lunes, 9 de marzo de 2026

"in toto", revista de la poesía


Es casi un milagro que en tiempos como estos surja una publicación periódica como in toto, y encima sin subvenciones. Se trata de una "revista de la poesía", y como la dirige en Arabie-sur-Seine A. K. El Janabi, cuenta con un montón de material surrealista. Uno de los componentes del comité de redacción es Mark Kober, lo que contribuye a darle un cierto aire a Supérieur Inconnu, la añorada revista del añorado Sarane Alexandrian. Muy ágil de contenido y muy bien maquetada e ilustrada, a todo color.

Ya han salido siete números, pero me detengo en el quinto y el sexto, porque son los que cuentan con una mayor presencia surrealista. El quinto es de 2023, y su portada parte del collage Constelación de los pájaros, de Roland Sig, sobre quien hay un dosier con semblanza y la reproducción de varios bellos collages de los años 70 y 80. Otro dosier, espléndido, es dedicado a Jimmy Gladiator y otro a Mesens, en realidad un homenaje al "luchador dormido", con su genial didáctica del collage y un texto de Robert Benayoun de 1985. 

Cristmas Circus, collage comunicante,
por Kiberlain, Moscovici y El Janabi

El número se abre con el interesante juego de los collages comunicantes, aplicación al collage del procedimiento de los cadáveres exquisitos, con cuatro ejemplos, y también incluye más adelante una serie de collages paralelos inéditos, por Conroy Maddox, John Welson, Peter Wood, Gerald Stack, A. K. El Janabi, Anne Éthuin y Tony Earnshaw. Pero hay aún más: Mark Kober y Fanco Wu investigan y practican al collage textual, tan presente en el surrealismo desde sus primeros vagidos y del que hemos señalado alguna vez la inexistencia de un estudio de conjunto, ofreciendo cuatro ejemplos, entre los que seleccionamos este, confeccionado a partir de los Alcoholes de Apollinaire:


Hay en las primeras páginas un gran texto de Paul Paun, "Los poderes de la quimera", que ya vale el precio de la revista; se trata de la única respuesta a esta pregunta formulada por Ghérasim Luca en 1952 y contenida en el envío colectivo a André Breton: "El poder de la quimera a través de la transición de durmiente a sonámbulo. ¿Estarías dispuesto a comprometer tu vida en esta vía?". Más adelante, Ludovic Tac presenta a Jean-Noël Domptier, con quien animó el colectivo editorial de título bretoniano Bison Blanc, entre 1991 y 2010, y A. K. El Janabi al escritor Horus Schenouda (1917-2010), muy estimado por Henein desde que en 1943 publicara Phantasmes, que fue ilustrado por Fouad Kamel. Otra figura recordada en la revista es la de Max Holzer, traduciéndose su "Oda a André Breton" (que ya conocíamos por La Tortue-Lièvre), junto a otros poemas.

El número sexto, de 2025, cuenta también con notables dosieres, en particular sobre Aline  Gagnaire, Ounsi El Hage y Marie Cavadia. Aline Gagnaire era un poco cortita y, como su marido Arnaud, prefería al movimiento de Breton, que juzgaba "dogmático", el Colegio de Patafísica, el Oupeinpo y hasta el malhadado Surrealismo Revolucionario; pero al mismo tiempo era una artista muy creativa, y de ella se reproducen bellas imágenes, acompañadas principalmente por un breve poema del gran André Frédérique, a su catálogo del año 68, como otro, pero extenso, había hecho para la del 46. Ounsi El Hage recibió un par de veces la atención de Supérieur Inconnu, y merece sin duda ser recordado aquí nuevamente. En cuanto a Marie Cavadia, presentada por Kober como "surrealista esotérica en El Cairo", es otra figura muy estimada por Henein, y de ella se nos brindan sus doce inéditos "Cantos del Zodiaco", que gustarán en especial a los amantes de la astrología.

Lou Dubois es otro enlace con Supérieur Inconnu. Su inventiva es inagotable, como lo es su humor, con el que presenta nueve páginas de su proyecto de libro de collages con fondos de texturas de las vetas de diferentes maderas, uno de las cuales vemos abajo con su comentario correspondiente. En este tramo final del número, encontramos también un artículo sobre el retrato que en 1980 hizo Paul Paun de Dolfi Trost, a partir de una foto de 1950, pero también una semblanza de Trost por Denis Moscovici como preámbulo a un generoso extracto de un magnífico inédito ("La línea florífera"), ilustrado con algunos ejemplos de sus tan originales y sorprendentes procedimientos gráficos.



En el número quinto se proponía una encuesta sobre el automatismo, que en el sexto recibe más de treinta respuestas. Exceptuadas las de un par de surrealistas o cercanos al surrealismo, la mayoría son irrelevantes y hasta irrisorias, lo que no es extraño cuando uno piensa en la debacle de la inteligencia más elemental a que asistimos entre 2020 y 2022, tras la cual todos estos ejercicios intelectuales resultan más que penosos. Algunos exhiben su ingenio con un trabajo de escritura automática, otros reducen el automatismo a la escritura, un par de ellos no pierde la ocasión para marcar sus distancias del surrealismo o para burlarse de él, Laurent Doucet aprovecha para hacer propaganda de su chiringuito de Saint-Cirq-Lapopie y un tal Peter Hauff la de un tal Oulipo Francfurt. Sin embargo, esta encuesta nos regala una inesperada carcajada, antológica: la Imbecilidad Artificial responde a la cuestión de si André Breton adaptaría su visión del "funcionamiento real del pensamiento" al contexto contemporáneo, y a lo que Breton hubiera pensado de ella, de la Imbecilidad Artificial, que responde en cinco párrafos a través del "Chat Generative Pre-Trained Transformer". ¿Qué quieren que les diga? Que no sé por qué, o quizás sí lo sé, me acordé inmediatamente de la definición del surrealismo dada por las mentes pensantes de la URSS allá por los años 50 ó 60, que causó tanta jocosidad entre los surrealistas del grupo de París. (Adenda: en uno de sus último comunicados, Le gouvernail et le grappin, Jean-Claude Silbermann se cuestionaba sobre el automatismo y llegaba a la conclusión de que la base del surrealismo no sería tanto el automatismo como lo maravilloso, propuesta que me parece muy lúcida y seductora.)

De in toto ya está disponible el número 7, con un tema central: los jeroglíficos. En los números del 1 al 4 abundan los inéditos y recuperados, en particular de Marcel Duchamp, Gilbert Lely, Édouard Jaguer, Robert Benayoun, Élie-Charles Flamand, Paul Paun, Félix Labisse, Ted Joans, Tony Earnshaw y Jean-Claude Barbé. Lo que dota sin duda de una clara unidad a este proyecto de El Janabi y sus amigos.