sábado, 10 de noviembre de 2018

Ángel Zapata: “Luz de tormenta”

En 2006 publicaba Ángel Zapata el libro de relatos Las buenas intenciones y otros cuentos, al que siguió en 2006 La vida ausente, también de relatos. Materia oscura, que vio la luz en 2015 y que ya tuvimos ocasión de reseñar aquí, combinaba los cuentos con textos más breves de estructura poemática, forma que acaba por reinar en esta nueva entrega, Luz de tormenta.
Los cuentos de Ángel Zapata, de veras magníficos y cada vez más inmersos en la atmósfera surrealista, han recibido aclamación crítica, y lo que más deseamos es que esta sea una veta que el escritor no abandone.
Los breves textos de Luz de tormenta son verdaderas iluminaciones, pero esta es la luz rimbaldiana, cargada de tensión poética y de revuelta, no la luz “mística” de los tan parodiables poetas “puros”. Lejos, lo más lejos posible del ejercicio técnico del hacer literario, o de la escritura poética como mera reflexión yoica, Ángel Zapata no pacta con ninguna infamia, y su poesía de calidad visionaria y fuerza onírica esplende como un relámpago en la tormenta.
Estos cuatro libros han sido editados –muy bien editados– en la misma colección de Voces de Espuma, y como todos llevan en portada una bella y turbadora ilustración de Roberto Carrillo, constituyen en conjunto una lujosa, espléndida unidad.
Al enlace editorial (donde se puede acceder a un extracto del libro) añadimos el enlace con una de las varias entrevistas –siempre muy ricas, llenas de lucidez y firmeza– que se han realizado con Ángel Zapata, así como el del comentario que dediqué a Materia oscura.

José Ardillo: “Los primeros navegantes”

Hacia 1995 y repetidas veces, de paso para mis peregrinaciones portuguesas, o de vuelta de ellas (en una ocasión, pertrechado con una botella de oporto vintage), tuve la ocasión de encontrarme con los componentes del Grupo Surrealista de Madrid, con quienes incluso llegué a colaborar en sus diversas actividades.
Las relaciones fueron muy cordiales con Eugenio Castro, José Manuel Rojo, Lurdes Martínez y Javier Gálvez, que proseguirían muchos años en el grupo, mientras que con Conchi Benito, ya más distanciada del mismo, solo tuve un encuentro fugaz del que solo recuerdo su bella sonrisa.
Luego estaban Carlos Valle de Lobos y Toni Malagrida, que se alejarían pronto, pero con quienes hice muy buenas migas. El primero se trasladó a vivir creo que al País Vasco, y nos perdimos el rastro, pero lo recuerdo muy bien, tan lúcido como vehemente, y de gustos certeros. En cuanto a Malagrida, fue mi gran amistad del grupo. Tenía una excelente formación literaria y filosófica, no la que le habían dado los estudios universitarios, desde luego, sino la que se había forjado él mismo. Nos pasábamos lo que escribíamos e iniciamos una correspondencia muy fecunda que ha durado hasta el presente (y sin ninguna intervención del cacharro con que está esto escrito). Son dos textos suyos (y pocas veces alguien puede presumir de que se capte tan bien lo que uno ha hecho) los que “blindan” mi recopilación Mares y fábulas, para señalar que todo aquello no es “literatura”. Por mi parte, lector de muchos cuentos suyos que me parecían magníficos pero que no pasaban de su presentación en máquina de escribir, le publiqué algunos en un suplemento cultural de Tenerife. Luego, Malagrida dejó el grupo para dedicarse, desde posiciones inequívocamente libertarias, a la lucha antiindustrial, impulsando el boletín Los amigos de Ludd, que poseyó una extraordinaria calidad hasta que la demagogia de alguno de sus miembros lo mandara al garete.
Ahora, firmando como José Ardillo, Malagrida, que ya ha dado a la luz las novelas El salario del gigante, La repoblación y Buenos días, Sísifo (así como los muy interesantes ensayos Las ilusiones renovables y Ensayos sobre la libertad en un planeta frágil), me sorprende con la recuperación de los cuentos que formaban parte de la serie “Fascículos de la historia universal”. En estos relatos terribles, Malagrida se revela maestro del absurdo, citando como las fuentes de inspiración de algunos de ellos diferentes textos de Kafka (La muralla china), Hawthorne (El holocausto de la tierra), Borges (el brevísimo Del rigor en la ciencia) y Marcel Schwob (El terror final), aunque lo que emerge de la lectura del conjunto es una formidable originalidad, un mundo propio y un humor arrasador que le pertenece.
Otra tanda de cuentos suyos –quizás aun superiores a estos de Los primeros navegantes y otros fascículos de la historia universal– componen la recopilación El cumpleaños de Columela y otros relatos, que esperamos las Ediciones El Salmón tengan la feliz iniciativa de publicar como han hecho ahora con los de esta serie.

Alicia en el país del surrealismo

Lou Dubois, Mad is rose, 2014

Esta página acaba de surgir, dedicada a Alicia y el surrealismo:

viernes, 9 de noviembre de 2018

Cornucopia 2010-2016

Cornucopia, Birdland, 2010

Un interesante vídeo con los trabajos colectivos de Cornucopia (Gregg Simpson, John Welson, Rik Lina):

Exposiciones 1992-2007

Ludwig Zeller, Collage de aniversario, 1991

Seguimos añadiendo los documentos de exposiciones del surrealismo que nos facilita Rik Lina (participante en todas ellas), y que se caracterizan todas por la dimensión internacionalista y por su carácter nunca pretencioso y a veces casi “secreto”, aunque siempre rotundamente afirmativo. El material fotográfico que se añade a los catálogos permite en ocasiones encontrarnos con figuras entrañables del surrealismo ya desaparecidas.
Vamos esta vez del año 1992 al 2007, aunque con esta fecha nos acercamos quizás demasiado al momento presente.
La primera es la que tuvo lugar en Londres en1992, titulada “Brittle winds” y que contó con la participación de Conroy Maddox (quien aparece en una de las fotos), Leonora Carrington, Patrick Hughes, John Welson, Philip West, Tony Pusey y otros.
Tres se celebraron en Chile. “Los lugares maravillosos”, por el Atelier Cadavre Exquis, en Santiago (1995), con participación de Hendrik Beekman, Guy Girard, Jorge Leal Labrín, Jean-Pierre Paraggio, Tony Pusey, Philip West, Peter Wood y otros. “Coleópteros” también en Santiago (1999), con Jorge Leal Labrín, Philip West, Tony Pusey, Aldo Alcota, etc. Y “Ojo del infinito azul” en Valparaíso (2006) con Jorge Leal Labrín, Elizé Bleys y otros.
En 2005 tuvo lugar en Bélgica la titulada “Estrategias del placer”, con obras de Jean Benoît, Adrien Dax, Robert Lagarde, Marcel G. Lefranq, Milan Napravnik, Alain-Pierre Pillet, Jean Terrossian, Marianne Van Hirtum...
Por último tenemos un dossier dedicado a la exposición de Sonámbula, que tuvo como escenario, en 2007, la Fundación Eugenio Granell y que contó con obras entre otros de Álex Januário, Aldo Alcota, Miguel Ángel Huerta, Susana Wald, Enrique Lechuga, Jorge Kleiman, Alejandro Puga y Ludwig Zeller.

“Analogon”, n. 85


Analogon acaba de publicar su número 85, segundo del año presente. Tema central: "Cuerpo y materia".

jueves, 8 de noviembre de 2018

“El Ojo Tópico” indaga las ruinas


Acaba de publicarse el número segundo de El Ojo Tópico, “Pecios de una Atlántida cotidiana”, que animan Eugenio Castro, Marcos Isabel y Eloy Santos.
Si el primero se dedicaba a la estatua, este se ocupa de la ruina, entroncando pues con una de los grandes temas del romanticismo revolucionario.
Al juego de la estatua y el obrero se suma ahora el del deseo de la ruina.
Muy interesantes son estos dos números, que El Ojo Tópico nos permite amablemente ofrecer a los lectores de este espacio.