domingo, 16 de febrero de 2020

Las ediciones de Javier Gálvez

Tras dos años sin las muestras poéticas de las ediciones que lleva Javier Gálvez en Madrid, algo a lo que no nos tiene acostumbrados, he aquí que reaparece con tres nuevas publicaciones, en cada uno de sus sellos: Ardemar, Si ne qua non y Solsticio.
Datado en agosto de 2019, Poemas para una estación inexistente porta un celebrado pasaje de Rimbaud –“et des fleures arctiques (elles n’existent pas)”– y es poesía amorosa “para Melusina”, pero también “para regalar a algunas de las constelaciones del cielo poético”, una serie de amigos del surrealismo entre los cuales el Gato con Botas.
Ya del año 2000 son Trayectoria del sueño y Tres principios de la imaginación, ambos acompañados de fotografías, como es habitual en Javier Gálvez. Trayectoria del sueño concluye con esta afirmación: “De todos los viajes que el ser humano puede realizar, el sueño es el más estupefacto, aquel que nos permite caminar sin rumbo fijo y nos transforma en nuestra propia línea de horizonte”.
Por último, de nuevo el poeta-fotógrafo revisa con su sorna peculiar algunos dogmas intocables de la ciencia occidental, en concreto el principio de Arquímedes, el teorema de Pitágoras y la primera ley de la termodinámica.
Se trata de ediciones casi confidenciales, como ocurre frecuentemente en el surrealismo: 15 ejemplares de los Poemas para una estación inexistente y 20 de los otros dos títulos.

Teorema de Pitágoras

jueves, 13 de febrero de 2020

Sonámbula: Delabarre, Lacomblez

Casi al mismo tiempo que Elutriation de Jean-Paul Martino, las ediciones surrealistas de Sonámbula han lanzado dos preciosos cuadernos poéticos, de sendos nombres señeros del surrealismo.
De Jacques Lacomblez, coincidiendo con la aparición de la monografía de Le Grand Tamanoir, aparece una segunda parte de Bois flottés, su carné de poemas y reflexiones. El primero se publicó en 2016 y correspondía a los años 2008-2015 (Ludovic Tac lo reseñó brillantemente en el número 129 de Infosurr), mientras que este cubre los años 2015-2017. De nuevo acompañan las palabras dibujos del propio Lacomblez.
La edición, de 150 ejemplares numerados, concluye con un intercambio epistolar de 1966 entre Lacomblez y Claude Tarnaud.


En segundo lugar, tenemos Du string de Hervé Delabarre, refrescante poema de un surrealista cuyos primeros libros aparecieron en 1960 y que ha llegado incólume al tiempo presente (es más, Du string enlaza con una de sus dos publicaciones de aquel año, Les dits du Sire de Baradel, aparecidas en las ediciones Peralta del gran Jehan Mayoux). La edición es de 70 ejemplares numeradas y el dibujo de la cubierta es de Bernar Sancha. Una nota final explica las “circunstancias” del poema (el texto de contraportada, que reproduzco seguidamente, es el comienzo de dicha nota). Y un comentario de Alain Joubert puede consultarse en el enlace que damos.


Sonámbula, en su incesante labor de extrema calidad, anuncia de Beatriz Hausner La vida de las plantas y de Guy Cabanel una continuación de su admirable Les cités légendaires.
delabarre joubert

miércoles, 12 de febrero de 2020

Jean-Paul Martino, en Sonámbula

Martino, en su tienda Woo Shop,
Vancouver, 1985

Sonámbula cumple su palabra y acaba de publicar Elutriation, de ese gran y muy poco conocido poeta que era –es– Jean-Paul Martino.
La edición, de tan solo cien ejemplares numerados, es una esquisitez, con numerosas tintas de Jean-Pierre Paraggio, quien ya acompañaba con sus dibujos el anterior libro de Martino, Osmonde suivi de Objets de la nuit. Dado que estos poemas fueron escritos en inglés, hay traducciones al francés, por Élise Aru y Guy Girard, y al español, por Fernando Palenzuela, que es lo mismo que decir que entre poetas anda el juego.
El prefacio es excelente, con el carácter testimonial que le da el hecho de que Grace Woo haya sido compañera del poeta durante muchos años, caracterizándolo como “un sabio místico”.
“Yo he visto muchas / cosas magníficas” (“La hora del oso”).

Extracto de la edición original de Elutriation

martes, 11 de febrero de 2020

Lurdes Martínez: una vida poética

Desde 1992 en el Grupo Surrealista de Madrid, Lurdes Martínez es una de las voces más interesantes del surrealismo en áreas hispánicas. Sus ensayos y sus poemas han sido siempre especialmente apreciados por quien esto escribe, y de ahí que aplauda con regocijo la feliz idea de recoger sus textos ensayísticos en un volumen que pasa a ser esencial en la biblioteca tan viva del grupo madrileño y en la del surrealismo actual en su conjunto.
Julio Monteverde, también en el Grupo Surrealista de Madrid, ha hecho un prólogo que no es de compromiso, sino en el que ahonda en el sentido unitario de las intervenciones de Lurdes Martínez a lo largo de casi dos décadas, “y es que todos los textos que componen este libro participan, en formas quizás diferentes pero sin duda complementarias, de la experiencia de lo maravilloso como momento de ruptura de la realidad consensuada, como lugar de percepción de esa otra posibilidad para la existencia”, con especial atención al fenómeno del azar objetivo, que ha sido desde sus orígenes una de las preocupaciones privilegiadas del grupo y de Lurdes Martínez en particular, muestra sobrada de lo cual hay no solo en los ensayos más enjundiosos, sino en textos breves y fulgurantes.
Saqueadores de espumas se divide en cuatro apartados que dan buena idea del contenido del libro: “La experiencia arruinada”, “La ciudad y sus grietas”, “Exterioridad” y “La experiencia reencantada”. La procedencia de los textos es variada, con destaque para la revista Salamandra y el periódico “observatorio del sonambulismo contemporáneo” El Rapto, pero, a diferencia por ejemplo de lo que ocurre con la recopilación de Annie Le Brun recientemente comentada aquí, no solo se puede ver el conjunto como un solo texto, sino que, como muy bien señala Julio Monteverde, ese texto único deja plasmada “la nítida forma de una vida poética”, y esto es tal vez lo esencial de Saqueadores de espuma, la involucración pasional de la autora en todo lo que nos refiere.
A los textos más conocidos, o sea a los que han ido apareciendo en las publicaciones del grupo (con piezas detonantes como “Perfil pasional de la orografía” o “Recorriendo la ciudad amnésica”, rotunda corrección al libro Walscapes. El andar como práctica estética de Francesco Carreri), se suman al final dos en libros colectivos, sobre sendas películas: la maravillosa L’Atalante de Jean Vigo, y la más ignota, pero también reivindicada por el surrealismo, La novia del pirata de Nelly Kaplan.
Es quizás el mejor elogio particular de este libro de Lurdes Martínez que, al reencontrarme con sus páginas de Salamandra y de El Rapto, en la mayoría de las ocasiones me hayan resultado muy frescas en la memoria, a diferencia de lo que me ocurre con tantas otras relecturas.
La abundancia de ilustraciones (la mayoría, fotos de la propia autora) redondea esta publicación, habiéndose integrado en general las que acompañaban las versiones originales.
saqueadores de espuma

Un maestro libertario

lunes, 10 de febrero de 2020

Los homenajes de Rik Lina

El mar del sueño (Homenaje a Toyen), 2005

Como prosigue la exposición de Rik Lina en Amsterdam, vamos a ofrecer a nuestros lectores dos documentos de extremo interés.
El primero reúne sus homenajes: a Lewis Carroll, a Sade, a Ducasse, a Poe; a Degas, a Manet, a Seguers, a Ta-Chi, a Chu-Ta, a Hakuin; al Capitán Beefheart, a Eric Dolphy, a Charlie Parker, a Thelonious Monk; a Matta, a Schwitters, a Lam, a Breton, a Péret, a Paz, a Artaud, a Ernst, a Elburg.
El segundo presenta sus homenajes a pintores, con obras que responden poéticamente a una obra particular de cada uno. Aparte nombres ya enumerados, anotemos, ahora desordenadamente, los de Odilon Redon, Miró, Arcimboldo, Hector Hyppolite, Granell, Cesariny, Cruzeiro Seixas, Gauguin, Picabia, Gorky, Toyen, Van Gogh, Tanguy, Chirico, Moreau, Sousa Cardoso, Desiderio, Masson.
Un artista de más que bellas raíces.

domingo, 9 de febrero de 2020

Annie Le Brun, entre las palabras y las imágenes

Annie Le Brun vuelve a reunir sus escritos dispersos en un volumen que se suma a los títulos À distance (1984) y De l’éperdu (2005). Como siempre, una mirada sólida, arriesgada y lúcida, sin concesiones, se ocupa de cuestiones capitales para el surrealismo, y no solo.
Los escritos de que se compone Un espace inobjectif cubren los años 1996-2018, y hay tanto ensayos como artículos. Piezas maestras que ya conocíamos son las dedicadas a Jean Benoît (catálogo Filipacchi de 1996), al mismo Benoît y Mimi Parent (catálogo de Quebec, 2004), a Toyen (retrospectiva de Zagreb, 2002), a Leonora Carrington (catálogo de Gallimard, 2008), a Radovan Ivsic (catálogo Gallimard de 2015, reseñado aquí mismo), a la “invención” del deseo por el surrealismo (en Desire unbound, Tate, 2001) y al surrealismo y la “fascinación de lo oculto” (catálogo L’Europe des esprits, 2011).
Otros yo no los conocía, por diferentes motivos. El más sorprendente de ellos es el no haber llegado a saber que la exposición “L’Ange du Bizarre” produjo un gran catálogo, ya que por alguna mala información solo obtuve una revista que reseñé aquí; ahora, la especulación libresca lo vende a 750 euros. El trabajo de Annie Le Brun es espléndido, pasando revista a materia en que ha profundizado muchas veces, como la novela gótica, la figura y la obra de Sade o los motivos del castillo y de las ruinas.
Hay luego un segundo ensayo sobre Slavko Kopac (uno anterior fue recopilado en À distance), otro sobre Picabia, otro sobre el Picasso erótico (ya no tengo fuelle para Picasso, y pasé de ese catálogo, aunque de haber sabido que incluía un texto de Annie Le Brun lo hubiera pedido), otro sobre Lequeu “constructor de fantasmas”, una conferencia sobre las imágenes anatómicas y una bella disertación sobre el tiro al blanco (tiene interés quizás señalar que la palabra “mouche” y la expresión “faire mouche” se corresponden en español con “diana” y “dar en la diana”, ya que Annie Le Brun señala la curiosa ausencia del mito de Diana y Acteón en los blancos antiguos).
Lo único de lamentar en este volumen es la escasez de ilustraciones, que hace insustituibles los textos originales.
La lista de obras de Annie Le Brun que aparece al final de este volumen es ya impresionante, en una trayectoria iniciada al calor del surrealismo en 1967, cuando hizo con Toyen Sur le champ. Y de Toyen, cómo no, es la imagen de la portada: Las afinidades electivas, obra tres años posterior a Sur le champ.

Toyen, Noche tras noche, 1960

sábado, 8 de febrero de 2020

Catálogo de la “Galería de personajes”

Raymond Roussel, Impresiones de África

Me alegra haberme equivocado con que no había catálogo de la exposición de pierre d. la. Lo hay, y está muy bien. Incluye un excelente texto de Miguel Ángel Ortiz Albero en que toma la palabra cada uno de los personajes, precedida su intervención de una acotación, ya que se trata de una “tragicomedia en un solo acto”. Hay una veintena de ilustraciones, algunas en color, y se reproducen en miniatura las imágenes de todos los personajes.
Ya habíamos hablado aquí de pierre d. la a propósito de su “pasquín literarios” Poisson soluble, y en particular de los dedicados a Benjamin Péret y a Alfonso Buñuel, pero la ficha que se nos da de él en el catálogo nos informa de que en la última década realizó en el norte de España exposiciones de títulos muy sugestivos: A cualquier otra parte, Anónimos silenciosos, Laberintos, edificios y otras deconstrucciones, Un ser inquietante emerge (de la nada) para subrayar el énfasis de la melancolía, Deriva, Paisajes por anticipación...
Damos una serie de enlaces con más información de esta singularísima muestra que prosigue hasta el 15 de marzo.

Tzara, Sr. Antipirina