El "mirífico" Henri Rousseau, como lo llamó André Breton, está presente en el surrealismo desde sus orígenes. En efecto, Les Champs Magnétiques iba a llevar nueve ilustraciones inspiradas en sus cuadros, aunque al final se limitara a los retratos picabianos de los dos poetas. Al año siguiente, en la valoración de Littérature (n. 18), recibe altas calificaciones por parte de la plana mayor del grupo: sobre 20 puntos, 17 le da Aragon, 15 Soupault, 14 Breton, Éluard y Fraenkel. Soupault incluso le dedicaría un libro, en 1927 (Henri Rousseau, le douanier), pero más interés ofrece el entusiasmo que Breton le manifestaría a lo largo de las décadas siguientes. Está bien estudiado en el imprescindible Dictionnaire André Breton dirigido por Henri Béhar, por lo que me limitaré a señalar unos pocos hitos, del mismo modo que limito este dosier a un puñado de datos que recuerdo o tengo anotados. El primero de esos hitos bretonianos fue, ya en 1922, conseguir que Jacques Doucet comprara una de sus obras más emblemáticas, La charmeuse de serpents.
En 1939, Jacques Brunius filma Violons d'Ingres (VER), obra pionera que incluye un homenaje a Rousseau (Ado Kyrou la vería como "la primera aplicación del género pintura filmada", mucho antes de que Alain Resnais se estrenara con su Van Gogh).
En 1942, tras la muerte de Styrsky, Jindrich Heisler, Karel Teige y Jindrich Honzl idean un álbum para Toyen, titulado La vida comienza a los cuarenta años (que Toyen cumplía el 21 de septiembre), con collages y textos. El álbum, de un solo ejemplar, se abre con este collage donde aparecen, de izquierda a derecha, Toman, Jindrich Honzl, la propia Toyen a las riendas, Heisler y Teige. La carriole du père Juniet (1908) era una de las obras de Rousseau que Toyen más estimaba.
En 1946, Victor Brauner se instala en el estudio de la calle Perrel donde trabajaba Rousseau, y lo celebra con esta pintura en que alía La encantadora de serpientes a un conglómeros de los que pintaba en aquella época:
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| La rencontre du 2 bis rue Perrel |
Dos años después, Breton y Masson publican precisamente Martinique charmeuse de serpents, bellísima obra con textos escritos en 1943 por Breton y textos y dibujos de Masson.
De 1949 es otra pieza magnífica del surrealismo: la Anthologie de la poésie naturelle de Camille Bryen y Alain Gheerbrant, donde no falta nuestro aduanero:

En 1953, Rousseau es una de las figuras elegidas para el juego del "Ouvrez-vous?". Como es de esperar, casi todos le abren la puerta sin dudarlo, y las dos negativas más bien dejan malparados a quienes las profieren (Gérard Legrand dice que la ingenuidad no es su fuerte y Georges Goldfayn que no sabría qué decirle). Jean-Louis Bédouin: "Sí, para brindar"; André Breton: "Sí, recibimiento de los niños a Papá Noel"; Elisa Breton: "Sí, con amor"; Julien Gracq: "Sí, sin duda"; Simon Hantaï: "Sí, con familiaridad"; Wolfgang Paalen: "Sí, para preguntarle si ha pintado La gitana dormida"; Benjamin Péret: "Sí con gran afecto"; José Pierre: "Sí, con alegría y orgullo"; Bernard Roger: "Sí, batiendo palmas"; Jean Schuster: "Sí, a la vez familiar y respetuosamnte"; Anne Seghers: "Sí, es un familiar"; Toyen: "Sí con admiración"; y Michel Zimbacca: "Sí, preparándome para hablar el lenguaje de los pájaros".