miércoles, 14 de marzo de 2018

Jean Palou y la logia Thebah

Si en su día recomendamos sobre Jean Palou el número 77 de la revista Chroniques d’histoire maçonnique, ya que incluía la primera parte del ensayo de David Nadeau “El surrealismo y la logia masónica Thebah”, dedicada a Palou, ahora es posible acceder aquí al artículo de Nadeau, en la página “Ritual, Secrecy, and Civil Society”.
Recordemos que Jean Palou (1917-1967), figura importante de la francmasonería, sobre la que escribió un libro muy conocido (La franc-maçonnerie, 1967), fue un asiduo del café surrealista parisino a fines de los años 50, firmó en 1958 el panfleto Démasquez les physiciens, videz les laboratoires! y en 1960 el de Tir de barrage y colaboró en el n. 3 de Le Surréalisme, même (con un texto sobre una aparición nocturna que tuvo en Rávena, y respondiendo a la encuesta de los dos cuadros) y en el n. 10-11 de Bief (con la reivindicación de un desconocido combatiente de la Comuna). Esta vertiente menos conocida vamos hoy a recordarla con la digitalización del texto de revuelta en Bief (Palou era un especialista en las revoluciones francesas, así como en los procesos de brujería y en las sociedades secretas) y del inquietante relato de Rávena, escrito por sugerencia de Breton.
Este artículo interesa mucho no solo por Palou, sino por el estudio de las relaciones muy estrechas entre el surrealismo y el esoterismo, resultando sorprendente la cantidad de asociaciones que se daban hacia 1960 entre el grupo de París y aquellas corrientes de pensamiento tradicional. Es una faceta del surrealismo tristemente ausente en la mayoría del surrealismo de las últimas décadas.

sábado, 10 de marzo de 2018

Elizé Bleys

Elizé Bleys, Amuleto, 2010

Nuestra reciente nota “27 mujeres surrealistas hoy” tuvo una amplia acogida, aunque los estudiosos del surrealismo sigan en general prefiriendo repetir tópicos e ignorar la continuidad del surrealismo.
Esto nos lleva ahora a destacar la obra poco conocida (y nada conocida por los referidos estudiosos) de Elizé Bleys, artista holandesa de la cerámica, compañera de toda la vida de Rik Lina, y que ha realizado con este varias exposiciones en que objetos y pinturas logran en su interacción un resultado sorprendente.
Aportamos tres catálogos en pdf. El de 2004 lleva por título “Caribe”, y la muestra tuvo lugar en Amsterdam. El de 2007 es “Cantos de pájaros”, en la Fundación Eugenio Granell . Y el de 2010 “Isla paralela”, en Amadora, cerca de Lisboa. En este último, las obras de Rik Lina y Elizé Bleys dialogan con poemas de Beatriz Hausner, Erik Lindner, Miguel de Carvalho y João Rasteiro.

Elizé Bleys, Dedos sangrientos, 2007

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“La libertad constituye mi pasión primordial. Solo realizo lo que me produce placer. En cerámica también utilizo materiales no cerámicos partiendo siempre de utilitarios, potes, platos, macetas... cada trabajo tiene que ser diferente, suficientemente inspirado y abundante, es una cuestión de elección.
Trabajar con barro me fascina porque todo es posible, sin limitaciones... puedo afirmar que encuentro un deseo de libertad trabajando el barro.
Para mí, esculpir el barro sin torno es primordial, ocupando el humor un papel importante.
Mis fuentes de inspiración son observar la naturaleza y escuchar música –son las cosas que me permiten la sensación llena de sol”.
Elizé Bleys

Elizé Bleys

miércoles, 7 de marzo de 2018

"Soapbox", 97-98

Bûchers, Pierre Peuchmaurd (poema)
y Jean-Pierre Paraggio (collage), 20002

Pronto festejaremos los cien números de Soapbox, ya que acaban de aparecer el 97 y el 98...

sábado, 3 de marzo de 2018

Noticias de Jan Svankmajer

Jan Svankmajer, ilustración de Alicia

Ya circulando la última película de Svankmajer, aparecen simultáneamente un volumen colectivo sobre él, editado por Bruno Solarik (lo que significa plenas garantías) y una traducción de las obras capitales de Lewis Carroll ilustradas por el gran cineasta, que, como es bien sabido, ya dedicó a Alicia un extraordinario largometraje.
svankmajer alicia

martes, 27 de febrero de 2018

Rodrigo Mota: “Color Pen”



En São Paulo se celebra la cuarta exposición de Rodrigo Mota, con obras de las últimas dos décadas. Un espléndido texto de M. R. Salgado, que reproducimos a continuación, aborda con fuerza e inteligencia el sentido de estas “explosiones cromáticas” de un artista a quien ya dedicamos una nota con motivo de su impactante libro Tinta da China.

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Color Pen é a quarta mostra individual do pintor e artista gráfico Rodrigo Mota.
Ela registra um conjunto significativo de suas realizações plásticas ao longo de duas décadas de atuação, parte delas anteriormente apresentadas em exposições individuais e coletivas no Brasil e no exterior (Portugal, Chile e Canadá).
Importante destacar sua atuação como ilustrador e diretor de arte em parcerias com escritores e artistas visuais ligados ao movimento surrealista, de que fazem prova os diversos livros por ele graficamente concebidos para a Coleção Ocultura. Em 2013 publicou Tinta da China, livro em que reúne parte de seus nanquins, lançado sob a chancela das Edições Loplop. Em 2017, assinou a capa do segundo ep do laboratório socio-sônico Lombroso, no campo da música ele­trônica experimental.
Como o título sinaliza, em Color Pen temos a reivindicação como instrumento técnico de um objeto ligado à infância: a caneta hidrográfica, que permitiu, em algum momento de nossas vi­das, a materialização da primeira proposição de Lautréamont, segundo a qual a poiesis deve ser feita por todos. Como qualquer um que tenha tomado uma nas mãos sabe, a caneta hidrográfica permite - se não instiga - verdadeiras explosões cromáticas, que são, por sua vez, aqui agencia­das como fenômenos de geração espontânea, nos quais cor e traço são lançados em uma busca por formas sensíveis nem sempre pré-determinadas. A prevalência da cor também evoca a força totêmica do pensamento primitivo, sendo certo que algumas imagens de Color Pen parecem atender diretamente a esse apelo cromático pelo selvagem: boa tinta garante boa caça, a disputa entre acaso e necessidade na ponta de um arpão que se transforma em caneta.
A pujança dinâmica da cor, transposta ao proscênio, desmonta as rotinas de percepção cromática, atuando, sob o mesmo vetor, nas relações gestálticas tendentes à inversão da dinâmica mimética que atrela objeto e seus atributos. Convertem-se, assim, em objetos imaginários: a mente e o invisível mor­dem-se. A atividade plástica passa a ser considerada em relação análoga com a do oceanógrafo: um mergulho pelas regiões pelágicas, uma viagem por labirintos abissais, nos quais, apesar da exuberância cromática, corre-se sempre o risco de se deparar com esqueletos, galerias e galeões submersos, vestí­gios de naufrágios, soçobros de ímpetos, furores asfixiados sob a pressão submarina.
Como a cor, chama atenção a presença do reino animal. De par com figuras recorrentes (baleias, cefalópodes, tardígrados, animais ciliados etc), há ainda animais híbridos, compostos a partir do mesmo princípio de substituições anatômicas que preside a collage como linguagem (para além de sua realização matérica): um pé de batráquio tem por corpo uma cabaça e por cabeça um cefalópode; dois pés de ave suportam uma criatura ciliada que tem uma barbatana à maneira de crista etc. Como os híbridos zoomórficos de Max Ernst, como as bonecas dos Hopi, como os deuses egípcios (Thoth, Amon, Horus), como o Minotauro, estamos diante de uma proposição anatômica com vinculações míticas. As metamorfoses sinalizam para uma contínua irrupção de alteridade: eis mágico. A representação do Outro. A representação da Outra Cena.
É assim que os corpos em metamorfose apresentados em Color Pen, alçando voo para a condi­ção de objetos imaginários (mediante sucessivas operações semióticas deflagradas pela geração espontânea das formas-invólucros) e atuando na faixa de sedimentação simbólica da psique, são, eles também, uma formulação poética da condição humana no universo.
Deitado sobre as águas, observo o céu e, em dado momento, já não sei mais se estou nas ondas com a cabeça voltada para o firmamento ou se a boiar na estratosfera olhando para o mar. Nessa faixa de sedimentação simbólica, as imagens de Color Pen figuram um território - mais que um território, um ponto de observação. Um ponto de observação do céu interior.
M.  R. Salgado
Rio de Janeiro, fevereiro de 2018


Un libro sobre António Maria Lisboa


Casi como haciendo eco al documento audiovisual que sobre António Maria Lisboa dimos hace una semana, nos llega la noticia de la presentación de un libro sobre él, en la librería conimbricense de Miguel de Carvalho. La autora leerá en el evento algunos poemas suyos.


sábado, 24 de febrero de 2018

27 mujeres surrealistas, hoy

Verónica Cabanillas Samaniego,
Tótem surrealista, 2016
Tras conocer la primera edición de Caleidoscopio surrealista, Rik Lina me señaló que su importancia radicaba para él en ser un panorama que no se interesaba solo por la “historia” del surrealismo, sino que lo veía como un movimiento vivo, de expresión actual y siempre vigente y de proyección en el mañana.
Ahora, Rik Lina nos envía esta muestra de mujeres artistas surrealistas actuales, que es una satisfacción poder divulgar. Estos son los nombres, familiares la mayoría para quienes sigan este espacio: Alice Farley, Anasor Ed Searom, Cristina Vouga, Elizé Bleys, Janice Hathaway, Katerina Aubrey, Amirah Gazel, Katerina Pinosová, Marta Peres, Casi Cline, Kathleen Fox, Laura Corsiglia, Lesie Yudelson, Marcelle Hanselaar, Verónica Cabanillas Samaniego, Penelope Rosemont, María Elena Etchepare, Marlo Broekmans, Ody Saban, Pnina Granirer, Rikki Ducornet, Susana Wald, Sylvia Convey, Sofia Ribeiro, Corina Jablonski, Virginia Tentindó y Zazie.

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A la vez, aprovecho para mostrar este estupendo encuentro de las imágenes de Rik Lina con los versos de Alan Graubard