No conocíamos las bellas decalcomanías de este artista surrealista canadiense, que sin duda formarían parte de unos actualizados “Sueños de tinta”. La que va en color se titula “Dawn” y las otras “Messenger” y “Plateau”. Fueron realizadas a principios de los años 70.
miércoles, 10 de octubre de 2012
Un collage de Alex Januário
En jornada de imágenes plásticas, he aquí el estupendo collage “Fiebre” obra de Alex Januário, una de las más dinámicas figuras del surrealismo brasileño actual.
Breves
Acaba de publicarse el n. 7 de l’impromptu, el dinámico boletín “trágico y pulsátil” del umbo. Como de costumbre, ofrece en unas pocas páginas un ramillete de poemas, imágenes y reflexiones, a la vez que da cuenta de novedades aparecidas en pequeñas ediciones. En el sumario, poemas y prosas de Jean-François Rousseau, Ildefonso Rodríguez, Anne-Marie Beeckman, Jean-Yves Bériou, Roberto San Geroteo, Louis-François Delisse y Bertrand Schmidt. Hay también una semblanza de Jean-Pierre Le Goff, desaparecido en febrero, por Joël Gayraud, de quien, por cierto, leemos estos días las gratificantes estampas ambulantes de Passage public, con un magnífico “Vive le catch!”, visto este –en su umor y desmesura– como la única excepción a “la definitiva imbecilidad de la competición deportiva”, en unos tiempos en que reina por las noches del mundo “la paz de los televisores, más fatal que la de los cementerios”.
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Novedad muy importante es el n. 2 de Le loup-garou, que comentaremos desde que llegue a nuestras manos. Puede obtenerse a través de las distribuciones lulu.
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La colección de dvds Phares (http://www.sevendoc.com/) anuncia para el próximo mes un número del máximo interés, ya que está dedicado a Alice Rahon. El anterior es el de André Masson, pero este nos atrae más, ya que Alice Rahon, figura maravillosa del surrealismo, es mucho menos conocida que el viejo Masson. Ya reseñaremos este documental, que nos permitirá volver a esta artista de la que vemos aquí “Caja de música”, de 1944. Para esta obra se valió de arena, material por cierto que usado, pioneramente, por el propio Masson, como luego por Max Ernst, Jean Degottex, Georges Malkine, Joseph Cornell, Juan Ismael o Georges Papazoff.
miércoles, 3 de octubre de 2012
Dušan Marek
Una lamentable ausencia en Caleidoscopio surrealista es la de Dušan Marek, artista checo que se establecería en Australia. El capítulo de este país debe incluir una entrada a su figura, extremamente singular y siempre fiel al surrealismo.
En el artículo que hace unas semanas dedicábamos al surrealismo en Australia, ya nombrábamos a Dušan Marek, e incluso reproducíamos sus obra “Ecuador” y “Perpetuum mobile”. Marek nació en 1926 en la Bohemia del Norte. Su hermano mayor, escultor, le descubre el surrealismo y tanto entusiasmo produce en él que se proclama surrealista cuando tan solo cuenta 13 años. El poetismo-surrealismo le deja una huella que será decisiva por el resto de su vida, transcurrida muy lejos de su país. En efecto, en 1948 huye con su hermano de la dictadura comunista instalada en Checoslovaquia, pasando cinco meses en un campo de refugiados de Alemania, donde pinta en sendas tablas de su cama “El viaje” y “El nacimiento del amor”, que aquí podemos ver. Muy curioso es que sus siguientes pinturas tengan iguales circunstancias insólitas: las hace en la mesa de juego del barco que lo transporta a Australia, y son “Gibraltar” (donde el barco se detuvo varias semanas”) y las citadas “Perpetuum mobile” y “Ecuador” (hecha al cruzar el ecuador).
Tras pasar unos días en un campo de emigrantes, se instala en Adelaida y expone sus obras junto a pinturas indias, pero dos de las suyas son consideradas obscenas (una de ellas “Ecuador”) y la retrógrada sociedad del lugar lo identifica, al definirse como surrealista, con el comunismo. Son ironías del destino, que lo hacen marcharse en 1951 a Tasmania y en seguida a Sidney, donde reside entre el 51 y el 54.
Poco característica de su obra, pero a la vez excepcional, es esta pintura titulada “Ego”, de 1951-52:
Un período interesantísimo de la vida de Dušan Marek es el que va de 1951 a 1959, ya que reside con su mujer en el territorio papú de Nueva Guinea, la isla más vasta de toda Oceanía y poseedora de un fabuloso arte escultórico, bien conocido de Vincent Bounoure. Se trata de un período de riqueza sobre todo vital para Dušan Marek, ya que pocas obras hizo, y además, a causa de la humedad, se le estragaron las que, de las décadas anteriores, llevaba consigo. No lo preocupó esto, ya que, como verdadero surrealista fascinado por el azar, poseía un gusto por el “deterioro” producido por este, negándose siempre a “restaurar” sus obras, cuya naturaleza transitoria le placía. Dušan Marek trabajaba además con materiales bizarros: ladrillos, láminas de aluminio y hasta un cajón en la casa de unos amigos, donde les hizo una pintura a hurtadillas.
En Nueva Guinea, Marek pintó “Rabaul”, fotografió a los nativos (aquí tenemos un bello ejemplo de sus retratos), adquirió obras de ellos y prosiguió su obra fílmica. En efecto, ya en 1952 había realizado dos cortometrajes animados con marionetas (“Luz de oscuridad” y “El verano del pescador”), que para algo venía del gran país de la animación y las marionetas. Con ellas hace “El mago”, pero también se orienta al documental: “Copra y cacao” y “Fiesta de montaña en Nueva Bretaña”.
Desde el punto de vista de su pintura, estos años sí fueron decisivos para los posteriores, en Adelaida, Sidney, Tasmania, Canberra. Su pintura ya está marcada por la fastuosa naturaleza australiana, y en particular por el espectáculo marino (¡y que todavía haya quien oponga el surrealismo a la naturaleza!). Prosigue su obra fílmica: “Ocho canciones infantiles”, “Adán y Eva” (que adquirió celebridad), “La trompeta mágica”, “Molinos de viento”, “Telaraña en un paracaídas” y, por último, “Y la palabra se hizo carne”. Son cortos de animación las cuatro primeras, y largometrajes las dos últimas. A propósito de “Telarañas en un paracaídas”, dirá:
“Today uniformity, convention, hypocrisy, hatred and other habit-forming pressures provide the dominant recipe for life. Man is becoming deprived of the vital experience of beauty and of the natural processes of love. Reason, imagination, the importance of living and even his true identity becomes unknown to him. This film unfolds the problem facing every person on earth, the problem within himself, the fight between the conscious and the sub-conscious mind. It is a document of the human mind. Through this quiet and savage conflict we experience the subconsciousness as it gains new strength that enables man to enjoy life fully, to experience life and nature without prejudice”.
En los años 70 realiza cajas y obras polidimensionales como esta de 1975, de la que solo vemos un lado, y que se titula “Drama cuatridimensional sin palabras”. En 1979, viaja a América y Europa, pero sin visitar Checoslovaquia, ante el temor de que las autoridades lo detengan por haber abandonado el país treinta años antes. Dušan Marek muere en 1993, un día antes de que se inaugurara la exposición “Revolution by night”, que significaba un hito en el reconocimiento del arte surrealista en Australia, y que era anunciada en un póster donde aparecía su cuadro “Perpetuum mobile”. En el volumen originado por dicha exposición –con el ensayo de Christopher Chapman que comentábamos el otro día– se reproducían algunas de sus obras, entre ellas “En la playa”, de 1949:
Sobre Dušan Marek tenemos el libro de Bernice Murphy Dušan Marek (Nacquarie Galleries, Sidney, 1979), con la reproducción (sobre todo en blanco y negro) de unas 30 obras suyas, que esta ensayista va comentando una a una, y, sobre todo, el rico estudio de Stephen Mould “Dušan Marek: a landlocked czech surrealist in the antipodes”, en el n. 3 de Papers of surrealism, asequible en la red. Stephen Mould ha localizado arduamente unas 500 obras del artista, señalando también las grandes dificultades de rescatar su obra fílmica. Por lo que respecta a su pintura, ve en ella, con todo acierto, una “fusión entre el estilo desarrollado en Praga y la riqueza visual y variedad del paisaje australiano, informada y refinada por sus propias preocupaciones filosóficas y metafísicas” –preocupaciones, por cierto, que asumen el máximo interés.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Slag: Hourihan, Cowdell, Risteska
Para celebrar la exposición de Patrick Hourihan de que ya hablamos el pasado 9 de julio, se ha publicado el libro Objects of Sleep, donde se reproducen más de 60 pinturas, dibujos y collages a todo color. Puede obtenerse a través de:
O, como pdf, en:
Al mismo tiempo, la obra reciente –fotos, dibujos, collages– de Paul Cowdell, otra figura del Surrealist London Action Group (Slag), ha sido recopilada en el volumen Scinlace, siendo estas las correspondientes direcciones:
Por último, para cerrar esta nota sobre la muy rica actividad de este grupo, que se ha convertido en una verdadera punta de lanza del surrealismo actual, sugerimos a los lectores consulten su página (http://robberbridegroom.blogspot.co.uk/), que ahora mismo encabeza un estupendo cortometraje de Alex Fatta titulado Aspects of fake life. Una vida falsificada, adulterada, miserabilista, que hoy reina más que nunca, presidida por la pantalla atroz, como bien expone la película, y de la que el surrealismo es una de las alternativas absolutas no solo lúcidas y vitales sino, también, agresivas.
Guy Girard
Guy Girard, figura clave del grupo surrealista parisino, acaba de publicar dos “plaquettes” de autoedición, sistema que siempre gozará de nuestras simpatías, sobre todo desde que a algun engreído versificador canario lo vimos despreciar tal medio.
Tres poemas coreanos (seguidos de un contrapunto) hace honor a la consideración que tiene Guy Girard de la poesía como “un viaje inesperado”, mientras que en Tarzan es un otro bucea en las aventuras de la mitología popular, tan cercanas al surrealismo. (Sobre este capítulo del surrealismo, aún por estudiar sistemáticamente, siempre será un placer leer o releer el bellísimo volumen Surrealism & its popular accomplices, editado por Franklin Rosemont en 1980, y que debe ser visto hoy como otro número de Arsenal).
“y este poema se convierte en la crónica / del inenarrable pensamiento absoluto / fragmentándose ya, antes de ser / perfectamente concebido y perfectamente impensable, / en mil hechos imaginarios / que florecen sobre las alas abigarradas del lenguaje”.
“¡Tarzán existe! Sin duda Farmer lo ha encontrado. Yo no lo dudo, como no dudo de la existencia de Lao-Tsé, del conde de Saint-Germain o de Popeye (quien, estos últimos años, se ha instalado en Cherburgo)”.
Ilustración: frontispicio del propio Guy Girard para “Tarzan est un autre”.
Surrealismo en Grecia
Acaba de publicarse el n. 5 de esta revista, Klidonas, del grupo surrealista de Atenas. En ella el plato fuerte está en los resultados (“Surrealist Survival Kits”) del encuentro del grupo, en 2011, con los de Estocolmo y Londres (Slag).
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