miércoles, 10 de abril de 2024

Alfred Jarry y el surrealismo (años 80 y 90)

En 1982, Roberto Matta ilustra el facsímil de la primera edición de Ubú rey, seguida de "La canción del descerebramiento", con ocho grabados a color, sueltos, y además un aguafuerte. Las imágenes se encuentran fácilmente en la red.




En 1983, Enrico Baj organiza en Milán la exposición "Jarry y la patafísica":


Dos años después, hace cuarenta esculturas en mecano para un espectáculo con cuarenta títeres que lleva en gira por Europa su discípulo Massimo Schuster. En esta foto podemos discernir el Barco de Ubú delante  al Rey Ubú y la Madre Ubú a la derecha y a un Caballero de las Phynanzas a la izquierda. 


Con motivo de esta exposición, Baj escribe el artículo "Ubú y mecánica combinatoria", que puede consultarse en el catálogo del Ivam, donde leemos: "Todavía hoy se impone esta máquina para evocar la arrogancia cínica del poder, de los reyes, de los generales y de los dictadores, siempre activos en la escena cotidiana" (perdonémosle al pobre Baj lo de "todavía hoy", cuando esa maquinaria no ha hecho sino acrecentarse monstruosamente en tiempos recientes y no hace sino aumentar día a día).

No es mucha la calidad con que se reproduce en Invisible Heads el objeto El volcán fantasma de Alfred Jarry , que formó parte en 1989 de la exposición de San Francisco "Magnets of the Polar Horne", situada bajo el signo de Charles Fourier:


En 1990, Annie Le Brun hace un posfacio al Supermacho, luego recogido en De l'épèrdu. Escribe en este ensayo extraordinario que "si Rimbaud y Lautréamont son desertores, Jarry es un saboteador", y que "raramente la fuerza poética habrá estado tan evidentemente ligada a la revuelta". Debe leerse también la entrevista que dio a Art Press, con motivo de la aparición del libro, donde lo considera "la gran novela del siglo" para luego aproximarlo a La mariée de Duchamp.

Se acerca ya el centenario de nuestro héroe (1996), y Pierre Alechinsky lo celebra con una serie de litografías (también de fácil visión en la red), para una edición de cincuenta copias:


domingo, 7 de abril de 2024

Alfred Jarry y el surrealismo, años 70

Jorge Camacho, al igual que Alfred Jarry tan fascinado por el hermetismo, pinta en 1970 La chandelle verte. Ubú utiliza varias veces la expresión, en sus réplicas, y Jarry titula así la recopilación de sus crónicas de principio de siglo.


Estos dos textos de Vincent Bounoure sobre Jarry son también de 1970 y están reproducidos en L'Évenement surréaliste:




Al año siguiente se publica (Alexandre Iolas, 99 ejemplares) la edición 1898 de La chanson du décervelage con dibujos de Max Ernst



En el número 4 de Phases (1973), se reproduce en blanco y negro Ubú en África, de Jules Perahim. Cuatro años después, Perahim pinta otro Ubú en África:



1973 es el año del centenario de Jarry, y la celebración cuenta con estas páginas fascinantes de Jean-Pierre Guillon, en el mismo número de Phases:





El libro de André Lebois sobre el que llama la atención Guillon se había publicado en 1950. Hoy ya no se puede afirmar que la inspiración de Jarry en las acuarelas del pintor nórdico Gerhard Munthe no esté estudiada; me limitaré a señalar que la tercera de esas acuarelas incluidas en Les minutes de sable mémorial, es decir la que inspira el poema "Au repaire des géants", es la titulada "Le royaume des trolls", porque de esos trolls o gnomos del folclore escandinavo, sale la segunda sílaba del Dr. Faustroll.

De 1975 es Para "El otro Alceste" de Alfred Jarry, por Jacques Zimmermann:


Por una vez hago una excepción con un personaje bastante oscuro como el pertinaz estalinista de Cobra Constant, quien en 1975 pinta este Rencontre de Ubu et Justine:


Y llegamos a 1976, en que la exposición mundial del surrealismo, en Chicago, no deja de incluir en sus dominios el del Dr. Faustroll, a cargo de Robert Green, a quien debió la exposición su estructura laberíntica. Esta es la página dedicada en el catálogo, y debajo una imagen del dominio tal y como podía visitarse:



Una publicación de erudición pasional sobre Jarry aparece este mismo año: Ubu et quelques mots jarryques, por Jean-Pierre Lassalle, pero dada la envergadura del documento, le dedicamos una entrada independiente, junto a esta. Señálase que entre las expresiones járricas se encuentra la de "chandelle verte".

De 1977 es el divertido Supermacho de Jan Svankmajer, perteneciente a su ciclo "Eros y Tánatos":


1978 es el año jarryano de Tony Earnshaw. El catálogo del Ivam reproduce la primera imagen, mientras que las otras dos vieron la luz ese mismo año en el número 8 de TransformaCtion, la revista de John Lyle que aglutinaba a los surrealistas británicos:




Con Miró el más persistente de los artistas de Ubú, Enrico Baj sigue encarnándolo con imágenes como este General Ubú en la intimidad, de 1979, o como La danza de Ubú, de fecha que desconozco:


sábado, 6 de abril de 2024

Jean-Pierre Lassalle, lexicógrafo regio de Jarry

Ubu et quelques mots jarryques es un estudio de veintiséis palabras características de Jarry (incluidas "ubu", "bordure", "chandelle verte" y "palotin"), donde Jean-Pierre Lassalle recurre, en admirable tour-de-force, a textos y grabados alquímicos, figuraciones heráldicas, imágenes del tarot, la cábala fonética, los libros de Rabelais o los tartarines de Daudet. Aparecido en 1976, aquí lo presento dada su rareza, tan extrema que el propio maravilloso poeta y ensayista solo me lo pudo enviar, hará media docena de años, una vez se lo fotocopiaron en la Biblioteca Interuniversitaria de Tolosa; hay algunas correcciones, de su puño y letra.

Como complemento, he aquí, extraído de L'Écart Issolud (2001), su insólito "Manifesto", en que Jarry aparece asociado quintaesencialmente a Ducasse, Roussel, Artaud y Breton:



miércoles, 3 de abril de 2024

Alfred Jarry y el surrealismo, años 60

Este Ubu sobre tela de Baj es un acontecimiento, ya que a Baj se deberán en las futuras décadas preciosas imágenes del payaso polaco, y hasta páginas sobre su "mecánica combinatoria":

 

De 1961 pasamos a 1963 con esta pintura ubuesca de Hervé Télémaque, Ils se demandent si...:


En 1965, Jean Benoît hace otra de sus típicas encuadernaciones, esta vez para la saga ubuesca:



Ha tenido lugar ese año la exposición L'Écart Absolu, a la que envía Jorge Camacho este maravilloso objeto:



En el catálogo recibe el título de La souricière d'amour, por lo que se crea una cierta confusión cuando Anne Tronche, en su monumental monografía sobre el artista, al describir esta pintura-objeto, y señalando que la realizó en homenaje a Jarry, la titula Souveraine.

En El Padre Ubú de E.L.T. Mesens, 1966, el matrimonio ubuesco se reúne con el gran Bosse-de-Nage (versión Blavier, figura del Oulipo que le dedicó un pequeño  libro):


En el mismo año, como recordando su genial Ubu Imperator de 1923, Max Ernst hará Ubú padre con hijo, valiéndose del óleo, del collage, del grattage y del ensamblaje de objetos, como si quisiera hacer un compendio de los principales métodos utilizados en su larga trayectoria:


Volvemos a Miró, quien también en el 66 da a conocer sus trece litografías para una edición de Ubu roi, como en 1971 hará veintitrés para Ubu aux Baléares y en 1975 veinte para L'enfance d'Ubu, todo en las ediciones de Tériade. Muchas imágenes son fáciles de ver en la red, y algunas aparecen en el catálogo del Ivam, por lo que me limito a seleccionar esta de Ubu roi, que no viene en ese socorrido volumen, seguida de la portada de un catálogo sobre la segunda obra, para una exposición de 2006:



Con respecto a Miró y Ubú, es fundamental consultar las páginas 105-124 del pequeño catálogo de 1978 Dessins de Miró provenant de l'atelier de l'artiste et de la Fondation Joan Miró de Barcelone, dedicadas a los dibujos que hizo de Ubú en 1972, a partir de las anotaciones a su ejemplar de 1921; la presentación de estos dibujos es muy iluminadora, y luego se reproducen, acompañadas de sus pasajes correspondientes, todas las ilustraciones, muy divertidas y que son en total cuarenta y nueve.

Al año siguiente, 1967, Marcel Mariën ejecuta el Ubuciclo, metal pintado de negro, con una altura de 70 centímetros:


En su serie maravillosa de "moradas", Georges Malkine no podía olvidarse de Alfred Jarry. La suya la realiza en el mismo año del ubuciclo:


Quedan en el misterio estas tres ilustraciones de Giovanna para una pieza teatral de José Pierre titulada Ubu-La-Trinité o Les enfants du drapaud, de la que no conozco traza alguna y tampoco sé si tuvo más ilustraciones o solo estas tres. Son de 1968 y el catálogo referido no da otra referencia que la de su pertenencia a una colección particular, sin que Emmanuel Guigon aluda a nada. Son Merdre, La Bandera y El médico:




Por fin, en 1969, Maurice Henry hace un retrato de Jarry que, al igual que las contribuciones de Benoît, Miró y Malkine, no encontramos en el referido catálogio: 


*

Me informa el amigo Natan Schäfer:
"Quanto ao Ubu-La-Trinité o Les enfants du drapaud de José Pierre, consegui localizar algumas informações sobre seu paradeiro. Além do manuscrito conservado nos arquivos de Noël Arnaud (manuscrito) a peça foi publicada no primeiro número (depois do número zero) da revista Ad Rem ( Ad Rem )".

domingo, 31 de marzo de 2024

Alfred Jarry y el surrealismo, años 50

Este es el blasón de Jarry, por Marcel Jean, Almanaque surrealista del medio siglo, 1950 (y recordemos que los códigos heráldicos facilitan muchas veces la única clave para el desciframiento de algunos textos suyos, sobre todo en Ubú rey):


De hacia 1950 es esta maqueta para Ubú rey de Maurice Henry:


En 1951, un programa radiofónico francés intenta una recuperación cristiana de Jarry, saliendo al paso virulentamente Benjamin Péret, en la revista Arts; para Péret, Jarry es "un hombre cuya vida ha sido de una dignidad ejemplar, y que ha lanzado sobre el mundo una mirada como ninguna otra", y de sus manipuladores, que intentaron abrirle un proceso, dirá que han tenido "la suerte de que Jarry haya muerto, pues si no habrían conocido las balas de su revólver". Tres años después, publica Breton su tercer gran ensayo sobre Jarry como "iniciador e iluminador", luego incluido en La llave de los campos. Ambos documentos pueden consultarse en el número 65-66 de L'Étoile Absinthe, la revista de la asociación de los amigos de Jarry (¡y qué soberbia, como era de esperar, la respuesta de Maurice Blanchard a la encuesta peretiana!). Aunque en la reseña que hizo Dominique Rabourdin en el número 6 de Infosurr de este monográfico y del simultáneo doble disco compacto que contenía la emisión (y todo lo referente al asunto), consideraba "fastidiosa" la polémica y señalaba cómo André Breton prefirió no intervenir, su utilidad es notable, ya que en las obras completas de Péret solo se reproduce una parte de ella.

De 1953 es el breve poema de Édouard Jaguer De la familia de Ubú: "Dios de la espiral y emperador de lo raro / Gogarus, de vientre ambivalente / Se va, balanceándose como un pato gigante, / Después, con vuelo rápido, vuelve a los repliegues umbríos de su espíritu chato". (Y por cierto que acaba de publicarse un volumen con correspondencia de Jaguer a sus amigos italianos de Phases.)

De ese mismo año es este fotomontaje de André Breton en la calle Alfred Jarry de Laval. realizado por Elisa:


Aline Gagnaire parece especialmente fascinada por la familia Ubú. De 1955 es Ubu Klou , con tejidos y clavos, de 1953 Madre Ubú y en 1963 pinta Padre Ubú rojo:




Aline Gagnaire forma parte del grupo Oupeinpo y del Colegio de Patafísica, fundado en 1948 y en el que entrarán muchas figuras del surrealismo, o cercanos, o exsurrealistas: Marcel Duchamp, Man Ray, Joan Miró, Max Ernst, Baj, Jacques Prévert, Raymond Queneau, Michel Leiris, Jean Ferry... En 1954, Juan Esteban Fassio, invitado por Aldo Pellegrini, publicaba en el número 4 de la revista de este, Letra y Línea, el ensayo "Alfred Jarry y el Colegio de Patafísica".

Mário Cesariny edita en la recopilación A antologia em 1958 el "Ejercicio sobre el sueño y la vigilia de Alfred Jarry", de António Maria Lisboa:




Y Cruzeiro Seixas realiza este dibujo en uno de los ejemplares:


Aunque ya excluido del grupo surrealista (en 1955), Max Ernst mantiene su creatividad intacta, y en 1959 esculpe a Bosse-de Nage:


Volviendo a la geografía portuguesa, he aquí esta representación de Ubú por Carlos Fernandes, año de 1960, que nos sirve como perfecto tránsito a la primera de Baj, un año después, que abrirá nuestra próxima entrega: