lunes, 27 de febrero de 2012

Noa Noa n. 9: Philip West


“Lo que ocurre dentro de la pintura carece de sentido, no tiene razón de ser, a menos que influya en lo que ocurre fuera de la pintura. Cuando Breton habla del surrealismo como «la emancipación total del hombre» o «la expresión humana en todas sus formas» debemos entender bien sus calificativos. La expresión de que habla no es la expresión plástica, sino la expresión plástica más la expresión verbal, más la expresión moral, la expresión social, etc., etc. El surrealismo es un tesoro colectivo y a la vez el agente catalizador que nos permite llevar ese tesoro, esa poesía, a la vida cotidiana para transformarla. Sería un error confundir la producción de una pintura o poema onírico con el surrealismo. Lo que produce el pintor es pintura, no surrealismo. Para hablar de este último habría que interrogar sus motivos. El poeta vive en la poesía y no de ella.”
Pertenece esta cita a la entrevista que Juan Calzadilla le hizo a Philip West para el catálogo de una de las cinco exposiciones que este celebró en Venezuela. Allí se relacionó con los supervivientes de El Techo de la Ballena, pero también con los indígenas del Orinoco y del Amazonas, traduciendo algunos de sus mitos y cuentos.
Philip West es uno de los artistas que abrazaron el surrealismo gracias a la labor nunca suficientemente celebrada de John Lyle, quien vino a convertirse en sucesor de Mesens como aglutinador y animador de las fuerzas surrealistas en tierras británicas, y gracias a quien ha habido una continuidad surrealista en aquellas latitudes desde la exposición del 36 hasta hoy mismo, con el vibrante grupo de Leeds. Desde 1983, Philip West se establecería en Zaragoza (no entendiendo yo, por cierto, que la sociedad hispana le haya parecido menos horrenda que la británica). Un espíritu internacionalista como él –presente en muchas de las revistas claves del movimiento– estaba llamado a contactar con el faro del surrealismo en el occidente peninsular, o sea el inamovible Mário Cesariny. Así, es de esperar ver su presencia en la gran exposición del Teatro Ibérico, 1984. En el 92, incluso tenemos unas fotos suyas en el estudio de Cesariny, como esta en que firma en la columna donde es bien visible la rúbrica del feroz rinoceronte Ted Joans:


Philip West desapareció prematuramente, dejando muchos grandes amigos que lo han extrañado muy dolorosamente. Pero cuenta con dos publicaciones espléndidas, que no deben faltar en ninguna biblioteca del verdadero surrealismo. La primera apareció en 1998: Philip West. El legado de un artista y la hizo la Fundación Eugenio Granell, rica en obras suyas, pero que además cuenta con su biblioteca, donada por el artista, que fue amigo del maestro Granell. Este catálogo, muy bien ilustrado, consta de muy buenos textos, en particular de Paul Hammond, Edouard Jaguer, Michael Richardson, Sergio Lima, Michel Remy, Cruzeiro Seixas, Raúl Henao y Conroy Maddox, definiendo Jaguer su pintura como “una corona de luciérnagas sobre un signo de interrogación”.
La otra obra es Philip West. El surrealista encontrado en Zaragoza, año 2000, al alimón publicada por la Diputación de Zaragoza y de nuevo la Fundación Eugenio Granell. Este volumen se abre con otro gran texto de Hammond, más extenso y completo que el anterior, y con entrevistas, declaraciones y ficciones de Philip West (de lamentar la presentación chapucera de la titulada “Siete días”, procedente de la revista de Lyle, TransformaCtion).
La litografía que eligió Cesariny para sus detonantes noanoas es de 1978, pero ya Philip West había titulado seis años antes así el siguiente óleo, que lamento no reproducir sino a blanco y negro:


De esta obra hecha a los 22 años, dice Paul Hammond que “tiene ya el sello de sus obras maduras de finales de los setenta”: “la composición simétrica y frontal, con su cualidad jeroglífica, más sus colores y su dibujo«heráldicos», serían a partir de entonces una constante en la obra de West”. Señalemos que la tesis de final de carrera de Philip West fue sobre El libro de los muertos, y que era un entusiasta de la mitología egipcia (como de la ornitología). Y como curiosidad, contemos que una serie de fotocopias le salieron arrugadas a Cesariny, por lo cual se le ocurrió la cesarinesca idea de hacer una “special issue with wrinkles” de 35 copias (aquí vemos la copia 17, aunque el pie es de la copia normal n. 31). Adviértase también lo de “Zaragoza, England”, dándole al acendrado nacionalismo hispánico un nuevo quebradero de cabeza gibraltareño.
“El surrealismo no es un estilo o una estética pictórica, sino un espíritu de búsqueda de la libertad que rechaza totalmente la concepción renacentista del arte, limitada y mediocre, y que propone devolver al hombre la creatividad libre de los límites impuestos por la razón y el consumo”.

Exposiciones surrealistas

El año 2012 se ha iniciado en fuerza, con dos grandes exposiciones del surrealismo, una en Reading (Pensilvania) y otra en Praga.
Sobre la primera ya remitimos, hace algunas semanas, al enlace http://surrealismin2012.org/surrealists_and_friends.htm. Dedicada a Franklin Rosemont, “Surrealism in 2012: Toward the world of the Fifth Sun” incorpora a más de un centenar de participantes, surrealistas y amigos del surrealismo. Unas pocas obras, suerte de homenajes, son de surrealistas ya desaparecidos: Karol Baron, E. F. Granell, Ted Joans, Mary Low, Conroy Maddox, Djordje Kostic, Marianne Van Hirtum, Schlechter Duvall, Daniel del Valle (¿?), Gerome Kamrowski, Don Lacoss. Como es de esperar, la presencia primordial es estadounidense: Gale Ahrens, Lawrence von Barann, Jen Besemer, Robert Bissett, Amy Boemig, Daniel Boyer, Ronnie Burk, Barry Cohen, Laura Corsiglia, Dennis Cunningham, John Duda, Dick Elliot, Beth Garon, Paul Garon, Robert Green, Brian Rogers, Morris L. Greenia, Penelope Rosemont, Janice Hathaway, Li Hidley, Louise Simons, T. T. Hosey, Corinna Jablonsky, Joseph Jablonsky, Joseph Jablonsky, Kate Khatib, Winston Smith, Patrick Turner, Richard Szczepaniak, Gina Lintherland, Debra Taub, David London, Apio Ludd, M. K. Shibek, David Marcus, Tristan Meinecke, Franklin Miller II, Joel Williams, Mark Westling, Alberto Weller, Anna Novak, Martin Plaut, Irene Plazewska, Nancy Peters, Diane di Prima, Hal Rammel, Kait Rhoads, Re Desarbres, Rikki, Jean Jacques Dauben .
De Suecia tenemos al grupo surrealista de Estocolmo, con John Anderson, Mattias Forshage, C. M. Lundberg y Niklas Nenzén, y a Bruno Jacobs.
De Holanda, a Her de Vries.
De Inglaterra, al grupo Slag, con Paul Cowdell, Merl Fluin, Patrick Hourihan, Josie Malinowski y de nuevo Mattias Forshage, y a Neil Coombs, Wendy Risteska, John Welson y Kathleen Fox.
De Brasil, a Sergio Lima, Alex Januário, Fátima Roque, Maria Marques, Heloisa Pessoa, Leandro Santos y Nilmar Silveira.
Del Canadá, a Gregg Simpson, Jesse Gentes, David Nadeau, Sheila Wopper, Ron Sakolsky, Anais Larve y el grupo de Montreal Les Boules.
De Portugal, al patriarca de la exposición, Cruzeiro Seixas, y a la Cabo Mondego Portuguese Section of Surrealism, con Miguel de Carvalho, Rik Lina, Luiz Morgadinho, João Rasteiro, Seixas Peixoto, Marta Peres y Pedro Prata.
Del grupo Capa, a Jorge Herrera Fuentealba, James Burns, Freddy Flores-Knistoff, Miguel Lohlé y de nuevo Rik Lina.
De Francia, a Michael Löwy, Guy Rousille, Guy Girard, Hervé Girardin, Jean-Claude Charbonel y Mordy Sabbath (Ody Saban + Thomas Mordant).
Del grupo de Praga, a Martin Stejskal, Jan Svankmajer y Katerina Pinosova.
De Australia, a Hilary Booth y Michael Vandelaar.
De los países hispanoamericanos, a Ludwig Zeller, Susana Wald, José Herrera Huerta, Enrique de Santiago, Raúl Henao, Jorge Kleiman, Amirah Gazel, Magdalena Issacson, Francisca Bravo Olguín y Andrés Soto Núñez.
Nombremos por último a Misiano-Genovese, Tatsuo Ikeda, Haifa Zangana, El Janabi y Luis García Abrines, única representación con nombre español, aunque no sabemos si es a título presente o solo de viejo amigo (ya Abrines participó en la exposición del 76).
En cuanto a la exposición de Praga, “Other air”, centrada en las dos últimas décadas del grupo surrealista, basten estas dos fotografías enviadas por nuestro amigo Guy Ducornet, una de la galería en que se celebra y otra con la lista de los participantes, lista que aglutina también a los surrealistas del grupo parisino y a los amigos de Leeds.


lunes, 20 de febrero de 2012

Centenario de Max Walter Svanberg


Hoy, 20 de febrero de 2012, hace 100 años que nació, en Malmoe, Max Walter Svanberg, un artista muy estimado por muchos surrealistas y que fue, pese a algunas reservas suyas, un amigo del surrealismo.
“Toda la pintura de Svanberg glorifica la feminidad universal, sea que imagine un reloj que se metamorfosea en mujer, sea que describa una mujer maravillosa con dos cabezas o tres piernas, una boca en forma de mariposa o de flor, senos parecidos a pájaros, un cuerpo de contornos de paisaje” (Sarane Alexandrian).
En 1953 pintó “La visión y la copa del amor. Homenaje a André Breton”. En 1954, el n. 3 de Médium llevó 22 ilustraciones suyas. Siete años después, le hacen un homenaje colectivo André Breton, Robert Benayoun, Vincent Bounoure, Radovan Ivsic, Gérard Legrand, Jehan Mayoux, Pieyre de Mandiargues, Joyce Mansour, Jean Schuster y Jose Pierre. A Breton debe Svanberg las mejores páginas que se le han dedicado; de Joyce Mansour había ilustrado en 1958 Les gisants satisfaits; Jose Pierre le consagraría en 1975 una extraordinaria, definitiva monografía: Max Walter Svanberg et le règne féminin; Robert Benayoun pondrá una ilustración suya en la cubierta de su precioso libro Érotique du surréalisme (1965), en concreto el collage “Jornada de la constelación de Géminis”:


Entre sus creaciones más sorprendentes se encuentra la serie dedicada a las Iluminaciones de Rimbaud (1958), una de las cúspides de ese rico apartado del arte moderno que es la ilustración de libros poéticos.
Pieyre de Mandiargues no solo le dedicó el largo poema en el citado homenaje del 61, sino un bello texto de 1967, incluido en el Troisième belvédère, al que pertenecen estas palabras con que cerramos esta breve evocación del “maravilloso Max Walter”:
“Difícil, muy difícil, en verdad, es la distinción entre lo que en el arte es maravilloso y lo que no es más que fantástico. Más que argumentar, es preciso recurrir a los ejemplos. Lo que desde mi punto de vista se impone ante todo en la época actual es el hecho de la obra pintada, dibujada, grabada o pegada de Max Walter Svanberg, pues no hay nada en los trabajos de este gran inspirado que no sea puro deslumbramiento para el espectador y que no testimonie un deslumbramiento parecido del creador. Svanberg es un iluminado que nos ilumina (y es con todo derecho que ha escogido los poemas de Rimbaud como tema de sus ilustraciones). Una ilustración es definida de alguna manera porque nada bajo puede entrar en ella sin destruirla. Así, las bizarrerías más extremas puestas en imagen por Max Walter no dejan nunca las más altas y las más nevadas cimas del espíritu”.

“Other air”, Praga


Desde el 10 de febrero, y hasta el 4 de abril, se celebra en la galería del viejo Hôtel de Ville de Praga la exposición titulada “Other air” del grupo surrealista checo. Se trata de dar a conocer una muestra de la rica actividad del grupo desde la exposición de 1989, pero, como es de esperar, ni todo se reduce a la exposición ni falta la colaboración de amigos del grupo, en particular los del grupo parisino, con el que las relaciones han sido siempre especialmente sólidas, desde los años 30 y en especial, de modo ininterrumpido, desde 1969.
En el capítulo cinematográfico, habrá proyecciones en el cine Ponrepo. Y no faltarán algunas experimentaciones, como la de Svankmajer sobre los sedimentos de objetos colocados en el agua de unas termas.
En la imagen de hoy, vemos una instalación del inolvidable Karol Baron: “Enigma Toyen y Styrsky”, de 1995.

Un “Noa Noa” desconocido


El n.8 de los “Noa Noa” no lo distribuyó Cesariny, porque, como explica a lápiz, se perdió la leyenda del mausoleo fotografiado. Ahora yo he colocado la foto al dorso, tal y como se la envié a Cesariny.
Esto fue con una amiga en un cementerio madrileño que ya ni recuerdo. Había otra foto muy superior, en que ella trepa al crucificado, levantando una de sus piernas, para besarlo apasionadamente. En ese lúdico día, me saqué una dentro de una tumba familiar ya abierta, fumando cachimba y con rostro sonriente: claro que se trataba de un homenaje a la célebre foto de Jean Benoît.
Cesariny me escribía hablándome de publicar mis fotos portuguesas en Assírio & Alvim: “Seria muito bom”. Y me explicaba: “El «Jesús mío en vos confío» plus «Surrealismo» no quedó bien en el Noa-Noa que hice con él. Por eso no lo envié ni distribuí. Falta la inscripción, preciosa!, debajo. Por lo que, como ya le diré, va a ilustrar una prosa de porrazo bravo a la colonización y «cristianización» española de México, con una nota al pie diciendo: «Válido, en más ordinario, para la ocupación portuguesa en África, América y Oriente»”.
La foto “Surrealismo” la hice en la Costa Nova do Prado (Aveiro), donde las olas dejaban aisladas sobre la arena bellas formas de espuma. Luego hice otras fotos similares en la playa de Buarcos, pequeña y bonita población pesquera de la costa de Coimbra, jugando con la portada de la edición española de La clé des champs de André Breton, fotos que presento aquí:


Lo más sobresaliente de esta serie es el hecho de anunciar la llegada, 20 años después, a Buarcos, de Rik Lina, una de las figuras claves del surrealismo en los últimos tiempos. Por no decir la constitución –con Lina, Miguel de Carvalho, Seixas Peixoto y João Rasteiro– de la Cabo Mondego Section of Portuguese Surrealism –el Cabo Mondego, extremo de la Serra da Boa Viagem, abrigando el caserío de Buarcos.

Chassé-croisé Dada-Surréaliste 1916-1969


Con motivo de la exposición así titulada, se ha publicado un bello catálogo. La exposición se celebra, del 15 de enero al 1 de julio, en el Espace d’Art Contemporain Fernet Branca de Saint-Louis (Alsacia), y la organizan Georges Sebbag y Auguste Vonville. El catálogo reproduce muchas de las obras de Memorabilia, el extraordinario libro de Sebbag, quien ahora las comenta sucintamente, aportando además útiles fichas de cada artista. Reproducimos la contraportada, que nos da idea perfecta del contenido del catálogo tanto como del objetivo de la exposición: “un collage reuniendo y enlazando 200 cuadros, fotografías y esculturas, concebidos por 100 artistas surrealistas, dadas o emparentados”, resultando de ello“un formidable collage vivo y detonante”.

lunes, 13 de febrero de 2012

“Noa Noa” n. 7: Laurens Vancrevel



No podían faltar, entre las muchas conexiones internacionales de Mário Cesariny, los dos paladines del surrealismo en los Países Bajos, o sea Her de Vries y Laurens Vancrevel, quienes aún hoy se mantienen en la cresta de la ola del movimiento.
El surrealismo portugués, por los condicionamientos sobre todo políticos que sufría, se mantuvo en una experiencia más bien insular hasta que se produjo el contacto con Sergio Lima y la consecuente participación de los portugueses en la XIII Exposición Internacional del Surrealismo, celebrada en 1967 en la ciudad de São Paulo. En la revista correspondiente, o sea el capital n. 1 de A Phala, encontramos textos e ilustraciones de Cesariny, Cruzeiro Seixas, António Maria Lisboa, Antonio José Forte y Mário Henrique Leiria.
En 1971, Mário Cesariny aparece por vez primera en Brumes Blondes, concretamente, con un poema y una pintura (provista de una cita de Rimbaud), en el n. 3 de la II serie. En el n. 5 hay un cadáver exquisito hecho en el avión hacia Amsterdam con Laurens y Frida Vancrevel, en el 6 un poema y en el 7, abriendo la revista, el extenso poema a Breyten Breytenbach, encarcelado por el gobierno racista surafricano; este virulento poema lo firma Cesariny el 11 de noviembre de 1975, para celebrar la caída del régimen colonialista portugués (“diles que hay aquí en Portugal un hombre / que lloró de alegría / la medianoche del 11 de noviembre de 1975 / al ver por fin abatido el Reino Cadavérico de la dictadura portuguesa en África”). Por cierto que la portada de este número es la que publicamos hace siete días, con dibujo de Renzo Margonari.
En 1976, la revista surrealista que animaba John Lyle en Inglaterra, TransformaCtion, comienza a publicar “Góngora por cábala fonética”, lúdica experimentación hecha a partir de un soneto de Góngora. Pero dejemos que nos lo relate el propio Cesariny, en el índice de Primavera autónoma das estradas:
 “1973-1976. Peter Foster Marr inicia, vertiendo para el inglés, sin recurso al diccionario, por el sistema de cábala, o paranoia fonética, el soneto de Góngora. Mário Cesariny, por el sistema que se continuará, pone en portugués el traslado de P. F. Marr. Arnost Budik vierte para checoeslovaco la versión de Mário Cesariny. John Lyle revierte para el inglés la versión de Mário Cesariny. Laurens Vancrevel vierte para neerlandés la traducción de Arnost Budik. José Francisco Aranda pone en español la versión de Laurens Vancrevel. Jean-Clarence Lambert pone en francés la versión de J. F. Aranda, mientras que Pierre Dhainaut vierte, «en estilo antiguo», la versión de Mário Cesariny y Kent Smith retrovierte para el inglés la versión neerlandesa de Laurens Vancrevel”.
Tal vez no sea preciso decir que todas las versiones que logramos entender superan el lamentable soneto de Góngora, sobre “la brevedad engañosa de la vida”, ridículamente tópico y amanerado.
En el mismo año, Mário Cesariny y Laurens Vancrevel dibujan un cadáver exquisito con Ted Joans que se publica en el catálogo de la exposición surrealista internacional de Chicago. No está hecho entonces, ya que abajo lleva la fecha de 13-8-72:


Un año antes, en el n. 5 del Bulletin de Liaison Surréaliste, Laurens Vancrevel había publicado “Quinta mansión”, dedicado a Ted Joans, con referencia final a su rinoceronte y debajo la bestia totémica de Ted Joans dibujada por él mismo, y conteniendo la palabra “Surrealisim”:


1977 es un año clave, ya que Cesariny publica sus Textos de afirmação e de combate do movimento surrealista mundial, en los que, por supuesto, hay un importante “Dossier Amsterdam”. Este dossier comienza con el manifiesto fundacional de Her de Vries “Estado actual de las cosas” (1959) y sigue con “Condiciones de lucha” (1960) y “El rayo invisible” (1968) de Vancrevel. En este último leemos: “El surrealismo es ante todo un ataque contra los sistemas que obstaculizan la conciencia, como el racionalismo, el utilitarismo, el dogmatismo, fundados todos en ficciones que justifican lo que de hecho es detestable en la vida. Tales sistemas lo sacrifican todo, incluyendo el hombre, a una abstracción, llámese orden pública, mundo libre, bienestar general o bienestar de la humanidad, civilización cristiana o progreso técnico” (y sobre esto último: “el surrealismo niega el mito del desarrollo y del progreso”). Cierra este dossier un texto del propio Vancrevel contra la antología de la poesía surrealista portuguesa realizada por António Tabucchi, tomado del n. 2 de la revista Gradiva (1971). Las ilustraciones son de Rik Lina, Schlechter Duvall, Moesman, Tonny, Van Leusden y Her de Vries, más las portadas del último número de Brumes Blondes y de la traducción neerlandesa de Au château d’Argol de Julien Gracq, con ilustración de Raul Perez (1976). Y además, tenemos esta foto en que aparecen los dos amigos junto a Frida Vancrevel, datada en 1973:


En este año 77, Cesariny hace también la portada del número especial de Brumes Blondes “Coquille blanche”. En 1981, Laurens Vancrevel le dedica un poema, incluido luego en Het onzichtbare leven (La vida invisible), la recopilación de poemas de Vancrevel publicada por Brumes Blondes en 2009 y que recoge sus versos de 1960 a 2008 –y entre ellos, en la página 165, el que tradujo Cesariny para este “Noa Noa”. En 1984, Vancrevel no puede faltar en la gran exposición surrealista del Teatro Ibérico de Lisboa, y lo hace con poemas en su riquísimo catálogo, dedicados a algunos compañeros de ruta: Philip West, Jörg Remé, Rik Lina, Raul Perez y Mário Cesariny, para este el inédito “Remolino” (“bajo un chispear de azulejos /  el sueño escala la ciudad / de piedra de remolino // y soltando todas las anclas / entra en tu paraíso / entre perro infernal y gato celeste”).
Ya en los años 90, este tándem luso-holandés organiza la encuesta sobre André Breton que aparecerá en el n. 6 de la revista surrealista madrileña Salamandra (1993). Y así llegamos a la década pasada, con la III serie de Brumes Blondes, donde hay de Cesariny poemas, collages (uno de frases tomadas de periódicos, muy conocido, y el “Homenaje a Erik Satie”) y este aforismo: “El acto de amor es la escena misma del cadáver exquisito: es también la única escena donde la parte iguala al todo, en un espacio cerrado, hermético y circunscrito”.  Pero estamos ya en 2007, y Cesariny ha muerto el año anterior. También póstuma es la publicación, en el n. 4 de la IV serie (2009), de la aguada de 1982 “Amsterdam”.
Aún en 2011, al publicar Laurens Vancrevel su poema “A wartoe: een gedicht”, dialoga, entre otros, con Mário Cesariny, como se explica en una nota final. Y es que siempre seguimos dialogando con quienes han sido nuestros amigos (o con quienes nos han marcado, aún sin haber coincidido con ellos personalmente). Los otros con quienes dialoga el poeta son Empédocles, Hölderlin (que le inspira el poema, a partir de la famosa cuestión sobre para qué poetas en un tiempo de miseria), Octavio Paz, François Di Dio, André Breton, Paul Celan, Benjamin Péret y Philip Lamantia –sin duda, una bella galaxia,
No puede hablarse del surrealismo neerlandés, en tanto movimiento “de afirmación y de combate”, sin referirnos a la vez a Laurens Vancrevel y a Her de Vries, quienes han mantenido la llama del surrealismo en Holanda durante más de medio siglo y quienes han aglutinado a muchos surrealistas de muchos países diferentes en las numerosas publicaciones y exposiciones de Brumes Blondes. En este breve homenaje, motivado por este “Noa Noa”, no queremos que falte la evocación de Her de Vries, y lo hacemos con esta foto que un amigo de Brumes Blondes nos envió amablemente, para que la publicáramos en esta página: