paraggio, Kathleen Fox, Lou Dubois, Luiz Morgadinho, Miguel de Carvalho, Pedro Prata, Richard Misiano-Genovese, Richard Waara, Rik Lina, Seixas Peixoto, Sergio Lima, Cabo Mondego Section of Portuguese Surrealism, Capa (Colective Automatic Painting Amsterdam) y Cornucopia.

Diseño de Rik Lina

Como señala, Jean-Pierre Lassalle, “el surrealismo no se corresponde con la natura naturata de Spinoza, lo que lo reduciría a un fenómeno pasado sobre el que arrojar una simple mirada histórica, sino con la natura naturans, donde el surrealismo aparece en su realidad viva, dinámica, flecha siempre dirigida hacia el futuro, un formidable conjunto de energías creativas en busca permanente de fulgor y de iluminación – porque el mundo de hoy, el de mañana, necesitan ser transfigurados”. No otra cosa revelan muestras como esta de Figueira da Foz, con sus intervenciones concomitantes, como la presentación del nuevo libro de Will Alexander Spectral hieroglyphics (Rêve à deux), en que intervendrán el poeta y Richard Waara, y una sesión de la CMSPS en las grutas de Casmilo.


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Un catálogo será publicado, del que adelantamos la introducción en inglés de Rik Lina:

André Breton y el libro


El día 23 de septiembre se inaugura en la Galerie 1900-2000 la exposición “Tesoros de la biblioteca de André Breton”. Como pieza más destacada están los Caligrammes de Apollinaire, con el original de la carta del 14 de febrero de 1916, pero no van a la zaga obras de Jarry, Ducasse, Duchamp, Péret, Reverdy, Roussel, Sade... La introducción del catálogo corresponde a Jean-Michel Goutier.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Actualidad de Víctor Chab

Víctor Chab, Usher, 1963

Es siempre una satisfacción recibir noticias de Víctor Chab, quien cumple sus 86 años con una exposición en el Piccolo Spazio Sperimentale de Pergamino y prepara una retrospectiva en Basilea para diciembre. En el siguiente enlace puede leerse un iluminador texto de Carlos Barbarito, cuyo poemario Materia desnuda, aún inédito, ilustran seis dibujos del artista argentino, y que además anuncia un libro que recogerá su vida y su obra:

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Acompaño esta nota del texto que en 1994 Juan Andralis dedicó a la exposición de 18 tintas “Suite del Canto cuarto (I)”, celebrada en Buenos Aires en 1994. Es sabido que Víctor Chab ha tenido en Los cantos de Maldoror una de sus principales fuentes de inspiración.



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Y también aprovecho, por lo que respecta a Carlos Barbarito, para dar este enlace con tres poemas que acompañan un dibujo de Julio H. Silva, como Víctor Chab otro nombre asociado al sector más surrealista de Phases:

domingo, 4 de septiembre de 2016

Surrealistas portugueses y André Breton

Mário Cesariny, Le bateleur (Homenagem a André Breton), 1968

Ya en el mes de aniversario bretoniano, viajamos a Portugal, con dos documentos muy valiosos. El primero es la “Declaración” de 1966, redactada por Mário Cesariny, y el segundo la respuesta de este a la encuesta-homenaje que fue publicada en 1993 por Salamandra. La “Declaración” fue firmada por Cesariny, António Dacosta, Cruzeiro Seixas, Pedro Oom, Ernesto Sampaio, João Rodrigues, Virgílio Martinho, Ricarte-Dácio y João Pinto de Figueiredo.























Más recientemente, Miguel de Carvalho, el continuador de la gran aventura surrealista portuguesa, se ha inspirado frecuentemente en textos de Breton, desde el título Debout sur l’Oeuf (editorial y revista) hasta el de la inminente exposición colectiva de collages, “A la luz de los castillos vitrificados”.
Como ilustraciones, tenemos la de Cesariny y el objeto de Isabel Meyrelles.

Isabel Meyrelles, Le revolver à cheveux blancs
(Hommage à André Breton)
, 2004,
Fundação Cupertino de Miranda

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Philip West, Soluble fish, 1990,
Fundación Eugenio Granell

Al hablar de los surrealistas británicos, me faltó incorporar este espléndido cuadro de Philip West. Interesa además porque Poisson soluble, aparte el ensayo clásico de Julien Gracq (“Espectro de Pez soluble”), inspiró la ya citada serie de seis dibujos de Jacques Lacomblez y, de Isabelle Waldberg, el objeto Instrument de musique pour André Breton, de 1944. También, hace bien poco, en Zaragoza, comenzó a aparecer la muy vivaz colección de publicaciones Poisson soluble.