domingo, 25 de enero de 2026

Ludvik Svab, navegante del caos

Recientemente llamábamos la atención sobre una publicación dedicada a Ludvik Svab (VER). Confirmo ahora que se trata del "libro clave" sobre esta figura de primer rango en el surrealismo checo, pero además se trata de una obra suntuosa, recomendada a todo amante del surrealismo y de conocimiento obligatorio para quien se interese en su tan singular vertiente checa.

En edición muy original, consta de 400 páginas y de dos discos con material fílmico de y sobre Svab. El título hace referencia a una frase que contestó a su mujer una vez que quería arreglarle su cuarto, y que él convirtió en uno de sus eslóganes: "Puedes ordenarlo después de que me muera". 

Al final de esta nota reproduzco el sumario de los editores, por lo que me limito a una ligera descripción del libro, que comienza con cien páginas de fotografías tomadas de los filmes. Jiri Hornicek escribe sobre su cinefilia, siempre amateur por lo que el amateurismo tiene de libertad (libertad que multiplicaba el hecho de que se declarara "técnicamente inepto"), mientras que Euzenie Brabcova se centra en sus películas privadas. Sin duda, el trabajo de mayor interés para el surrealismo es el de Frantisek Dryje, "Ser capaz de sumergirse en uno mismo", muy rico y con la reproducción de reflexiones amplias del propio Svab y una valoración de Effenberger, entre las reflexiones de aquel su afirmación de que para el surrealismo es tan importante lo que se proclama como lo que se rechaza. Un estudio de Stanislav Dvorsky  sobre Svab y el jazz cierra la primera parte.

La segunda se divide en nueve apartados, para empezar el que reproduce sus escritos publicados sobre el cine: un magnífico ensayo de 1968 sobre Feuillade, prólogo a la traducción checa de Francis Lacassin; un artículo sobre "la mujer visible" que hace pensar en Ado Kyrou y su suma sobre el amor-erotismo, el cine y el surrealismo; otro sobre el slapstick que en su caso nos evoca los fundamentales libros de Petr Král; un trabajo muy extenso sobre Fritz Lang; unas notas sobre el artículo de Robert Lebel "Pornographes & Co" (consultable en el primer tomo de sus obras completas); y tres textos sobre Svankmajer, en concreto sobre El castillo de Otranto, Alicia y Comida.

Siguen sus tres colaboraciones con el Instituto del Cine Checoeslovaco, destacando entre ellas "Metamorfosis del humor", introducción a un programa del cineclub de 1985, en que seleccionó, entre otras obras, Sherlock Jr., y, de su compinche Svankmajer, El osarioEl castillo de Otranto. Pasando a sus propias películas, encontramos en primer lugar sus guiones realizados (con los de Ott 71 y L'autre chien) o no, los publicados después de 1989 (con Las cacerías de Baron Karol, La muerte de Vratislav Effenberger, El archibrazo y El cine imposible) y una serie de inéditos.

En el siguiente capítulo, Svab queda situado en el grupo surrealista checoeslovaco, al que perteneció unos cuarenta y cinco años y del que fue una de sus figuras conspicuas. Effenberger y Frantisek Dryje escriben sobre él, y él sobre Effenberger y Karel Hynek. Sueños (otros conocíamos por el catálogo de Other Air y están reproducidos en nuestra nota anterior), el juego de la cadena de la buena suerte y textos sobre el collage, Mikulas Medek y Toyen, completan otro capítulo, al que sigue el de poemas (siete), el que componen tres escritos sobre psiquiatría y un último con documentos biográficos y correspondencia. Hay aún más, ya que, como bonus, encontramos una obra maestra de humor absurdo, la obra dramática Principios de primavera.

Pero Ludvík Šváb: Tidy Up After I Die se convierte en una ganga si consideramos que viene acompañado de dos discos con toda su filmografía y la película de Martina Kudlacek L'amour fou. Esta película, magnífica, es de 1995, por lo que tuvo la felicidad de aparecer en vida de Svab hasta reaparecer en la edición checa de este libro, o sea en 2017, como lo hace ahora en la inglesa. 

El segundo disco se ofrece como un continuum en el que la mayoría de las filmaciones muestran que no presumía cuando afirmaba ser técnicamente un inepto. A lo largo de la travesía de más de dos horas de duración, su figura oronda y su rostro risueño aparecen de modo constante, pero también están presentes el grupo surrealista, y, individualmente, Vratislav Effenberger, Karol Baron y Zbynek Havlicek. Breve es el pasaje dedicado al estudio de Mikulas Medek, pero hay un formidable reportaje de dieciséis minutos y a todo color sobre las investigaciones de Stejskal ("La dinámica del cambio en la obra de Martin Stejskal"), que comienza con sus experiencias con LSD y nos conducen al número 1 de Surréalisme, de fértil colaboración checoeslovaca gracias a Vincent Bounoure; los textos son de Svab, Effenberger, Bédouin y el propio artista. Extensas son también las filmaciones dedicadas a la banda en que tocaba, la Praga Dixieland Band, con retazos de sus viajes musicales, y a su vida profesional como psiquiatra, entre ellas la celebración, entrañable, de su 70 aniversario, en 1994, que es la única parte sonora de todo el disco. Y aún se incluye, como perfecto redondeo, el desayuno de Alimento, su cumbre como actor, a las órdenes de Svankmajer.

Mención particular merece la presencia, a partir del minuto 14 y 40 segundos, de sus tres películas, aunque no sumen en total ni cinco minutos; forman parte de su proyecto humorístico de revisión de figuras y filmes híticos. La primera es Ott 71, suerte de homenaje a los pioneros olvidados. De la segunda, L'autre chien, veíamos en la nota anterior su guion, y no es otra cosa que una interpretación satírica de la secuencia inicial de Un perro andaluz. La tercera es El (completamente vestido) desnudo bajando (y subiendo) las escaleras, otro homenaje más para incluir en nuestra galería duchampiana; rodado en el hospital donde trabajaba, y con un ajetreado Svab subiendo y bajando las escaleras, era una respuesta al capítulo duchampiano del largometraje de Hans Richter Dreams that money can buy. Estos divertidos y antológicos cortos los hizo Svab en 1971.

"El orden es para los idiotas, una persona inteligente puede navegar en el caos".



viernes, 23 de enero de 2026

Estudio Max Schoendorff

atelier schoendorff

Max Schoendorff, Alfabeto de la primavera

martes, 20 de enero de 2026

Un homenaje a Annie Le Brun

He aquí un libro de bolsillo que es el mejor homenaje que se le podía rendir a Annie Le Brun y que debería ser traducido a todas las lenguas. Si ella relata cómo los libros que vinieron a ser una revelación decisiva para ella (casualidades de la vida, como para mí, y a la misma edad, o sea los 16-17 años) fueron Nadja, el Manifiesto del surrealismo y la Antología del humor negro, no cuesta imaginar que, para un joven de hoy deseoso de escapar al embrutecimiento generalizado, estas ardientes páginas suyas podrían cumplir con ellos la misma función.

L'insistant désir de voir s'élargir l'horizon es el título elegido por Rémy Ricordeau y Sylvain Tanquerel, nombres que conocemos por las mejores películas de la colección Phares el primero y por el Grupo Surrealista de París el segundo. El conjunto es explosivo, con cinco entrevistas y una conferencia recientes y poco o nada conocidas, que dan de ella una imagen muy completa, en que esplende toda su agudeza y lucidez, toda su rabia y toda su pasión por reapasionar la vida. Como iniciación al surrealismo vale más que cualquier otra cosa que se haga actualmente.

La primera entrevista se la hicieron los propios editores en 2021, y en ella describe paso a paso su trayectoria intelectual, abierta con los citados libros de Breton, a quien conoce en Saint-Cirq-Lapopie en 1963. Interesa mucho ver cómo se sitúa en el grupo pero sobre todo en el equipo de Positif (bella evocación de Robert Benayoun), como rechaza naturalmente los blufs del estructuralismo, la "nouvelle vague" y el "nouveau roman", cómo interviene en los coloquios de Cerisy hablando del humor negro a pedido certero de Breton y cómo inicia su amistad con Toyen, índice todo de lo bien orientada que estaba su brújula.

Las preguntas de la segunda entrevista se las formula en 2001, en Croacia, un necio, quien le sirve en bandeja la oportunidad de ejercer su verba tan iluminadora como fulminante, sobre muy diversas cuestiones: la política cultural, los premios de literatura, la complicidad de los intelectuales con el Poder, las imposturas de los críticos de literatura, el fiasco del mayo francés, el neofeminismo, el Nuevo Orden Mundial, etc. Nos enteramos de que Dionyis Mascolo, hacia quien no tengo muchas simpatías, calificó Lâchez tout, en 1977, como "una mala acción" Y si ya aquí habla de Sade y del descubrimiento del "trop de réalité", lo hace también del gran Unabomber (a quien recordemos que prefació).

Volvemos a las preguntas inteligentes con la entrevista de 2007 por Anna Pravdová y Bertrand Schmitt, hechas con ocasión de la exposición Styrsky en Praga. Sade y Jarry, sus dos grandes referentes con Breton y Roussel son el tema primordial, como Toyen y el erotismo lo es en la conferencia dictada en Praga en 2021, intercalada entre la entrevista de 2007 y la de 2024, esta versando sobre todo de Jarry, de los aciertos profetizadores de Herbert Marcuse y de la belleza del mundo ("lo que no tiene precio"), en proceso de extinción acelerada.

La última entrevista, de 2024, apareció en el primer número de los Cahiers Breton, y se centra en su valoración del Primer manifiesto, pero aún se reproduce como apéndice su célebre artículo "Un estalinismo en enaguas", que levantó tanta polvareda como todas sus embestidas al carácter alienador del neofeminismo. Lo acompaña una divertida reacción a Lâchez tout, de título "Madame Judas"...

Este genuino libro de bolsillo es, para alguien joven que no la conozca aún, la mejor introducción a Annie Le Brun, e incluso vale como idónea introducción al lado más subversivo del propio surrealismo.

"Todos mis esfuerzos han consistido en apostar por lo que las ideologías han menospreciado siempre: la sensibilidad y la imaginación".

La respuesta permanente de Annie Le Brun
a todas las infamias e imbecilidades del mundo

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Edita con sencillez pero cuidado L'Échappée:

domingo, 18 de enero de 2026

Nicole

Importante nota de Richard Walter sobre Nicole en la página de Infosurr, con un testimonio de André Mimiague:

https://infosurr.net/nicole-darrambide-dite-nicole-2/

Nicole, Lo inaccesible, 1993

sábado, 17 de enero de 2026

"Soapbox", 227-228

Dos nuevos números de Soapbox. Aunque acaba de anunciarlo Surrealist NYC, atención especialmente al enlace que permite ver en su integridad una muy bella colaboración entre Alice Massénat y Claude-Lucien Cauët.

soapbox 227-228

Jean-Pierre Paraggio, Sin título, 2002

martes, 13 de enero de 2026

A propósito de Claude Cahun: las cosas en su sitio

Recientemente comentábamos el volumen de Cerisy dedicado a Claude Cahun, donde François Leperlier, el principal estudioso y revelador de su obra, polemizaba con las imposturas en torno a la pareja Claude Cahun-Marcel Moore. Esas imposturas continúan, y ahora Leperlier critica lúcida, virulenta y justamente a la revista de Nantes 303, que insiste en la idea manipuladora de que las fotos de Claude Cahun son la obra de ambas:

françois leperlier: clarificaciones

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El blog de Georges Sebbag del que extraemos esta referencia ofrece el interés especial de incluir la reproducción de los bellos y secretos cuadros de Monique Sebbag, quien, como recordarán los lectores de Surrint, también participaba en el citado volumen.

tableaux monique sebbag

Monique Sebbag, Duendes

lunes, 12 de enero de 2026

Ubú siempre

Aunque ya excluido del grupo surrealista (en 1955), Max Ernst mantiene su creatividad intacta (o casi), y en 1959 esculpe a nuestro amigo Bosse-de Nage; es otra imagen añadida ahora al dosier de Jarry y el surrealismo:


Aquí posa con Dream Rose y Gai:


Y aun en 1966, como recordando su genial Ubu Imperator de 1923, hará Ubú padre con hijo, valiéndose del óleo, del collage, del grattage y del ensamblaje de objetos, como si quisiera hacer un compendio de los principales métodos utilizados en su larga trayectoria:


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Siguiendo el repaso de mi biblioteca, previo a su liquidación, redescubro esta divertida maqueta para Ubú rey por Maurice Henry, de hacia 1950: