martes, 12 de marzo de 2019

“Surrealist and outsiders”, Merl Fluin, Brooke Roothwell

Casi Cline, collage

Aunque parezca poco creíble, he tardado ocho meses en conseguir Surrealists and outsiders, con sucesivas ineptitudes del supermercados amazónico y para colmo, como último recurso, por vía indirecta.
Surrealist and outsiders es un proyecto de R. W. Spryszak, quien en la introducción señala con tino la vigencia del surrealismo, polemizando con sus tristes enterradores y con los reduccionismos artísticos y académicos. No hay imágenes, lo que no es habitual en las publicaciones del surrealismo, predominando el ensayo, la narración, la poesía.
En la primera parte se reproducen los manifiestos contra el seudosurrealismo de “Surrealism now”, un texto conocido de Enrique de Santiago y, como trabajos novedosos, un muy fino escrito teórico de Paul McRandle y otro, muy interesante, de David Nadeau, donde este prosigue su indagación de los surrealistas franceses asociados a la masonería desde la década de los 60, abordando también, a partir de la tradición iniciática representada por los dioses herreros de la antigüedad prehelénica, los lazos entre los cabiros, los pelasgos, los dioscuros y la corte de los milagros parisina.
La segunda y más extensa parte tiene un contenido más abiertamente creativo. Por lo que respecta a los nombres del surrealismo (ya que predominan los “outsiders”), encontramos los de Casi Cline, Steven Cline, Ody Saban, Verónica Cabanillas, Stuart Inman y (con un “diccionario surrealista”) J. Karl Bogartte.
Spryszak parte para su proyecto de una frase de Penelope Rosemont (“in a sense, all outsiders art is surrealist art”), sobre quien remite a una extensa entrevista de 2012, cuyo enlace es el siguiente:

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De Merl Fluin acaba de salir esta novela:
Y hace unos meses publicó Brooke Roothwell The in the bud (Rothwell's Round-up).

domingo, 10 de marzo de 2019

Eric Bragg: “Uptight a L’Orange”


Eric Bragg nos brinda otra excepcional muestra de surrealismo frenético, con esta joya de collage sonoro que sucede a la de Voyage to Ulthar, publicada también por el sello Immature, en 2016 y que noticiamos aquí en su día.
Al igual que en Voyage to Ulthar, se toman “prestados” materiales de la televisión, los videojuegos, la música popular, etc., pero en este caso en el etcétera parecen tomar prioridad las películas de terror y de catástrofes, a un ritmo de vértigo que no deja tregua, por mucho que en una de las piezas (“The aspy mirror”) se oiga cuatro veces la inútil conminación de “Hey, relax!”
ewbragg@hotmail,com


sábado, 9 de marzo de 2019

Nadja, Svankmajer, “El oro del tiempo”


Hoy, em Madrid, revive el espíritu de Nadja con las palabras que le dedicará Eugenio Castro:

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Estos actos svankmajerianos ya tuvieron lugar, pero los registro aquí con el dato de la película que al cineasta checo ha dedicado Bertrand Schmitt:


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He subido a su lugar correspondiente los pdfs de los dos tomos de “Surrealismo: el oro del tiempo”. Aunque se trata de textos aparecidos aquí mismo, puede que a alguien que no tenga los libros le interese su ubicación en estos.

viernes, 8 de marzo de 2019

“Soapbox”, 127-128

J.-P. Paraggio, Proyección autotélica, 2013
En las últimas entregas de Soapbox hay que destacar la riqueza de las novedades que ofrece. Para empezar, la del importante libro de François Leperlier Destination de la poésie, sobre el cual damos el enlace editorial y recomendamos en él la lectura de la reseña de Laurent Albarracin, a la que sumamos la de Georges Sebbag:
destination de la poésie 1
destination de la poésie 2
Luego ­­­ –aunque en el número 126, ya anotado aquí–, hay nada menos que tres noticias de publicaciones de nombres que acabamos de encontrarnos en el número inaugural de Alcheringa. De Ana Orozco, C’est tout, editado por Le Temps Ronde; de Sylwia Chrostowska, el estudio Feux croisés, traducido por Joël Gayraud y editado por las ediciones Klincksieck; y de Katrin Backes y Sylvain Tanquerel, Pariades, sur 14 génitalia, en edición de los autores.

Katrin Backes / Sylvain Tanquerel, serie Espejo de los críptidos

Buscando información sobre estas publicaciones, me deparé con una verdadera revelación: las fotografías de Katrin Backes. Remito a su página, donde junto a los trabajos individuales hay muchos en colaboración con Sylvain Tanquerel, como Bleigissen, la visión por el plomo, Espejo de los críptidos, Zoomorfías, Los animales de la noche, Fondos del cielo (homenaje a las celestografías de Strindberg), Telescópico… ¡Excepcional interés!: Katrin Backes
Llamemos la atención sobre el hecho de que, recuperado el sitio de Les Minutes de l’umbo, Jean-Pierre Paraggio ha instalado al lado derecho una magnífica sección con sus archivos, en que es imprescindible recorrer las “galerías” de sus trabajos.

jueves, 7 de marzo de 2019

“Littérature”, n. 1, marzo de 1919


Este mes se publicó hace cien años el primer número de Littérature, dirigido por Aragon, Breton y Soupault.
Por lo que se refiere al surrealismo, lo más notable es esta doble página con el trasfondo de la muerte de Jacques Vaché (la cita de Marguerite Bonnet que copié hace muchos años alude a ello en el poema de Breton):


Por otra parte, en la sección de revistas se comenta el ensayo que Breton había publicado en el número de enero de Les Écrits Nouveaux, sobre Alfred Jarry, arranque del interés perenne mostrado por el surrealismo hacia este otro personaje impar y donde se reproduce el soneto que comentaría Nadja. Breton incluirá este ensayo en Les pas perdus, pese a haberle afirmado a Théodore Fraenkel que no le satisfacía, sobre todo por su “falta de emoción”. Como señala Étienne-Alain Hubert, Breton buscaba en el humor de Jarry “una línea de resistencia vital”.
El 8 de este mes, Breton conoce a Éluard, y el 18 se encuentran con Aragon, que escribe por esos días Aniceto o el panorama, novela, un libro que se sigue leyendo con deleite, aunque pronto fuera superado por El campesino de París.

domingo, 3 de marzo de 2019

“Alcheringa”, n. 1


Desde hace tiempo se hacía sentir la ausencia de una publicación regular del Grupo Surrealista de París, por mucho que su actividad nunca haya cejado, en forma de declaraciones y de entregas colectivas e individuales. La última revista del grupo fue S.u.rr… (siglas de Surréalime, Utopie, Rêve y Révolte), surgida en 1996 y que llegó hasta 2005, con cinco números. Ahora es la vez de Alcheringa, cuyo contenido no es tan rico como el del número último de S.u.rr…, pero también debe considerarse que su antecesora se fue “creciendo” con los años.
La palabra que da título a la revista pertenece al lenguaje de los aborígenes australianos arandas y designa su celebrado “tiempo de los sueños” (tiempo “de todas las metamorfosis”, en palabras de André Breton), por lo que no en balde este número deja gran espacio al tema onírico y se ve salpicado de breves sueños. Pero la palabra también nos connota otra, “alchimie”, que guarda para el surrealismo sus prestigios intactos.
Las colaboraciones son de Guy Girard, Ana Orozco, Élise Aru, Alfredo Fernandes, Joël Gayraud, Betrand Schmitt, Emmanuel Boussuge, Sylvain Tanquerel, Claude-Lucien Cauët, Hervé Delabarre, S. D. Chrostowska, Michel Zimbacca, Michael Löwy y Bruno Jacobs, añadiéndose en los sueños y poemas breves Michèle Bachelet, Massimo Borghese y Dan Stanciu. Como se verá, poca presencia de nombres externos al grupo, lo que significa para nosotros que se evita el escollo de ese internacionalismo a veces de poco o ningún carácter facilitado por las relaciones digitales. La revista en este aspecto resulta muy compacta, aunque más nombres aparecen en las imágenes, sobre todo por el espacio que se le dedica a la exposición internacional del collage surrealista en 2018, que incluía de los presentes en estas páginas a Kathy Fox, Patrick Lepetit, Marcos Isabel, Eloy Santos, John Richardson, Janice Hathaway, Michael Richardson, Enrique Lechuga, Ron Sakolsky, Noé Ortega, Eugenio Castro, Sergio Lima y Katrin Backes. La imagen de la portada es de Élise Aru, y por último debe destacarse la importancia de las contribuciones de otros dos nombres claves del Grupo, Virginia Tentindó y Pierre-André Sauvageot.
Hay tres actividades colectivas. En la primera, se interpreta un sueño ajeno como si fuera propio, solo sabiendo quien lo propone que se trata de un sueño de Freud. La segunda es el juego del “poema mejorado”, en que se parte de los “poemas en escalera” (mostrados en los cuadernos del grupo Poèmes en escalier y Le myriapode intermittent, ya comentados aquí), pero en este caso de uno desechado por su debilidad y que ahora se corrige (con eliminaciones o añadidos), para que se vaya la mala impresión que en su momento dio, pero señalándose que “no se trata de hacer excelentes poemas, sino de poder observar cómo las imaginaciones individuales se apoderan de un mismo material en cuyo origen estuvieron, para orientarlo más o menos diferentemente según sus propios catastros”. Por último, el juego del poema completo nos lleva a la divertida publicación de Guy Girard, también comentada aquí, en este caso Pierre des nautiles, que tomaba como objeto de la burla la poesía minimalista del surrealista renegado Pierre Dhainaut, quien vuelve a ser el bombo de la fiesta, aunque ahora es Michel Zimbacca quien se encarga de darle vida a unos poemitas tan mínimos como pretenciosos, práctica que por cierto en Canarias, donde escribo estas notas, encontraría un material suculento, aunque la ridícula plaga esté más o menos generalizada.

Élise Aru, sin título

En el capítulo ensayístico, señalemos el de Alfredo Fernandes sobre la libertad, que parte de una de mis frases más queridas de Bakunin y considera el espíritu de libertad como lo único movilizador y capaz de “abrir una perspectiva viable”, procediendo también a una feliz crítica del concepto de “esperanza”, así como el de Joël Gayraud “Amar es soñar”. Ensayo es también la extensa presentación o “puerta-ventana” de Guy Girard, que pone las cartas sobre la mesa, del mismo modo que Guy Girard es quien analiza la llave sobre la puerta de Alain Joubert, en esta caso con una muy atinada crítica de la noción batailleana de “transgresión”, aunque reconociendo la importancia de la noción de complementariedad que debe funcionar en casos como los de Breton y Bataille, o Artaud, o Nougé (al margen, yo aprovecharía, no insistiendo ya en el “enemigo del interior”, para aludir a las hagiografías de Nougé que no dicen ni una palabra sobre su siniestro estalinismo y para señalar que André Breton me sigue y seguirá pareciendo siempre la única piedra de toque que permite valorar el surrealismo de alguien, hasta el extremo de que me basta apreciar la insistencia en los resquemores o críticas a su obra o figura para mandar a alguien a la mierda como interesado en el surrealismo o, peor aún, pretenso surrealista).
Alcheringa cuenta, por último, con sendos homenajes a Sergio Lima (por Michael Löwy, quien diserta sobre su “erotismo incendiario”), Rik Lina (por Claude-Lucien Cauët, quien desentraña su peculiar automatismo) y Michel Zimbacca (por Sylvain Tanquerel, quien procede a una “onirocrítica” de su exposición de 2017).
¡Albricias por este resurgir de las revistas surrealistas parisinas!

sábado, 2 de marzo de 2019

"Bellas damas sin piedad"

Mimi Parent, Cuando yo era pequeña

El próximo sábado se inaugura en la Librería Enclave una serie de conferencias sobre las mujeres del surrealismo, organizada por Lurdes Martínez y con participación de varios de los componentes del Grupo Surrealista de Madrid. Se individualizan los nombres de Nadja, Simone Breton, Claude Cahun, Mary Low, Nora Mitrani, Annie Le Brun, Leonora Carrington, Unica Zürn, Suzanne Césaire, Elisabeth Lenk, Eva Svankmajerová, Penelope Rosemont, Carmen Bruna, Valentine Penrose, Alejandra Pizarnik y Joyce Mansour.
Es una buena ocasión para que, quien tenga buena voluntad, arroje por la borda la sarta de sandeces que sobre la temática del surrealismo y la mujer se han ido acumulando, con flagrante responsabilidad del estamento universitario (profesores y críticos de arte). Esperamos también que las charlas o conferencias acaben siendo publicadas.

Mimi Parent, El tiempo suspendido