jueves, 28 de marzo de 2019

“Gritos y desgarraduras”

Este sábado continúa el ciclo organizado en Madrid por Lurdes Martínez. El título de la tercera sesión es “Gritos y desgarraduras”, y las figuras iluminadas Valentine Penrose, Alejandra Pizarnik y Joyce Mansour.

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Para celebrar por mi parte este acontecimiento, reproduzco estas “rúbricas lúbricas” de Joyce Mansour, preciosamente editadas por Les Loups Sont Fâchés en 2006.





martes, 26 de marzo de 2019

David Nadeau, Will Alexander, Malcolm de Chazal


El sello Camembert Électrique acaba de publicar el álbum Davidurgic Neadors: Playing David Nadeau´s Compositions. Para este proyecto, David Nadeau ha invitado a algunos artistas para que interpreten varias de las piezas transcritas en su libro Partitions pour piano / Piano Scores, al que ya nos hemos referido aquí.
Señalemos entre los participantes a William Davison, quien, bajo el nombre de The Bim Prongs, ha dado una interpretación surrealista de la partitura para la pieza Two Chopsticks and a Mixing Bowl, en palabras suyas “enteramente basada en las asociaciones sacadas del título y, en menor medida, del aspecto visual de la propia partitura”, por lo que no se trata de una interpretación literal/musical de las propias notas.

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Exposición de obra en papel de Will Alexander, con una página muy rica:

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Malcolm de Chazal en la Maison 1713:


domingo, 24 de marzo de 2019

miércoles, 20 de marzo de 2019

“La mirada celta”, Patrick Lepetit


A partir del 5 de abril tiene lugar esta exposición sobre la mirada celta, que se prolongará hasta el día 19 para luego viajar a Saint-Cirq Lapopie.
Uno de los organizadores de la exposición es Patrick Lepetit, quien prodiga en estos meses sus intervenciones. El 6 de enero habló en la radio France Culture sobre surrealismo y masonería.
El 9 de febrero presentó la obra poética de Odile Cohen-Abbas (uno de los nombres claves de Supérieur Inconnu, celebrada por Sarane Alexandrian) en la Association Arts et Jalons, con motivo de la publicación de su libro Long feu aux fountaines.
Este 25 de marzo, Lepetit proferirá en la Biblioteca del Arsenal una conferencia sobre Joséphin Péladan y los surrealistas. Y en tanto, avanzan sus libros sobre Yves Elléouët y sobre surrealismo y celtismo, desarrollo del capítulo 7 de Le surréalisme: parcours souterrain.

Katerina Pinosová: “El bosque en mí”


Katerina Pinosová es una de las artistas más interesantes del surrealismo actual. Esta exposición transcurre desde el 2 de marzo en el Museo etnográfico y textil de Zámecek, y estará vigente hasta el 14 de abril.

martes, 19 de marzo de 2019

“Punto seguido”

Existen unas pocas revistas –muy pocas– que, sin ser surrealistas, prestan una atención seria y regular al surrealismo, considerándolo un movimiento vivo. Una de ellas es Punto Seguido, que desde hace nada menos que 39 años se viene publicando en una ciudad insospechada: Medellín. en Colombia.
De esta ciudad es uno de los grandes poetas del surrealismo, Raúl Henao, quien allá por los años 90 me enviaba mucho material suyo y de la América sureña y central. Ello incluía números de Punto seguido, como por ejemplo el 34, junio de 1994, con una tirada de mil ejemplares y el formato estirado y rico en imágenes coloridas que sigue conservando. Punto seguido era una sorpresa, y no solo en el medio americano. Que haya mantenido su estilo y su fidelidad al romanticismo revolucionario y al movimiento surrealista no es de extrañar cuando descubrimos que en la redacción, a lo largo de tantos años, permanecen tres nombres incólumes: John Sosa, Luis Fernández Cuartas y Carlos Bedoya, a los que se ha incorporado alguien tan firme y fiable como Óscar Jairo González. Pero además, de Medellín me llegó también el magnífico número 3 de la revista Cantidad hechizada, dirigida por el último nombre citado y aparecida en agosto de 1989, así como el número 1 de Fuegos, de noviembre de 1994, con un compacto dosier dedicado a los 70 años del surrealismo. Sin duda: en Medellín había gente que sabía lo que era el surrealismo y que sabía lo que hacía. Y lo admirable es que eso siga ocurriendo treinta años después.
Así, este último número, el 61, lleva portada de Aube Elléouët (a la que se dedica una nota) e incluye un ensayo de Laurens Vancrevel sobre Le Grand Jeu y el surrealismo, poemas de Roland de Renéville, de Sjön (antiguo miembro del grupo Medusa y colaborador de Dunganon) y de Aase Berg (cofundadora del Surrealistgruppen), una presentación de Capa por Jorge Leal Labrín y una nota sobre Componiendo la ilusión, el homenaje a Ludwig Zeller. El ensayo de Vancrevel es muy brillante, subrayando la importancia del manifiesto de 1947 “Ruptura inaugural”, con el que el surrealismo volvía a su libertad plena (este manifiesto, no debe olvidarse, supuso para Mário Cesariny su adscripción decisiva y definitiva a la aventura surrealista).
Punto seguido anuncia para sus cuarenta años “una fiesta innombrable”, sin duda más que merecida.

“L’Échaudée”

Otra publicación, en este caso francesa, que contiene siempre un componente surrealista, es la revista de crítica social, contracultura y utopía L’Échaudée. Su número 8 apareció hace unos meses y contiene textos de su usual colaborador Alain Joubert, de Claude Guillon, de Alfred Jarry, de Rimbaud, de Benjamin Péret (añadiendo al final un divertido cómic sobre su personalidad subversiva)...
El animador principal de esta revista, a la que nos hemos referido en algunas ocasiones, es Barthélémy Schwartz, quien recientemente dio a la luz un libro de referencia sobre Benjamin Péret. Precisamente a propósito de la recepción de esta obra, Barthélémy Schwartz polemiza con la Association des Amis de Benjamin Péret, a la que considera haberse convertido en “un medio para sus responsables de arreglar cuentas internas entre viejos surrealistas” y a la que acusa de haber utilizado en la consideración de su libro “métodos que recuerdan a la censura estalinista”, resultándome sus argumentos plenamente convincentes. 
Hay en esta carta una referencia que yo desconocía y que es de una lucidez excepcional: se trata del ensayo publicado en 2011 por el italiano Andrea d’Urso, que puede leerse íntegramente en el enlace que doy al final. Andrea d’Urso toma el partido de los continuadores del surrealismo y reparte varapalos a Nadeau (como el origen de la historificación del surrealismo, algo que me parece tan evidente como inexplicable el prestigio de que este libro ha gozado entre algunos que deberían haber estado más avisados), a la Internacional Situacionista (que sigue encandilando a algunos para quienes no les basta con el surrealismo y sus referentes de primer orden), a Raoul Vaneigem y su triste y escolar “historia desenvuelta”, al academicismo de Jacqueline Chénieux-Gendron (rápidamente apegada a la vulgata liquidacionista, que le vino de perillas al mundo universitario, y propagadora de otro nocivo concepto: el de “los surrealismos”) y, en fin, a Schuster y su pequeño equipo, aunque a la vez realizando también una serie de críticas (que me parecen certeras) a Le mouvement des surréalistes de Alain Joubert.
En los textos de Andrea d’Urso y de Barthélémy Schwartz uno de los blancos comunes es Jerôme Duwa, lo que era de esperar, dada la inútil cruzada en defensa de Jean Schuster que este ha venido desarrollando, y que culminó con un libro de carácter hagiográfico que no puede interesar sino a los empecinados del surrealismo requiescat in pace en el año de gracia de 1969.
De Andrea d’Urso damos también el enlace de otro magnífico trabajo, en este caso sobre Vincent Bounoure.