Diogo Rustoff, artista brasileño, nos da a conocer una serie de trabajos entre los que seleccionamos los siguientes. Viniendo del arte urbano, ha proseguido con la impronta del surrealismo. La última de las obras que presento es un mural titulado Vendedora de millo, en que las cabezas de los clientes han sido sustituidas por un anacardo y un pequí este último un fruto característico del centro de Brasil.




