martes, 10 de junio de 2014

“Flor negra. Sol de revuelta”

Esta exposición tuvo lugar en el año 1969 en La Haya y Scheveningen, aludiendo el título a los acontecimientos de mayo del 68 y a la revuelta de los provos holandeses. Como se podrá apreciar, fue una exposición de una extraordinaria fuerza internacionalista, y además tuvo un impacto muy superior al que puede desprenderse del catálogo. Por ambas cosas, debe señalarse el hecho de que, inaugurada el día 2 de octubre, haya precedido en solo dos días la publicación en Le Monde del Cuarto canto de Jean Schuster, donde este abandonaba el surrealismo histórico para instalarse beatíficamente en el “eterno”, arrastrando en esa decisión a unos cuantos colegas que habían caído en la pusilanimidad, y ofreciéndole en bandeja al estamento académico –¡por fin!– una fecha de defunción del surrealismo avalada por sus propios adalides.
Claro que –lo que no era difícil de saber– el surrealismo estaba entonces en La Haya, en Lisboa, en Chicago, en Bruselas, en São Paulo, en Praga, etc. Y hoy lo que nos interesa no es “El cuarto canto”, sino “Flor de revuelta” y las afirmaciones y manifestaciones en marcha del movimiento surrealista.
¡Y atención a la fantástica foto de Willem Wagenaar que cierra el catálogo!
florderevuelta.pdf

Ráfagas

Recomendamos hoy la página de una de las figuras más destacadas del grupo surrealista sueco. Se trata de Niklas Nenzén, presente en Stora Saltet con dibujos, en Diabolik con comics y en Lucifer con collages. Stora Saltet fue el magazín del grupo entre 1995 y 1998. Diabolik, la primera revista cómic del surrealismo. Lucifer la lanzaron en 1999 John Andersson y el propio Niklas Nenzén, quienes formaron luego, junto a Joakim Hansén y Peter Bigestans, la Coalición 4, que expuso en 2005 y 2006. En el primer número de Hydrolith encontramos de Nenzén los dibujos de Our ladies of sorrow –aquí tenemos el que corresponde a Anesidora– y un muy denso ensayo sobre el surrealismo y el gnosticismo.


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Como sigue en París la exposición de Ody Saban, una artista de tan rico imaginario, he aquí otra de las pinturas que aparecen en ella, titulada Hace sol a pesar de nuestros muertos (2013), acrílico con fotos retocadas sobre el lienzo:


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He aquí el soberbio Retrato encontrado del Marqués de Sade, que tenemos gracias a Sasha Vlad. Por los mismos días que yo lo descubría (al consultar los discos compactos de los festivales surrealistas de Londres), Dan Stanciu, en el acuse de recepción de mi libro de fotos Disparos del archibrazo, me resaltaba una de ellas, al verla como otro “retrato” del divino marqués, petrificado en el granito de los caminos de la lusitana Serra da Estrela.


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São Paulo, que acabamos de nombrar como bastión del surrealismo allá por 1969, lo sigue siendo actualmente, con la presencia constante de Sergio Lima, pero también con la del grupo deCollage. Alex Januário es el autor de esta nadjiana caja que no puede ser hermética, y Marcus Salgado ha sorprendido el momento en que “El león totalquímico devora el sol”.




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En Tolosa, prosigue la labor incansable de Jean-Pierre Paraggio, con sus invenciones plásticas, sus ediciones, el boletín l’impromptu y la hoja Soapbox. Este es un bello dibujo de 1996:


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De París me llega este collage con la presencia de uno de nuestros maestros. Lou Dubois, con su inventiva inagotable, nos hace aquí ver doble, porque, en efecto, “hay que estar siempre ebrios: esa es la única cuestión”.


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Las flamantes Éditions Prairial acaban de reeditar por primera vez uno de los libros claves de Robert Gilbert-Lecomte, La vie l’amour la mort le vide et le vent, celebrado cuando apareció, en 1933, por Antonin Artaud. También, La belle France, de Georges Darien, maestro de la Revuelta. Imposible un mejor comienzo editorial.

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En el Jeu de Paume, hasta el 21 de septiembre, se celebra la exposición de Kati Horna que hace unos meses tuvo lugar en México. Esperemos tener mejor suerte con el catálogo, ya que en su momento me fue imposible conseguirlo, tras el típico “ya le avisaremos”.

martes, 3 de junio de 2014

Metamorfosis animadas


Jan Svankmajer, Juegos viriles, película, 1988
Un bello catálogo plagado de ilustraciones (algunas muy curiosas), y con breves y buenos textos (sin un solo lunar), acaba de publicarse para acompañar la exposición “Metamorfosis. Visiones fantásticas de Starewitch, Svankmajer y los hermanos Quay”, que transcurre hasta el 7 de septiembre en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona y desde el 2 de octubre hasta el 11 de enero en La Casa Encendida (Madrid).
Jan Svankmajer no necesita presentaciones. Como maestro de la animación, aparece aquí asociado al polaco Ladislas Starewitch (1882-1965) y a los gemelos Quay (1947), estadounidenses en Europa que en 1984 filmaron el admirable cortometraje The cabinet of Jan Svankmajer.
La directora del catálogo, Carolina López Caballero, es quien lo introduce, para a continuación abrir el desfile un texto de Brian Dillon sobre los gabinetes de curiosidades. El de Pascal Vimenet muestra el diálogo entre tres obras que son ciertamente, como él señala, irreductibles, vistos los cuerpos-marionetas de Svankmajer como “resaca del movimiento surrealista”, cuando en realidad son manifestación plena del mismo. Andrés Hispano se detiene en el imaginario común del trío de “irreductibles”, enfocando una serie de fuentes, temas y motivos compartidos (el bosque, el cuento tradicional, los animales, los muñecos, lo siniestro, la ciencia...). Ya en el abordaje de cada uno de los cineastas, François Martin se ocupa del cine de Starewitch y Jordi Costa tanto de los hermanos Quay como de Svankmajer. El texto dedicado al cineasta surrealista lleva por título “Teoría y práctica de la subversión. Una iniciación al inconsciente táctil de Jan Svankmajer”, y concluye, tras señalar su amor de lo gótico, del humor negro, de las mistificaciones y de los laberintos, con estas palabras: “Jan Svankmajer necesitaría una categoría nueva para ser definido o clasificado con propiedad. De momento, y a falta de algo mejor, podemos considerarlo un Maestro de Vida, alguien que nos ha dado el mejor consejo que jamás podrían darnos: «Para ver, cierra los ojos»”.
La sección documental se reparte en dos textos de Starewitch, uno de los hermanos Quay y, de Svankmajer, el maravilloso “Decálogo”, un escrito sobre los gabinetes de curiosidades y una interesante entrevista en que habla del surrealismo, de los objetos, de la infancia, de Eva Svankmajerova, de la animación y de su nuevo guion, titulado “Insectos”, que él caracteriza como kafkiano y “acentuadamente misantrópico”. Sobre el surrealismo dice:
“Existen muchos malentendidos en torno al surrealismo. Los historiadores del arte lo consideran una de las corrientes vanguardistas de la primera mitad del siglo XX. Desde su punto de vista, el surrealismo está muerto desde hace más de sesenta años. En el vocabulario general, la palabra surrealista se usa como sinónimo de algo insensato, absurdo. Sobre todo hay que decir que el surrealismo no es arte. No existen ni pintura surrealista ni cine surrealista. Hay que decir «surrealismo en el arte», «surrealismo en la pintura» y «surrealismo en el cine». Y es que no existe ni estética surrealista ni un método surrealista, ni tampoco una escuela surrealista. El surrealismo representa cierta visión de la vida y del mundo; yo diría una visión mágica de la vida y del mundo. El surrealismo me enseñó tres cosas: primero, me quitó el miedo a lo colectivo, porque el surrealismo es una aventura colectiva; segundo, desarrolló mi imaginación, que llegó a adquirir unas dimensiones insospechadas; y tercero, me enseñó que solo existe una poesía, así que no importa qué método usemos para abordarla”.
Al referirse a la animación, Svankmajer rechaza la animación digital:
“La animación es magia y el animador es un chamán. Al parecer, nuestros antecesores, a través de la fuerza de su mente mágica, eran capaces de dotar de vida a la naturaleza inanimada. Nosotros necesitamos de la tecnología para hacerlo posible. El uso de la tecnología no ha de ser ostentoso, tal y como sucede –según creo yo– en el caso de la animación digital. Lo que no me gusta de la animación digital es, sobre todo, que carece de la faceta táctil. La realidad virtual representa una realidad impoluta y, por lo tanto, carece de la dimensión emocional y sensual”.
El texto sobre los gabinetes de curiosidades es magnífico, y concluye con unas interesantísimas notas sobre la composición del propio gabinete de curiosidades que los Svankmajer han construido en el caserón de Horni Stankov. El cineasta los opone a los museos y galerías, mostrando cómo erigen el mundo mágico de la imaginación frente al mundo racional de la civilización:
“El mundo mágico no está sujeto al historicismo ni a la jerarquización de los valores: no conoce el término productividad o habilidad humana, evita la palabra arte, y más aún términos como éxito o comercio. En el mundo mágico, lo único que es decisivo es el poder de la imaginación. Por eso en un gabinete de curiosidades pueden convivir fetiches del Congo, conchas del fondo del mar, dibujos hechos por mediums y locos, pinturas del Bosco o los paisajes abstractos de Tanguy, recipientes de alquimia de Giambattista della Porta, grabados de historia natural de Gesner o Albert Seba, o dibujos de Hercules Seghers junto a las criaturas erótico-grotescas de Schröder-Sonnenstern, las piezas artísticamente «degeneradas» de las colecciones del castillo de Ambras, la arquitectura del palais idéal del cartero Cheval, las pinturas ensambladas de Arcimboldo, la pintura paranoico-crítica de Salvador Dalí, las «Raíces» de Styrsky, etc. Todos estos artefactos son equiparables y no importa dónde, cuándo y por quién han sido creados, tanto si los ha creado el ser humano como si han sido obra de la naturaleza o bien del azar. Es la «dignidad mágica» –que tiene como única función la «metamorfosis de la vida»– lo que los une”.
Este catálogo dispone al final de la traducción en inglés de todos los textos. Y en cuanto a la exposición, un completísimo documental puede verse en la siguiente seña:

Jan Svankmajer, El supermacho, collage, 1997

Sotère Torregian/ Les Coleman

Damos un enlace de interés, dedicado al surrealista independiente de Newark, Sotère Torregian. Espíritu muy bretoniano, Torregian ha visto recientemente reeditada la selección de sus poemas The Age of gold (1967-1975), aparecida en 1976 y que ahora, ampliada, reaparece en Rêve à Deux, la editorial de Richard Waara. En 2012 se publicó la última recopilación de Torregian, titulada On the planet without visa.
En California, Torregian llegó a contactar con Philip Lamantia, quien le escribió la introducción de The wounded mattress (1970). Este enlace que damos interesa también porque incluye un soberbio “manifiesto” de Torregian, firmado en abril de este mismo año.
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El mismo día que buscaba en la red las fechas de los libros de aforismos de Les Coleman, di con una nota sobre él publicada hacía muy pocas horas, y que hasta es la única nota importante que parece estar disponible en este medio. Me place mucho remitir a su lectura, añadiendo por mi parte, aunque a mí me haya sido imposible hasta ahora obtenerlas, que hay dos traducciones de sus aforismos a la lengua francesa: Impensées (Hourglass, 1994) y Je suis trop vieux pour mourir jeune (2005).
http://www.telegraph.co.uk/news/obituaries/9903438/Les-Coleman.html

martes, 27 de mayo de 2014

Un Hellequin fourierista

Frontispicio de Pierre-André Sauvageot

Théorie des quatre mouvements de la Mesnie Hellequin es la décima entrega de Guy Girard en sus ediciones de Saint-Ouen. Se trata del texto en que Guy Girard comenta una de las pinturas que hace una docena de años dedicó a la obra de Fourier, y que él hizo como “para-alegorías de lo posible”. La pena es que la reproducción no venga en color, ya que algunos de los elementos del cuadro se nos escapan. Este evoca inmediatamente La guerra de Rousseau, ya que toda la horizontalidad del cuadro aparece atravesada por la figura de un caballo surrealista (su cuerpo es un rostro de mirada vuelta hacia abajo, y su carácter bifronte lo orienta tanto hacia el pasado como hacia el futuro). Hay, además muchos personajes, dos de ellos grandes (un hombre y una mujer, que atraviesan el caballo), y muchos otros pequeños y exóticos (destacando el de un huevo provisto de una llave). La “para-alegoría” hace corresponder las figuras de las esquinas con los movimientos fourieristas (material, orgánico, animal y social) y busca, como señala el propio pintor, “transformar en imagen lo que me ofrece emotivamente e intelectualmente la lectura de Fourier, el placer de una fiesta mental donde danzan el pensamiento poético y la impaciencia de soñar con los ojos bien abiertos”.
¿Y lo de “la Mesnie Hellequin”? Se trata de una horda de caballeros aterradores que, según una leyenda del nórdico Cotentin, al anochecer atraviesa el cielo ruidosamente, como anuncio de alguna guerra o catástrofe. Hellequin es el caballero terrible, acompañado de su séquito o mesnada. Pero Guy Girard señala cómo Hellequin fue convirtiéndose en un arlequín carnavalístico, y quizás su cabalgata estruendosa de ahora ya no anuncia “la orgía guerrera de Thanatos, sino el tiempo del sueño del erotismo sideral, la imagen inacabable del movimiento perpetuo de Eros”, en consonancia con el quinto movimiento: el aromal, descubierto por Fourier con posterioridad a la Teoría de los cuatro movimientos y que era necesario a la copulación de los planetas.

Ráfagas


El próximo 7 de junio se inaugura en la Galerie Espace de Montreal la exposición surrealista internacional “La caza al objeto del deseo”, organizada por la Liaison Surréaliste à Montréal. Se trata de un proyecto independiente, sin el mínimo apoyo de las instituciones, y anuncia un catálogo, así como la publicación de documentos en el n. 3 de A Phala, actualmente ya en elaboración.
El día de la inauguración habrá cine y también mucha música, con la improvisación sonora de Songs of The New Erotics (The Recordists) y la difusión de un disco surrealista conteniendo temas de Six Heads, Sonarchy, Johannes Bergmark, Songs of the New Erotics, Hal Rammel, Inaki Munoz, Mal Occhio y Thom Burns. El día siguiente, domingo, habrá una lectura de poemas seguida de una mesa redonda.
Nombres que aglutina la exposición: AZA, Johannes Bergmark, Les Boules, Carmen Bruna, Thom Burns, Guy Cabanel, Mireille Cangardel, Marie Carlier, Claude-Lucien Cauet, Jean-Claude Charbonel, CAPA, Laura Corsiglia, Kenneth Cox, William A. Davidson, Jacques Desbiens, Her de Vries, Rikki Ducornet, Kathleen Fox, Pascal Gavroche, Joël Gayraud, Guy Girard Grupo Surrealista en los Estados Unidos, Grupo Surrealista de Inner Island, Grupo Surrealista de Leeds, Silvia Guiard, Beatriz Hausner, Raul Henao, Sherri Lyn Higgins, Miguel Ángel Huerta, Alex Januário, David Jarab, Jacques Lacomblez, Josée Leybaert, Enrique Lechuga, Sergio Lima, Rik Lina, L’Ôeil Circonflexe, Michael Löwy, Bruno Montpied, Thomas Mordant, Georges-Henri Morin, Rodrigo Mota, Iñaki Muñoz, David Nadeau, Nomades, North Mutator, Mal Occhio, Fernando Palenzuela, Jean-Pierre Paraggio, Dominique Paul, Mauro Placi, Hal Rammel, Antonio Ramírez, Penelope Rosemont, Ody Saban, Bernar Sancha, Pierre-André Sauvageot, Bertrand Schmitt, Arturo Schwarz, Six Heads, Sonarchy, Songs of the New Erotics, La Tête Ailleurs, Wegdwood Steventon, Jan Svankmajer, Ludovic Tac, Lucques Trigaut, Virginia Tentindo, Laurens Vancrevel, Susana Wald, Joel Williams, Ludwig Zeller y Michel Zimbacca.

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La pasada semana, se inauguró en Cádiz la tercera exposición-sorpresa surrealista callejera, esta vez en la Calle del Recreo. Cien por cien anónima, costó de fotos de Michael Vandelaar, incluido un autorretrato hecho en la mañana de un reciente día de elecciones australiano, que no planteaba la entrega total del territorio a los aborígenes.
También se hizo un póster que puede verse en distintos puntos de aquella ciudad atlántica.

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Ody Saban, Danzas sobre el campo de las amenazas, 2013

Entre el 11 de junio y el 14 de julio, en la Claire Corcia Gallery de París, expone Ody Saban pinturas y dibujos de 2013 y 2014, bajo el título de “Civilizaciones del bosque inundado”. En la inauguración disertará Michel Lequenne, y tres días después se proyectará una película de Viviane Vagh sobre esta artista cuyas imágenes, llenas de fuerza y encanto poéticos, no se parecen a ningunas otras. Aquí, “ninguna busca de la originalidad por la originalidad, ninguna complacencia por las complicaciones de lo banal; nada para que resulte feo, pocas cosas para que resulte «bonito». Todo el valor de la pintura de Ody Saban se sitúa en el exacto nivel de la autenticidad de los sueños despiertos que ella logra difundir, de la pasión carnal e intelectual que la anima”, como señala Thomas Mordant en el bello texto del catálogo.

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El grupo surrealista de París, reactivado en estos últimos tiempos, lleva a cabo una encuesta sobre el amor, la poesía y la libertad, orientada a “precisar lo que puede significar el espíritu surrealista en el mundo actual”, encuesta que será publicada, del mismo modo que se trabaja en una revista sucesora de los muy ricos números de S. u.rr...

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De retorno a Tavarede, plácida población entre el Mondego y el Atlántico, Rik Lina se reincorpora pues a las actividades incesantes de la CMSPS. En junio tendrá lugar una exposición suya en alianza con el chileno Enrique de Santiago.

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Un poemario de Marcel Jean publicado durante sus años húngaros, concretamente en 1942, puede leerse en esta dirección:

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Las obras completas de René Crevel han sido publicadas en dos tomos, en las Éditions du Sandre. Los libros de Crevel ya estaban disponibles en el Centre de Recherches sur le Surréalisme.
http://www.editionsdusandre.com/home.php?contexte=book_details&id=164

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La exposición “Surréalisme et arts primitifs” se abre el 12 de junio en la Fondation Pierre Arnaud de Lens, Suiza.

martes, 20 de mayo de 2014

Lo mejor de Capa

Este pdf presenta “lo mejor de Capa” entre 1991 y 2012, en una selección que, por supuesto, pudiera ser otra, pero que da muestra sobrada de la poderosa aventura automática llevada a cabo desde que este colectivo abierto entrara en fuego, de la mano de Rik Lina y Fredy Flores Knistoff. Continuando a Cobra, Capa carece de los resquemores hacia el surrealismo de que aquel adoleció, a pesar de que debía al surrealismo todo lo esencial (fenómeno que, por desgracia, no es la única vez que se ha dado). La labor de Capa en el automatismo plástico ha sido inmensa.
“La poésie must be made por todos”: la consigna de estos artistas que dejan la vanidad en el perchero deja claro tanto su surrealismo absoluto como su inequívoco internacionalismo.
The best of CAPA.pdf