En Madrid tuvieron lugar hace unos días unas interesantes
“acciones de propaganda surrealista”, con miembros del grupo surrealista colocando en lugares estratégicos los posters adjuntos.
miércoles, 2 de julio de 2014
martes, 24 de junio de 2014
Sotère Torregian y la Edad de Oro
La reedición de este libro de
Sotère Torregian importa ante todo porque ofrece nuevos textos y porque viene
acompañado de diez ilustraciones de Timothy Robert Johnson. Editado por Rêve à
Deux, que ya nos había brindado The brimstone boat de Will Alexander y The
adventures of Desirée de Schlechter Duvall, lleva ahora por título The
age of gold (redux).
Los restantes títulos de Sotère
Torregian son: Song for woman (1965), The golden palomino bites the
clock (1967), The wounded mattress (1970, con introducción de Philip
Lamantia), City of light (1973), Amtrak trek: being poems and prose
written cross-country from California to New York (1979), The young
englishwoman (1989), Always for the first time (1999), “I must
go” (she said) “beacause my pizza’s cold”. Selected works 1957-1999 (2002),
Envoy (2010) y On the planet without visa. Selected poetry and other
writings, 1960-2012 (2012).
Los dibujos de Timothy Robert
Johnson, soberbios, con su característica dimensión mítica, son de 2013, con
títulos como Más allá de la desobediencia civil, La espuela del caos,
El regalo, El emisario, Luna de los caballos arqueros... A
estas imágenes se suman unos cuantos collages del propio Torregian, empezando
por el de la portada –Espectro de la rosa–, que tampoco estaban en la
edición original.
El prólogo lo ha hecho un poeta
de su estirpe, Will Alexander, quien al estudiar la “exquisita navegación
espectral” de Torregian, concluye señalando cómo el poeta “ha ampliado la
profundidad conversacional de Coleridge al subconsciente vudú”.
La primera sección lleva el
título del libro, y siguen las de “Poemas apócrifos”, “La vida sexual de
Arshile Gorky”, “Canción para la mujer” y el novedoso anexo “Redux”. Los siete
poemas dedicados a Gorky he tenido que referenciarlos de inmediato en el
artículo que dedico a este artista en el nuevo Caleidoscopio surrealista,
dada su importancia, además realzada por el hecho de que Timothy Robert Johnson
los ha hecho acompañar del dibujo Espíritu de Arshile Gorky, hecho para
el libro. “Canción para la mujer” lleva un bello epígrafe de Éliphas Lévy
anunciando la conversión de la Mujer, “Reina de la Armonía”, en “Reina del
Universo”, rimando con las profecías de Rimbaud sobre el amor.
![]() |
| T.R. Johnson, "Espíritu de Arshile Gorky", 2013 |
Antes del “Redux”, hay otra
sorpresa: un prefacio no publicado, escrito en 1970, que es una afirmación del
surrealismo. En una época “dominada por las ciencias de la biología y de la
tecnología”, la misión de la poesía es “dar la primacía al Amor, a la Libertad
y a la realización del deseo”, apelando a una poesía opuesta a la intelectualización
académica y que él enlaza con la de los antiguos trovadores occitanos, quienes
escribían con el pensamiento y el corazón, con el cuerpo y el alma. Y es que la
verdadera poesía está siempre “en el corazón de lo maravilloso”, que para
Sotère Torregian coincide absolutamente con lo “maravilloso” del surrealismo.
Nada sorprende que se hable también aquí de las “canciones primitivas”, que
Sotère Torregian tanto bebe en los indios arapahoe como en las Iluminaciones
de Rimbaud o en las prácticas automáticas del surrealismo. Y tampoco, que el
surrealismo aparezca aliado para Torregian tanto a la poesía amerindia como al
movimiento de la Negritud, tal y como fue expresado por Aimé Césaire y Léopold
Senghor.
Se cierra esta edición con un
texto de cuatro páginas sobre el aniversario del nacimiento del surrealismo, o
mejor dicho de la palabra surrealismo, inventada por Apollinaire el 25 de junio
de 1917. Firmado en 1974, este texto festejaba pues el 57 aniversario, que
asocia Torregian a aniversarios personales, ya que a los 17 años, dice, él
nació por segunda vez: “I was born of surrealism!” Esto es magnífico, en un
texto donde se ha citado antes la Aurélia de Nerval y la Nadja de
Breton, donde se valoriza “para nuestras vidas la Revolución del Amor y la
Poesía” y donde, contrariando los vientos generales de la época, se reivindica
sin ambages que “la palabra «surrealismo» debe permanecer en el viento y no ser
apartada”.
En Lo que será, el
almanaque de Brumes Blondes que tantas veces hemos venido citando, puede leerse
de Sotère Torregian el poema que da título a este libro y que abre la sección correspondiente.
Y hace un par de semanas dábamos aquí el siguiente enlace, donde se incluye un
soberbio “manifiesto” suyo, firmado en abril:
![]() |
| T.R. Johnson, "Más allá de la desobediencia civil", 2013 |
Infosurr, 106
Ya Infosurr se ha situado
a un año del presente. En este número, como de costumbre, se dan muchos datos
de exposiciones, publicaciones y revistas, que complementan las notas y
artículos, de carácter irreprochable.
Los textos más extensos son los
dedicados por Laurens Vancrevel al n. 2 de A Phala y por Dominique
Rabourdin al primer Cahier Laure, pero también Heribert Becker se
extiende con reseñas de las exposiciones en Alemania de Meret Oppenheim y
Albert Giacometti (enterándome yo de que L’homme qui marche, conocida
obra de Giacometti, alcanzó hace algunos años el récord de ventas en escultura:
74 millones de euros...). Dominique Rabourdin comenta la última exposición de
Aube Elléouët y Jerôme Duwa la de Jacques Lacomblez a la vez que su poemario Jetées
d’exil.
Otras publicaciones ya reseñadas
en “Surrealismo internacional” son los últimos libros de Will Alexander y el de
Alain Joubert sobre Robert Lagarde, que comenta Laurens Vancrevel. Por último,
la nota de Jérôme Duwa sobre el libro de Jean-François Chevrier L’hallucination
artistique informa de que esta obra “de William Blake a Sigmar Polke”
dedica un buen capítulo al surrealismo, titulado “El estupefaciente imagen.
Experiencia y procedimiento surrealistas”, deteniéndose en Max Ernst, Juan
Miró, Unica Zürn y Dorothea Tanning, y abordando las divergencias con Documents
–ya poco o nada probable es que se haya ocupado del maestro surrealista en la
materia, Richard Anders.
Silver Man
Aunque cerrada hace unos pocos días, recogemos una buena nota sobre la exposición de Jean-Claude Silbermann (“L’autre langue”), celebrada en Les Yeux Fertiles. Apareció el 8 de junio en Le Monde, firmada por Philippe Dagen:
“Miembro del grupo surrealista de
1958 a 1969, Jean-Claude Silbermann, nacido en 1935, escribe, pinta, enseña,
interviene en numerosos dominios. Ahora presenta trabajos recientes, entre
ellos una suite de trípticos de concepción muy singular, aliando el recorte de
formas caladas, la pintura, los efectos de montaje propios de un objeto que se
abre y se cierra.
Seres simbólicos, humanos,
animales o híbridos danzan, se exhiben, cumplen ritos poco descifrables de los
que se comprende tan solo que se remiten al deseo, a sus fantasmas y a sus
pavores.
Las figuras son exactamente
trazadas, los colores son claros y frescos, pero no debemos dejarnos llevar por
las apariencias amables, ya que Silbermann es un virtuoso de los
sobrentendidos, de las sorpresas discretas y de los detalles incongruentes que
hacen bascular la obra del sueño feliz al mal presagio”.
El Gran Jugador
![]() |
| Jean-Claude Biraben, "Blues for Péret", 1985 |
La Association des Amis de
Benjamin Péret anuncia para septiembre su n. 3, ilustrando una estampa en color
de Guy Roussille (Sueño de colibrí) 25 de los ejemplares. En el sumario,
un dossier sobre surrealismo y cine, estudios sobre el cine de Desnos y Péret y
sobre Pulchérie veut une auto, una entrevista, cartas de Granell a su
amigo, textos sobre Guy Roussille, sobre los collages de Nicole Pierre, sobre
los nombres propios en los cuentos peretianos, sobre el músico Robert Caby
(amigo de Péret y de los surrealistas), etc. En suma, otro motivo de festejo.
También da noticias la
Association de un nuevo libro peretiano: Dans la zone torride. Visites aux
indiens, en las Éditions du Chemin de Fer. Esta obra, con un inédito y
“Visitas a los indios”, incluye 25 fotos inéditas sacadas por Péret durante su
segunda estancia brasileña, y acompañadas de pies suyos; fue intención de Péret
hacer un libro con este material (que Péret confió a Jean-Jacques Lebel), pero
el precio elevado se lo impidió. Dans la zone torride, con una nota de
Jérôme Duwa y una presentación de Leonor de Abreu, aparecerá también con la
primavera.
*
Slag continúa presentando su
propia práctica de los juegos contenidos en el almanaque de Brumes Blondes Lo
que será. Abril correspondió al del equipo de emergencia (grupo de Atenas),
al que debe seguir este mes de junio (ya que el de mayo era el de la puerta
roja, inventado por ellos mismos) el “Simple procedimiento para difundir la
obra del Marqués de Sade” (grupo del Río de la Plata).
Corrección
En la primera nota dedicada al blog Icecrawler, debe señalarse que se
atribuían a Mattias Forshage todas las reflexiones originadas por el texto de
Alain Joubert, cuando en realidad hay una nota suya y otra de Merl Fluin. La
corrección ya ha sido hecha en la nota, y aprovechamos para apuntar que también
hay en la “avalancha” un interesante texto de Niklas Nenzén.
martes, 17 de junio de 2014
Noticias de “Icecrawler”
Hay que tener mucho cuidado con
Mattias Forshage. En 2007, se despachó con la publicación de cinco libros a la
vez, y este comportamiento volcánico afecta también al blog Icecrawler (http://icecrawler.blogspot.com.es/),
ya que hace tan solo unos diez días conmovió los cimientos de la red con una
verdadera avalancha de textos de todo tipo.
Se reflexiona en esos textos sobre
muchos de los temas y cuestiones que pueden interesarnos: la naturaleza del
surrealismo como movimiento, el cine y el surrealismo, el paseo o la errancia
surrealista, las “exclusiones”, la cercanía de las representaciones visuales y
lingüísticas, la geografía, la mitología, el urbanismo, la metáfora, el objeto,
el arte, etc., por lo general siguiendo una costumbre muy del mundo anglosajón,
como es la de cerrar cada escrito con una lista de etiquetas temáticas. La
mediocridad de mi inglés autodidáctico me impide entrar, como me hubiera
gustado, en los intríngulis de estos textos, que son todo menos sencillos,
aunque sin llegar al galimatías. De ahí que me centre en los artículos
en que reseña publicaciones del surrealismo y en los que da noticias que aquí
se me han escapado.
Entre estos, resaltemos el que
abre la avalancha, y nada más apropiado, ya que se trata de la exposición que
en el mes de mayo celebró el grupo de Estocolmo, bajo el título de “Nymph
imago”, con objetos, experimentaciones y actuaciones. Esta exposición fue
coordinada por Niklas Nenzén (sobre cuyo blog hablábamos la semana pasada) y Lars
Rosenström, y participaron en ella –entre otros y aparte ellos dos y el propio
Mattias Forshage– John Andersson, Linnea Bergman, Erik Bohman, Christofer
Dahlby, Kim Fagerstam, Riyota Kasamatsu, C. M. Lundberg, Emma Lundenmark,
Giuliano Medici, Hugo Röjgård, Emil Särelind y Ika Österblad. Por lo que se
refiere a los grupos, hemos de señalar que el checo (y eslovaco) ha celebrado
por estos días su 80 aniversario, y el de Leeds su número 20.
Un blog de interés al que remite
Mattias Forshage es el de Paul McRandle sobre Nueva York y el surrealismo:
Este blog comenzó con un punto de
vista histórico, pero se ha abierto a la actualidad, informando ahora mismo de
los eventos surrealistas que se producen en esa ciudad (considerada por Mattias
Forshage como “excepcional”).
Las reseñas son de orden
preferentemente negativo, sin que haya paliativos para un librejo de David
Randall sobre los sueños, al que me refiero tan solo para anotar que en la
avalancha se incluyen también algunos sueños del propio Forshage (también, en
esta incitación a la consulta demorada del blog, apunto un muy interesante
debate por correo electrónico con otros amigos surrealistas).
El ataque a la edición inglesa de
Au treizième coup de minuit, de Michel Remy, gira sobre todo en torno a
su limitación temporal, ya que, en efecto, la antología se queda en John W.
Welson y el “Diccionario abreviado del surrealismo en Inglaterra” peca de
demasiado abreviado. Es una pena, porque Michel Remy es sin duda el más
cualificado para hacer esta obra. Mattias Forshage cita del propio Remy un
artículo que iba más allá de todo esto, y que publicó en el n. 2 de The
Moment (por cierto y por desgracia, ese número se cotiza ahora mismo en
Iberlibro a unos 100 euros).
Al final de la reseña, se señala
la defunción muy reciente de los dos Alan del surrealismo británico: Alan Burns
y Alan Davie. El primero nació en 1929 y es autor de ocho novelas, entre ellas Europe
after the rain (1965) y Dreamerika (1972), habiendo más información
sobre él en la wikipedia. En 1967, Alan Burns fue uno de los que enviaron a L’Archibras una carta abierta sobre el
resurgir del surrealismo en suelo británico. En cuanto al artista escocés Alan
Davie, nacido en 1920, es una figura bellamente versátil, cercano al
surrealismo y al automatismo de Cobra, atraído por el zen y las culturas
prehistóricas y saxofonista profesional de jazz, que formó parte de la Tommy
Sampson Big Band y grabó cinco discos de improvisaciones propias. Para
consultar:
Otra reseña muy crítica es la del
n. 6 de Patricide, dedicado por su editor, Neil Coombs, al arte
“outsider”. Ya yo había comentado algunos aspectos negativos de esta
monográfico, que ve Mattias Forshage como un número de compromiso con respecto
a los anteriores. Él se centra en la presencia del galerista Henry Boxer,
mientras que para mí el nadir estaba en el texto de un tal Jerry Saltz (aparte,
por supuesto, la presencia de un cura). Donde me llevo una sorpresa es en la
consideración de Roger Cardinal y su “antisurrealismo” reciente, del que no
tenía noticias y que aquí, por lo que recuerdo, no se trasluce. Autoridad en la
materia, Roger Cardinal incluso participó en revistas del área surrealista,
pero la vida da muchas vueltas, y algunos acaban por marearse.
En las notas al almanaque de
Brumes Blondes, Mattias Forshage con una nota y Merl Fluin con otra, polemizan con la “carta a los surrealistas” de
Alain Joubert, que ha levantado cierta polvareda, quizás debido a su posición
en la revista, ya que es el texto que la abre. Yo concuerdo con la refutación
que se hace de las ideas de Joubert sobre los grupos
surrealistas, y de hecho hablé de esto en uno de mis comentarios sobre el
almanaque, pero a la vez he desconfiado siempre de la sobrevaloración de los
grupos cuando rechazan las aventuras individuales de quienes no tienen ningún
sentido gregario o, más simplemente, habitan lugares en que el intercambio o la
comunicación son o han sido arduos.Se señala también la
discrepancia de interés entre muchas de las “tareas” que Alain Joubert les pone
a los surrealistas, aunque sin apuntar lo que tiene ello de “consejos del
abuelito” (tampoco acabo de simpatizar con la noción batailleana de “Gran Surrealismo” que
maneja Alain Joubert).
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