lunes, 16 de septiembre de 2019

Nanos Valaoritis (1921-2019)

Otra gran figura del movimiento surrealista, y la más importante del surrealismo en Grecia junto a Andreas Embirikos, falleció el pasado viernes, a los 98 años.
De profusa obra en poesía y en prosa, Valaoritis está bien representado en traducciones al francés y al inglés.




domingo, 15 de septiembre de 2019

“Analogon”, n. 88

Dedicado al “Oro del tiempo”, he aquí el nuevo número de la revista del grupo surrealista checo y eslovaco. En el complemento, se incluye un homenaje a Aurélien Dauguet, por Guy Girard y Bertrand Schmitt.

Susana Wald,
El oro del tiempo (Homenaje a Breton), 2002

miércoles, 11 de septiembre de 2019

lunes, 9 de septiembre de 2019

Janowski / Dubois: la Mano de la Felicidad


Guillaume Apollinaire se hubiera refocilado con este cuaderno de poemas eróticos y subversivos que además dialogan con una tanda de collages de Lou Dubois de las mismas características. En una época en que la pudibundia y el puritanismo afilan sus uñas, recibimos estos poemas como una vaharada de aire fresco, ya que hasta no poco surrealismo parece a veces aquejado de circunspección ascética.
Yanowski no tiene nada que ver con los poetas de agua dulce (cuando no de agua bendita), y no olvida que, por mucho que haya enemigos nuevos, debe practicarse siempre el saludable deporte de pisotear a la vieja trinidad infame. Patria, familia y religión se van en estos poemas directamente a la cloaca, en este caso con un fervor más propio de Sade y el surrealismo que del vate trepanado.
La sorna de Janowski ya comienza en el epígrafe, del sensato Montaigne: “Le monde n’est qu’un branloire pérenne”, y se ceba en todas las galas de occidente, incluidas sus glorias filosóficas (Newton, Descartes, Kant, Hegel, Nietzsche), y en cuanto a los collages de Dubois, no sorprende que estén salpicados de guiños al surrealismo. Recordemos que el cuadernillo del primer disco del dúo de cabaret expresionista de Janowski (Le cirque des mirages), titulado Fumée d’opium, ya disfrutó de su invalorable colaboración .
En diciembre presentará Lou Dubois en Les Yeux Fértiles una nueva exposición, inspirada en la baronesa dadá, a la que prestaremos adecuada atención.

Aux cents délices de Sapho

“Je préfère encore / La vérole ou la syphilis / Plutôt que de me voir flanquer / D’un morveux qui pleure et qui pisse / Car au poète il ne sied point / D’aller torcher le cul des mioches / Mais plutôt de gicler à poing / Des vers foireaux de ses balloches / Ta main branleuse chèr’ Manon / Vaut toutes les contreceptions”
“Ce foutre qui coule serein / Il est semblable à l’eau bénite / Aussi dire que tes reins / Doux réceptacle de ma bite / C’est pourquoi quand d’autres faux culs / Plongent leurs doigts au bénitier / Moi je les fourre dans ton cul / Et prie la Sainte Trinité / Ta main branleuse dont s’éprit / Le rejeton du Saint Esprit”
“Que n’eût écrit ce cher Hegel / Dans ces possiéreux parchemins / Si au lieu de se branler seul / Il eût sollicité ta main / Car plutôt qu’hésiter sans cesse / Entre Sodome et gymnastique / Il eût choisi ta main pécheresse / Pour rèsolution dialectique / Ta main qui frêle m’apostrophe / Dépasse tous les philosophies”
“Quand viendra la mort imbécile / Avec son ossuaire et sa faux / Je repenserai vieil indocile / Aux cent délices de Sapho / Puis prenant mon vit à deux mains / Tandis que je monterai au ciel / Je bénirai tous les humains / En me déchargeant le missel / N’appelez point tous les conciles / Quand viendra la mort imbécile”
ta main branleuse

Filles de joie et traîne-rues

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viernes, 30 de agosto de 2019

Septiembre a la vista



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Alfonso Peña, infatigable, acaba de publicar, en la Universidad Autónoma de México, este libro, donde dialoga con una serie de estudiosos del surrealismo y de figuras del movimiento surrealista, siendo estas en concreto Amirah Gazel, Beatriz Hauzner, Nelson de Paula, Enrique de Santiago, Zuca Sardan y Rodrigo Verdugo:


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Sobre Christian Dotremont:

sábado, 24 de agosto de 2019

Evocación de Antoni Zydron

De pie: Paul Goodman, Antoni Zydron, Renate Deuter,
John Welson, Tony Pusey, Gerda van der Krans,
Dabe Bobroske y Adrienne Blake;
delante: Rainer Wicherung, Rik Lina
y Kathy Fox

Para dar noticia recientemente del último número de Dreamdew, elegí una imagen de Antoni Zydron, El biombo de Freud. Rik Lina me escribía al punto, señalándome que lo había conocido bien y que hoy es una figura algo olvidada. Como ejemplo, la enciclopedia británica del surrealismo ni lo nombra en sus más de mil ochocientas páginas (entre otras cosas, porque Polonia es uno de los países no tratados específicamente).
Antoni Zydron (1936-2001) fue uno de los nombres fijos de Phases (y su correspondiente en Polonia), y de él dijo Édouard Jaguer: “Zydron no es realista. Surrealista, levanta su imperio en el corazón mismo de la realidad, mientras que el realista se duerme en la superficie”. En la representación que de Phases hubo en la exposición mundial de 1976 en Chicago, Jaguer lo eligió naturalmente entre sus artistas surrealistas. Reproduzco la página Phases de Marvelous Freedom. Vigilance of Desire, y más material de interés, al haberme remitido Rik Lina varias instantáneas de la exposición.
El documento adjunto se compone de las siguientes imágenes, perteneciendo las cuatro primeras, como la que encabeza esta nota, a la exposición Phases en la Galery 13 (Hannover), 1992:
- Foto con A. Z., Rik Lina, el galerista Rainer Wichering, Dabe Bobroske y John Welson.
- Foto con Rik Lina (instalando una obra de A. Z.), A. Z., Renate Dauter (frente a una pintura de junglas de Rik Lina) y Gerda van der Krans (frente a una pintura de Philip West).
- Rik Lina fotografía una obra de A. Z.; a la izquierda una pintura de Dave Bobroske y a la derecha un dibujo de Pardo Jackson.
- A. Z. y Rik Lina.
- Obra muy característica de A. Z. en la casa de Édouard Jaguer, fotografiada el 16 de enero de 2002.
- Página Phases en el catálogo de Chicago.
- Página de A. Z. en el catálogo Phases. L’experience continue, 1988.
- Página de A. Z. en el catálogo Phases à l’Ouest, 2008.
- El árbol fúnebre, libro objeto, 1978.
- Cuadro con cola, 1985.
- Gouache en cartuchos de papel, 1994.
- Portada y contraportada del n. 39 de Infosurr, enero-abril de 2001, con una imagen y la semblanza realizada por Édouard Jaguer.
antoni zydron


miércoles, 21 de agosto de 2019

J. Karl Bogartte: “Spirits in the Albino Hotel”

Una nueva publicación de J. Karl Bogartte es siempre un acontecimiento, hasta tal punto se han hecho raras (desgraciadamente) las expresiones contemporáneas de ese romanticismo revolucionario de raíces góticas que ha sido uno de los mejores hontanares del surrealismo. Volveremos sobre este nuevo título –Spirits in the Albino Hotel. Throwing antlers–, en que se combinan poemas en prosa, fragmentos poéticos y aforismos, hoy limitándonos a señalar la aparición del libro y reproduciendo estas bellas palabras de Patrick Lepetit sobre este gran maestro del automatismo:
“«El exilio es un río lejano». Lo que más me sorprende de los textos de J. Karl, en los que la mente puede seguir una mecha encendida fuera de los niveles conscientes, es que, para mí, un francés, sin duda suenan rimbaldianos, a un Rimbaud justo al borde del silencio. Al igual que los Silenciosos, esas extrañas figuras que se ciernen en el fondo de sus fotomorfosis como si salieran de nuestros sueños más extraños y maravillosos, o que vagan cerca del lado tenue de la conciencia, J. Karl parece ser el que explora el lenguaje y las profundidades de un paisaje interior en que su Hotel Albino se parece mucho al Hotel del Universo de Arturo en Adén, mientras escucha por la noche la luz de las primeras estrellas, para pararse exactamente en ese punto donde lo real y lo imaginario dejan de ser percibidos como contradictorios –precisamente el punto donde sus imágenes sobresalientes y torrenciales de deseo siempre se están extendiendo. Y nuestra recompensa es una procesión de miradas peligrosas.
La poesía de J. Karl: un acertijo para el basalto obsesivo y la fluorita de las delicias significativas, una fábula brillante para la elaboración de brujas y similares...”
(“Exile is a distant river”. What strikes me most with J. Karl's texts, in which mind is allowed to follow a lit fuse outside of conscious levels, is that, to me, a Frenchman, they undoubtedly sound Rimbaldian - a Rimbaud right on the brink of silence. Together yet with Les Silencieux, those strange figures looming in the background of his photomorphoses as if out of our weirdest and most marvelous dreams or wandering near the tenuous side of consciousness, J. Karl seems, he who explores language and the depths of an inner landscape where his Hotel Albino looks very much like Arthur's Hotel de l'Univers in Aden while listening at night to the light of the very first stars, to stand exactly on that point where the real and the imaginary cease to be perceived as contradictory - precisely the point where his outstanding and torrential images of desire always overreaching are gushing forth. And your reward is a procession of dangerous glances.
J. Karl's poetry: a riddle for obsessive basalt and the fluorite of meaningful delights, a brilliant fable for crafting witches and the likes!)