lunes, 8 de enero de 2024

BONA

Man Ray, Retrato de Bona, 1955

Más de tres meses hemos tardado en conseguir el catálogo de Bona de Mandiargues (o de Pisis), que, a tenor de la envergadura de su exposición (vigente hasta febrero), esperábamos más voluminoso, pero que sin duda antecederá a empresas mayores.

A pesar de su tamaño, el catálogo es muy gratificante, con la reproducción de cuarenta obras y tres finos artículos por Giuliana Altea, Catherina Ghisu ("El complejo de Diana y la máquina de coser") y Sibylle de Mandiargues, por lo que dejamos de lado un cuarto en que la autora, lectora de Simone de Sartre, procede a una ridícula interpretación feminista del altercado de Antonin Artaud con Germaine Dulac. Se completa el pequeño volumen con una selección de pasajes sobre ella, casi todos de presentaciones de sus exposiciones, donde aparecen los nombres nada menos que de Octavio Paz, Francis Ponge, Giuseppe Ungaretti, Pieyre de Mandiargues, Alain Jouffroy e Italo Calvino 

Bona no ha recibido, sin lugar a dudas, la atención que se merece, sobre todo si tenemos en cuenta lo hinchadas que están ya las bibliografías y exposiciones de infinidad de mujeres artistas que no es que sean de su mismo rango sino que no se le acercan ni de lejos. Al anunciar este catálogo, prometí un dosier amplio sobre ella, que doy hoy a la luz, para celebrar a esta surrealista independiente, libertaria, rebelde del mundo burgués, atormentada y apasionada, de un rico imaginario inspirado tantas veces por la etnografía y las fuerzas de la naturaleza, dueña de un humor negro y absurdo que le era propio y entregada en sus más bellos momentos a un automatismo que le permitía revelar su mundo erótico y visionario con igual felicidad tanto en la escritura como en el arte.

Fundamentales en la bibliografía de Bona son el catálogo de Pieyre de Mandiargues en Skira (Bona l'amour et la peinture) y su maravilloso léxico Bonaventure


Publicada en 1971, la obra de Mandiargues, como todas las suyas, se defiende sola, y si a ello sumamos el hecho de su cercanía a la artista y escritora, ya tenemos el libro de referencia que no puede ser igualado. 

Bonaventura es un libro-aventura de 1976 que me abochorna no haber leído hasta ahora. No se trata de una obra autobiográfica, como se tiende a repetir, sino en todo caso de un fascinante autorretrato que adopta la forma de un maravilloso léxico, con entradas como "Alquimia", "Joyas", "Cabellos", "Tijeras", "Manos", "Escribir", "Pintar", "Infancia", "Caracol", "Viaje", "Sueños" (con transcripción de algunos), "La India", "Memoria", "Breton" o "Surrealismo". Nos refiere en esta última que los surrealistas de quien se sentía y encontraba más cercana eran Breton, Elisa, Péret, Duprey y Toyen, lo que se me figura lo dice todo. Las características señaladas de su personalidad afloran con contundencia en este libro, interesándome en especial añadir en su posición de revuelta el recurrente rechazo de la tecnología y el urbanismo industrializados. La edición lleva introducción de Alain Vircondelet, que es en particular un buen ensayo sobre su pintura, y abunda en ilustraciones, con fotografías.

Deben leerse también, sin duda, su relato sublime de 1967 La cafarde, los recuerdos de infancia de Vivre en herbe y los poemas de Moi-même, que he escaneado para este homenaje. En cuanto al anunciado dosier, se compone de los siguientes elementos:

1. Pionera página del Maurice Blanchard, 1955, incluida en su recopilación Splendeurs et misère, solo publicada en 1977. En 1952 había expuesto Bona por primera vez, en París.

2-6. Ilustración de una prosa de Octavio Paz en el número 3 de Le Surréalisme, même, 1957. El texto de Paz, traducido por Jean-Clarence Lambert, es de 1949 y sería incluido en Libertad bajo palabra.

7-8. Página del catálogo E.R.O.S., exposición surrealista internacional celebrada en París a fines de 1959 e inicios de 1960, con la reproducción de Los amantes desgarrados. Bona interviene también el diccionario surrealista del erotismo. Sigue una foto de Luc Joubert en que vemos su rutilante presencia en la ceremonia de ejecución del testamento del marqués de Sade, celebrada en diciembre de 1959 en la casa de Joyce Mansour; cuando le preguntaron quién había confeccionado este vestido con aberturas que muestran los pezones, dijo que su madre. Impactantes fotos eróticas de Bona aparecerían en el número 20 de la revista de Sarane Alexandrian, Supérieur Inconnu.

9. Poema de E.L.T. Mesens, de fecha que desconozco.

10. Poema de Pieyre de Mandiargues, tal y como aparece en el número 19/29 de Opus International, dedicado al surrealismo, 1970.

11-14. Las páginas que le dedica Maurice Henry en su Antologia grafica del surrealismo, 1972.

15-16. El artículo suyo "Surréalisme", en Bonaventure, 1976. Casi nunca ha sido citado, pero basta y sobra para desacreditar todo intento de alejarla del surrealismo (ni Penelope Rosemont la incluye en Surrealist Women) y hasta para hacer trizas todo el discurso feminista antisurrealista del último medio siglo

17-23. Dosier en el catálogo dedicado a la mujer y el surrealismo, revista Obliques, n. 14-15, 1977.

24-27. Ilustraciones en el tomazo La femme et le surréalisme, Lausanne, 1987, incluidas las célebres fotos con André Breton y con Pieyre de Mandiargues, en este último caso haciendo Bona de Monja Portuguesa, en un baile de máscaras.

BONA

Moi-même

Bona, El jefe de estado, 1951

Bona, La burocracia, 1966

sábado, 6 de enero de 2024

Pierre-André Sauvageot, al día

Pierre-André Sauvageot acaba de incorporar dos nuevas series a su página ("Las tiendas imposibles" y "Magia negra"), pero hay unas cuantas más con respecto a la vez en que tuvimos el placer de remitir a ella, hace ya casi siete años. 

jueves, 4 de enero de 2024

Maldoror por Magritte

1948 fue un gran año en los anales maldororianos, al publicarse en Bélgica una edición con nada menos que 77 dibujos de René Magritte. Aunque la mayoría eran viñetas, hay otros memorables, algunos con motivos típicamente magritteanos pero otros que de inmediato nos remiten a las páginas de los Cantos, como el del rinoceronte o el de la espada, que vimos hace poco también representada por André Masson.

La edición fue anunciada en el número especial dedicado al surrealismo de la revista de Bruselas Le Salut Public...en junio de 1945, o sea que se atascó tres años:



Magritte realizó estas imágenes en pleno "período solar" (debe ser lo único valioso que hizo durante ese breve eclipse de su inteligencia), y las presentó en la exposición surrealista inaugurada a fin de ese año:


Vemos aquí la portada y diez de las doce imágenes a toda página:












Por suerte, unas páginas de Louis Scutenaire bastante cerriles que iban a aparecer como prefacio, quedaron relegadas al almacén de sus "inscripciones". En revancha, tenemos, extraída de su Journal, esta magnífica "Lectura de Lautréamont" por el Paul Nougé de 1941 (ya en 1925 firmaba un breve "Elogio de Lautréamont"):






Magritte insistía en que él no "ilustraba" a Lautréamont, sino que se trataba del "encuentro de imágenes con un texto". Tan formidable encuentro ha sido reeditado en 2020 por las ediciones Prairial.

martes, 2 de enero de 2024

"Dazet"

Un verdadero arsenal de poesía y revuelta pasa a estar disponible en el siguiente enlace, que facilita por fin el acceso a una publicación clave del surrealismo (¡y de nombre ducassiano!) a lo largo de la última década:

DAZET

Sasha Vlad, Maldoror

2024

El grupo surrealista de Leeds nos brinda estas "profecías, signos y portentos" para el presente año:




Y entre las felicitaciones personales, elegimos esta de Rik Lina:

sábado, 30 de diciembre de 2023

Lautreamont 1940-1947

En 1940, Wifredo Lam hace la carta de Lautréamont como genio del sueño:


Del mismo modo, será él quien erija el altar de la cabellera de Falmer, en la exposición surrealista parisina de 1947 (muchas veces se ha reproducido solo la parte superior, en que más que la cabellera impresionaban los senos dobles armados con espadas, cuando las figuras de la parte inferior son las que convierten el altar en inconfundible obra suya):


Jacques Hérold compone en 1942 la rueda del tarot de Marsella, con Lautréamont en su lugar, por supuesto, pero además ocupando el centro de la rueda el emblema maldororiano de La Révolution Surréaliste:


En 1942, Paul-Émile Borduas, para cuyo surrealismo fue decisiva la lectura de los Cantos, pinta una serie de "abstracciones"; el título de la séptima es El combate de Maldoror y el águila:


De ese mismo año es el Verdadero retrato del Conde de Lautréamont hecho por Juan Batlle Planas, quien fue su contemporáneo y amigo (por desgracia, se perdieron los nada menos que veinte dibujos que hizo para una edición de los Cantos):


En el número 6-7 de Tropiques (1943), el Aimé Césaire de sus buenos tiempos publica estas soberbias notas sobre Lautréamont:




En 1944, la asombrosa serie de Toyen Cache-toi, guerre! se inspira directamente en las Poesías ducassianas (el título es una fulgurante frase tomada de ellas)Dos años después, Antonin Artaud escribe su "Carta acerca de Lautréamont", de un valor tan extraordinario como la que casi simultáneamente había consagrado a Nerval. El impacto que produjeron en mí estas dos cartas cuando las leí a los veinte años en el Masnou, cerca de Barcelona, unidas al de su increíble Van Gogh, solo puedo compararlo al que habían producido en mí los libros de Breton unos cuatro años antes o al que casi de inmediato me iba a producir Crimen, de Agustín Espinosa.

En ese mismo año aparecía el Maldoror de Marcel Jean y Arpad Mezei. El siguiente sería un año grande para los Cantos, pero eso queda para una próxima entrega.

jueves, 28 de diciembre de 2023

Maldoror 1939

Armand Simon es, con David Martí, el artista más obsesionado o inspirado por Los cantos de Maldoror ("He basado toda mi actividad en ese bloque de diamante poético, y sin tregua dibujo, enfebrecido, imagen tras imagen bajo su signo revulsivo"). A  los quince años, en el Ateneo de Mons, traba amistad con Achile Chavée y Fernand Dumont, y a los diecisiete compra en una librería de Mauberge el libro que más le estaba destinado. Catorce años después, en 1937, inicia la serie Maldoror, 37 dibujos hasta 1945, muchos de ellos publicados en diferentes medios con el título de En marge des Chants de Maldoror. Por desgracia, el proyecto de una edición de la obra en Laffont en 1946, no llegó a cristalizar. Aquí tenemos seis de esos dibujos, los dos primeros datados en 1939, año en que Fernand Dumont, en París, se los mostró a André Breton, Valentine Hugo, Georges Hugnet y Paul Éluard:






Les Deux Soeurs, n. 1, 1946

Retrato de A. S. por Marcel Lefranq, 1950

En mayo de 1939, último número de Minotaure (y uno de los mejores de esta revista) se publica material muy relevante sobre Lautréamont: un análisis de su escritura por Pierre Menard, numerosos documentos inéditos por Curt Muller, el estudio de su carta astrológica por Pierre Mabille y un ensayo de Maurice Heine sobre Maldoror y la belladona. He aquí las páginas de Heine y Mabille:





En diciembre de 1939, Styrsky, que ya había ilustrado Maldoror, decide publicar con Stanislas Kohout el primer ensayo checo dedicado a Lautreamont: Perfil oculto (1907), de Milos Marten, como regalo de año nuevo para los amigos, y se encarga del frontispicio con este perfil extraordinario de Lautréamont, un collage que reduce a la inanidad el retrato que un año antes le había hecho Salvador Dalí:


Styrsky consideraba a Lautréamont el mayor poeta moderno. Su última obra, inacabada, es este no menos extraordinario óleo, titulado Maldoror (1941):


Añadamos en este año espectacular, el collage de Max Bucaille Un chant de Maldoror, del que solo sé que fue expuesto en 1986 por la Galérie 1900-2000, sin reproducirse en el catálogo.