domingo, 21 de junio de 2026

"La Révolution Surréaliste", 7

Aparecido el 15 de junio de 1926, el número 7 de La Révolution Surréaliste es algo menos potente que los anteriores, pero manteniendo un nivel que aún hoy pasma. La vuelta de portada señala la aparición en las Ediciones Surrealistas de la bola de nieve de Picasso, y anuncia las de Man Ray, Tanguy, Malkine, Picabia y Arp, aunque solo se editaría la del primero (cuyo Revolving Doors, acabante de salir, también se publicita aquí); curioso es otro proyecto truncado: una antología poética en diez discos por Aragon, Artaud, Breton, Desnos, Éluard, Morise, Péret y Soupault. Al otro lado de la página, se dan lúdicamente los nombres de los artistas que están exponiendo en la Galérie Surréaliste: 

El privilegio editorial se concede a Artaud, con su L'enclume des forces, que preside la foto de Man Ray con su maniquí entre un cono y una esfera, punto de partida de su cuadro Aline y Valcour. Otras ilustraciones hay en este número de Chirico, Arp, Dedé Sunbeam, Picasso, Masson y tres debutantes: Tanguy, Pierre Roy y Malkine. Tanguy aún se vale del collage y de la fantasía gráfica, y aún presenta figuras antropomórficas. De Chirico hay dos: una es La partida del poeta, y la otra El enigma de la fatalidad, que ilustra la continuación de El surrealismo y la pintura y perteneció al propio Breton. También está la foto de la vitrina de corsés, un clásico de Atget, ilustrando la sección de los sueños (uno de Marcel Noll y otro de Michel Leiris). De La noche de amor de Malkine dirá Édouard Jaguer que es "uno de los cuadros más felices que el primer surrealismo haya engendrado"; helo aquí, en color:


Hay poemas de Soupault (con la foto de una escena ritual de la Nueva Bretaña), Éluard, Leiris (mezclando dos poemas, lo que se corregiría en el número siguiente) y Desnos, de este sus sublimes Poemas a la Misteriosa, tres de los cuales traduciría Aldo Pellegrini en su antología. En cuanto a los "Textos Surrealistas", son de Arp y Aragon.

Pierre de Massot escribe sobre Étienne Marcel, pero más interesante es el desaforado relato del incomparable Benjamin Péret, "La última noche del condenado a muerte", mientras que de Crevel, quien acaba de publicar La mort difficile, hay el relato, más convencional a su lado, "El puente de la muerte".

Las "crónicas" son de Marcel Fourrier (grupo Clarté y única colaboración no surrealista) y Maxime Alexandre (el soberbio "Libertad, libertad querida"), y a ellas sigue la "Protesta" de Aragon y Breton por la participación de Max Ernst y Juan Miró en los ballets de Diaghilev, si bien ambos serían "rehabilitados" en el número siguiente.

Añadamos que en este mes se publica la segunda edición del Manifiesto y Pez soluble, pero con el novedoso añadido de la Carta a las videntes, aparecida en el número 5 de la revista.