miércoles, 21 de diciembre de 2011

Un poema de Joël Gayraud


Cuando hicimos la nota sobre los Cahiers de l’umbo, carecíamos aún de una de las bellas publicaciones de la colección, el poema Clairière du rêve de Joël Gayraud.
Autor del libro ensayístico La peau de l’ombre y componente del grupo surrealista parisino, Joël Gayraud es también un indagador del mundo onírico. En los versos de este extenso poema, firmado en los Jardines de Bomarzo el 12 de agosto de 2008, el poeta es un viajero que atraviesa el mundo de los dioses paganos, desde el lindero del bosque sagrado donde lo acogen dos esfinges que “abren la esclusa al pensamiento” hasta el lecho de Proserpina, la reina del mundo de las sombras. Las estaciones de este viaje están llenas de transmutaciones, hasta que en la última “el oso que sostiene la rosa” reconoce “el poder del espíritu unido a la carne”. Cuatro inquietantes imágenes de Jean-Pierre Paraggio, como emanadas, con sus picos y sus ojos, de las aves que fotografió Pierre Bérenger, acompañan el poema. Imágenes muy características del trabajo de este artista.

Adiós a “Trois cerises et une sardine”


El precioso boletín Trois cerises et une sardine, publicado por la Association des Amis de Benjamin Péret à Paris, cierra su periplo, presto a convertirse en unos enjundiosos Cahiers Benjamin Péret, que tendrán aparición anual.
De noviembre de 1995 a noviembre de 2011, han cumplido una misión invalorable, informando de todo lo relativo al gran poeta, y aportando material del máximo interés.
En este último número, Lucien Logette hace una extensa reseña de L’invention du monde, la película de 1952 realizada por Bédouin y Zimbacca y comentada por Péret. Es una pena que no haya subtítulos, como lo era que la publicación de las imágenes en el maravilloso libro editado por Arturo Schwarz llevara los textos en italiano solo. Esta película excepcional, e imprescindible en una filmoteca surrealista, va acompañada del corto de Zimbacca Ni d’Eve ni d’Adam (1969), donde aparece Jean Benoît con su vestido de Sargento Bertrand, y de sendas entrevistas al propio Zimbacca y a André Breton (1960). Ha publicado el conjunto Choses Vues, como entrega primera de una serie titulada “Les surrealistes et le cinéma”. El dvd se obtiene también, y más barato, a través de la Association.
A continuación, Dominique Rabourdin, siempre fino y certero, evoca a Michel Boujut, personalidad ejemplar, para quien “el surrealismo no ha dejado nunca de ser una referencia y una moral”, y amigo tanto de Péret como de Breton. A Péret le dedicó este bello poema, firmado el 24 de septiembre de 1959:
“Je voulais écrire à Benjamin Péret
17 rue Gramme Paris XVe
Cassette de soleil
fruit de volcan
île volante
Mais André Breton son vase communicant
qui sait où commence la tempête
a noté furtivement
pour cacher sa détresse
«Hier soir
mon vieil ami
est mort».
Je n’écrirai pas à Benjamin Péret
qui dort dans les pierres
et mène le grand jeu.”
El propio Dominique Rabourdin evoca brevemente a Leonora Carrington, y por último Jérôme Duwa y Gérard Roche nos hacen la boca agua anunciándonos el primer número de los Cahiers, que llevará, entre otras cosas, un artículo de Claude Courtot de título “Benjamin Péret y el romanticismo alemán”, la correspondencia Péret-Mabille y un poema inédito de Alejandro Puga en homenaje a Péret.
Como ha ocurrido con Trois cerises et une sardine, los Cahiers Benjamin Péret serán, sin lugar a dudas, como indican Duwa y Roche, “el más seguro antídoto contra la miseria intelectual de nuestro tiempo”.
Recordemos la página de la asociación: http://www.benjamin-peret.org

“La perla”, guión de Georges Hugnet


Hablábamos hace un par de semanas de la colección Avant-garde 1927-1937, que acaba de publicar la Cinemateca belga, en dos dvds, señalando la presencia de dos piezas maestras del cine surrealista: “Mr. Fantômas” y “La perle”. Esta segunda la dirigió Henri d’Ursel, y es una delicia de película, aunque Ado Kyrou la menospreciara a causa de las posiciones antisurrealistas en que había desembocado Georges Hugnet (y que culminarían en los ataques a Péret poco después de muerto este). Pero en el año 1929, Hugnet se abría al surrealismo, del que iba a ser durante unos años un componente notable, y su película se sitúa en las proximidades de Un perro andaluz, con la que dialoga en no pocos momentos.
Es muy interesante ver la película cotejándola con el guión de Hugnet, pp. 17-27 de Pleins et déliés, ya que, por una parte, nos hace advertir detalles que se nos pueden escapar e intenciones poco evidentes del autor, y, por otra, presenta pequeñas discrepancias con la plasmación fílmica.
En unas indicaciones preliminares, Hugnet deja claro que la película “aspira a situar la poesía del cine” y que “su movimiento reacciona contra el filme de arte, sea de vanguardia o no”, ambas posturas estrictamente surrealistas, incluso insistiendo Hugnet en que “la acción representará aquí la negación permanente de toda belleza estética o intelectual”. Por otra parte, apela al estilo de Mack Sennett y, en lo referente al actor principal (él mismo), a “la impasibilidad de Buster Keaton”, lo que de nuevo nos recuerda la fascinación nunca desmentida del surrealismo por el slapstick.
Es una pena que la versión que ahora se nos presenta no haya seguido sus consejos por lo que respecta a la sonorización, entre los cuales la utilización de Trois petites pièces montées de Erik Satie para las secuencias de las musidorianas ladronas de hotel y la de Louis Armstrong (entonces en el apogeo de su lenguaje hot) para el periplo de la sonámbula. “No son sino ejemplos –concluye Hugnet–, pudiendo una escena de seducción llevar una puerta que cruje y el beso un redoble de tambor”.
El inicio, de carácter documental, hace pensar en el de La edad de oro. Sigue una fiesta imaginativa y erótica, con momentos inolvidables, como el de las bellas muchachas sentadas en los mostradores de la joyería, el del sueño criminal o todo el pasaje de las insinuantes ladronas, con dos de ellas jugando a los dados dentro de una bañera.


Anthony Earnshaw

Una publicación de la máxima relevancia acaba de aparecer en Inglaterra. Se trata de un precioso volumen sobre el surrealista de Leeds, Anthony Earnshaw. Dada su importancia, ya que gracias a este libro pasamos a tener una visión completa de esta figura mayor de la constelación surrealista, nos ocuparemos de Anthony Earnshaw. The Imp of Surrealism detenidamente el próximo miércoles.

Breves

En marzo del próximo año, el grupo surrealista checo y eslovaco realiza en Praga la exposición “Another air”, con colaboración internacional.
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A punto se encuentra el blog, muy interesante, del gran Stanislas Rodanski: http://stanislas-rodanski:blogspot.com/
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Ody Saban, muy interesante figura del grupo surrealista parisino, expone en la galería Publico de París.
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Heribert Becker ha traducido al alemán À la niche les glapisseurs de dieu!, y concluido un volumen similar a Surréalisme et athéisme de Guy Ducornet. También prepara un libro sobre la narración surrealista.
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De interés para todos los peretianos: http://www.benjamin-peret.org/documents/353-rencontre-avec-lassociation-des-amis-de-benjamin-peret-livrelire-decembbre-2011.html

viernes, 16 de diciembre de 2011

Surrealismo y filosofía, por Georges Sebbag


Las ediciones Hermann anuncian para el 24 de enero de 2012 el lanzamiento de un libro que esperamos con impaciencia. Su título: Potence avec paratonnerre. Surréalisme et philosophie. Su autor: Georges Sebbag.
Sobre la materia, aparte el clásico de Ferdinand Alquié (Philosophie du surréalisme), hay un volumen de interés dispar: Surréalisme et philosophie, en las ediciones del centro Pompidou, 1992, colección “Espace international. Philosophie”; contaba con dos excelentes trabajos, uno de Gérard Legrand (“Breton y la inauguración filosófica del surrealismo”) y otro de Gérard Durozoi (“Los vasos comunicantes: Marx-Freud”).
Este libro de Georges Sebbag consta nada menos que de 676 páginas, y, aparte el interés de la cuestión, viene garantizado por ser obra no solo de uno de los mejores conocedores de André Breton y del surrealismo, sino de un ensayista de sólida base filosófica.
Adjuntamos la noticia editorial y el abono de suscripción. VER EN PDF
Ilustración: André Masson, “El río Heráclito”, 1940.


miércoles, 7 de diciembre de 2011

Rik Lina

Rik Lina desarrolla hace algunas décadas una de las obras más audaces del arte contemporáneo, en estrecha colaboración con otros navegantes del bajel surrealista. En 2009 se establece por temporadas junto al tormentoso océano portugués, concretamente en la pequeña población pesquera de Buarcos, protegida por la fascinante Serra da Boa Viagem, con su faro envuelto en la bruma, sus extraños molinos giratorios, sus huellas de dinosaurios y sus árboles renacidos de periódicos incendios.
Pero el periplo portugués de Rik Lina tiene viejas raíces. Ya en 1971, Mário Cesariny y Cruzeiro Seixas, figuras de proa del surrealismo lusitano, organizaban una exposición suya en la Galeria S. Mamede de Lisboa, siempre preocupada por la proyección artística del surrealismo y a la que se deben infinidad de pequeñas publicaciones que hoy son valiosísimas. En 1977 expone en Amsterdam con Cruzeiro Seixas, Raul Perez y el llorado Philip West. Se suceden las exposiciones con el grupo Phases (una de ellas, en 1978, de homenaje a António Maria Lisboa), hasta que, en 1984, su presencia es preceptiva en la gran exposición que Cesariny organizó en el Teatro Ibérico, y que originó un catálogo capital, lleno de textos y con el sello inconfundible del maestro. Esta exposición se tituló “Surrealismo y pintura fantástica”, pero por suerte puede quitársele sin problemas lo de “pintura fantástica” (había además mucho más que pintura, siendo como siempre imposible limitar el surrealismo a un solo medio expresivo).
Es naturalmente como Rik Lina se incorpora en 1994 a las exposiciones y a la colección de la Fundação Cupertino de Miranda (ese milagro acontecido en el norte de Portugal) y desde 2005 a las actividades organizadas por Miguel de Carvalho (otro prodigio que nadie esperaba, de proporciones insospechadas, con una actividad desbordante en la última década, que ha aglutinado a surrealistas de los más dispares y remotos lugares).
Desde 2004, Rik Lina ha participado en unos 20 eventos culturales que han tenido lugar en la geografía portuguesa, algunos verdaderamente detonantes, como las exposiciones de “Surrealismo actual” organizadas por Miguel de Carvalho.
En este otoño, Rik Lina ha realizado dos exposiciones en Portugal. La primera, en las Galerias Amadeo de Souza-Cardoso de Espinho, otra población oceánica del norte portugués, aunque ya cerca de Oporto. Del pequeño catálogo hemos traducido el texto que comenta el muy bello cuadro “Birdsong”, una breve pero densa y esencial declaración del artista sobre su poética y un poema de Miguel de Carvalho inspirado en otro bello cuadro: “Dance Medusa Dance”, escrito en el estudio holandés del artista. La segunda exposición ha tenido lugar en la Galeria Debout sur l’Oeuf del propio Miguel de Carvalho, en Coimbra, a dos pasos del antaño glorioso Zé Manel dos Ossos, cuartel general de mis tiempos conimbricenses. Esta exposición se titula “Leporellos & kakamonos” y también “Exposição Liana”. Las lianas de Lina: homenaje obligatorio a estas plantas inquietantes y fascinantes, por el poeta de las selvas tropicales (y de los arrecifes coralinos).
Actualmente, uno de los hogares más intensos del surrealismo se encuentra en el Cabo Mondego de Portugal, punto extremo de la Serra da Boa Viagem donde está el faro de 1858. Se trata de la Cabo Mondego Section of Portuguese Surrealism, a la que también pertenecen, aparte Rik Lina y Miguel de Carvalho, el poeta João Rasteiro y el artista  Seixas Peixoto, más participantes ocasionales. Si hubiera sentido poético, el faro del Cabo Mondego debería ser la sede permanente de la Section. En tanto, esperemos por las nuevas señales que desde aquel rincón asomado al Atlántico nos puedan llegar.
La pintura de Rik Lina, bella como el crecimiento de las lianas en la noche de los bosques, o como el zigzag súbito de un relámpago en la soledad de los fondos abisales.


Sobre el “Canto de los pájaros” (1999)
Cuando nos encontramos sosegadamente sentados en una floresta elaborando dibujos, oímos y sentimos a los pájaros mucho antes de verlos. Se encuentran escondidos invisiblemente en el follaje, pero si permanecemos quietos en un sitio, vienen a nuestro encuentro, curiosos como siempre, y nos observan. De igual modo, miren mis pinturas y verán los pájaros.
Yo no inventé los pájaros en mis pinturas, sino que súbitamente ellos aparecen, posando entre las pinceladas del follaje. Al instante, desde que se esbozan formas de aves, decido darles énfasis –o apartarlas con pinceladas de la misma forma que un pájaro se posa en el árbol, permanece o huye. Dada la semejanza entre un pájaro y el follaje, el camuflaje y el mimetismo, la distinción se torna difícil. Color, forma y movimiento son las mismas de las hojas, de los ramos y de las flores. Pero sabemos que ellos se encuentran ahí, oímos sus cantos y sus gorjeos. Observamos sus movimientos inquietos y sus vuelos repentinos imitando la vibración de las hojas cuando el viento sopla a través de los árboles.
La imitación continua y la constante metamorfosis de una forma en otra es característica de toda la animación y la inanimación de los seres y criaturas de la selva. Constituyen una gran esfera, esta frontera casi ecológica tangible, existente en todas las florestas tropicales y bancos de selvas coralinas con que nos familiarizamos cuando en ellas nos encontramos sumergidos, dibujando y pintando. Intento expresar la percepción de la dinámica de intercambios entre fenómenos de lo visible y de lo invisible, este contacto especial existente en lo cotidiano entre lo material y lo espiritual.
Rik Lina, Saba, 2005

Cuerpo-liana

Cuerpo-liana toca donde nadie estuvo
desapareciendo en la bruma, más profundo que la existencia

líneas largas conectando todo el ser
paredes verdes estableciendo algo en la invasión continua
sustituyendo palabras por líneas y cuerdas

circundando flores coronadas, respirando la noche
corrientes líquidas de fuego a través del día

ecos de campanas-ecos tocando pinceles en el papel
donde desaparecen nubes

Rik Lina, Saba 2009

“Mi paleta es tropical, toda mi pintura mantiene una relación profunda con la floresta tropical y con los arrecifes coralinos.
Aunque los objetos y los motivos de mi trabajo estén inspirados por la naturaleza, no solo el mundo exterior influencia mi obra. La naturaleza, mi único maestro, dicta mi trabajo, pero también sus hermanos gemelos: el sueño y la imaginación”.


Segmento
Para Rik Lina

um corredor amniótico
sombras na sede tropical com pássaros
árvores dormindo na luz

transeuntes bebendo no seio
o silencio da medusa

o piano ergue-se no oceano para respirar as pétalas da terra quente

um sol liquefeito
um crepúsculo cristalizado
um grito em chamas

no seu atelier, a 18 de janeiro de 2010
Miguel de Carvalho