lunes, 14 de septiembre de 2026

Una monografía sobre Zuca Sardan


Congratula saber que se le ha dedicado una muy rica e inteligente monografía a la impar figura de Zuca Sardan, por completo exenta del academicismo al uso, y por tanto lo más adecuada a él. El autor es João Antônio Buhrer, y la publicación, por ahora solo digital, está llena de ilustraciones y de palabras de Zuca, sobre todo dirigidas en incontables correos al autor (y cualquiera que haya sido feliz receptor de esos correos sabe que su correspondencia era pura poesía). Lástima que el trabajo solo se haya rematado al poco de desaparecer Zuca, que no haya podido disfrutar del mejor estudio que se le podía haber consagrado.

No ha sido tarea fácil la de João Antônio Buhrer, ya que la obra de Zuca a lo largo de toda una vida se encontraba tan dispersa por medios muchas veces recónditos que ni él mismo la controlaba. El rastreo llega hasta la época digital, de la que Zuca, con su lucidez habitual, despotricaba: "La globalización acabó con mi mundo. Y el correo no funciona", siendo habituales estas denostaciones de la "globalización".

Buhrer sitúa a Zuca en sus hontanares: el surrealismo, dadá, la patafísica jarryana (más que la de esa soporífera legión de colegiados y oulipos), el nonsense, Mallarmé... Como dibujante, el propio Zuca nos habla de los tebeos brasileños (con entusiasmo nombra a Millôr Fernandes y Luíz Sá) y de Robert Crump y Smilin' Jack. También él mismo define su humor: "El humor, para mí, es una forma de conocimiento, opuesta a la lógica formal", reflexionando asimismo sobre el azar en el proceso de sus creaciones. Y nos da, aquí y allá, pinceladas autobiográficas que permiten trazar una semblanza en primera persona. Su profesión de trotamundos diplomático, como señala Buhrer, lo convirtió en "una especie de poeta errante. Vivió en diversos países, escribió en varias lenguas y acabó formando alrededor de su obra una pequeña red internacional de lectores traductores, artistas y editores".

En estas páginas se hace un inventario vibrante de sus incontables seudónimos (el definitivo solo irrumpiendo en 1993), de sus disparatados héroes, de sus instituciones imaginarias (como el Lyceu Phithanga, el Theatro Morpheu, el Circo Percy o la Graffica Gralha), de sus ciclos, sus folletos y hojas sueltas, de sus ediciones cartoneras, y se trata la recepción y fortuna crítica, con recurso a ensayos y entrevistas, para concluir con una biblioteca sardiana que solo puede ser provisional.

Quizás su dos obras más surrealistas, aunque haya surrealismo en todas sus prestidigitaciones de poeta mago, sean Os mystérios y As de colete, basadas en sueños. Pero por desgracia, precisamente a propósito del surrealismo, hay un lamparón en el extenso citario del libro, y es cuando muestra un mezquino sarcasmo hacia Sergio Lima, por remotos rencores que no esperábamos de él (pero de los que ya teníamos alguna constancia). Sergio Lima no solo fue muy buen amigo suyo durante décadas, sino que fue quien lo situó en el surrealismo internacional, poniéndolo en contacto, sin ir más lejos, conmigo mismo, que en Tenerife le publiqué la edición de las cartas de la monja portuguesa y todo un número de revista dedicado a él, que en su momento le entusiasmó. En la cita sobre Sergio Lima, Zuca no parece haberse enterado mucho del clima pasional propio del surrealismo (fenómeno habitual en quienes se pasan la vida lloriqueando por tal o cual "exclusión"), lo que no es del todo extraño en quien, ya en época distanciada de la primera juventud, se tragó el embolado reaccionario de los Beatles. Cuesta así considerarlo un "surrealista absoluto", categoría a la que se adaptan bien pocos. Pero sí es o fue un feliz y originalísimo aliado del surrealismo.

Concluyo con dos jugosas citas de João Antônio Buhrer y una contundente declaración del maestro Zuca:

"La obra de Zuca dialoga continuamente con la literatura, la mitología, la cultura de masas y también con ella propia, en un movimiento de pastiche, relectura y autoparodia, Referencias eruditas y populares aparecen en el mismo plano, aproximadas por la poesía y por el humor",

"En su obra, el dibujo no funciona como simple ilustración del texto. Palabra e imagen participan de una misma construcción poética: una interfiere en la lectura de la otra, formando un objeto que no puede ser enteramente reducido ni al poema ni al dibujo. Ese procedimiento atraviesa sus spholhettos, poemas, narrativas y piezas teatrales".

"Soy esencialmente poeta".

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El libro puede ser descargado gratuitamente en el siguiente enlace, aunque deseamos que futuramente sea editado en papel:

https://www.mamaquilla.com.br/zucasardan

(Dado que este enlace se encuentra en este momento desactivado, doy aquí el pdf.)

Esta es mi breve introducción al número de La Página, año 2008: